Samuel Carmona: del Río 2016 al reto por el título mundial WBC
Samuel Carmona: boxeador técnico, olímpico en Río 2016 con récord pro 14-1, retó el cinturón mundial WBC del peso mosca ante Julio César Martínez.
Hay púgiles que se hacen un nombre noche a noche en gimnasios sin focos. Samuel Carmona creció peleando en Gran Canaria, llegó a unos Juegos Olímpicos y, años después, se midió por un cinturón mundial al otro lado del Atlántico.
La noche que rozó el título mundial
Era el 3 de diciembre de 2022 y el Desert Diamond Arena de Glendale, en Arizona, recibía a un canario contra el mejor peso mosca del planeta. Carmona retaba al campeón del WBC, el mexicano Julio César Martínez, en la pelea más grande de su carrera. Doce asaltos por delante y un país, México, empujando a su ídolo desde la grada.
El combate fue largo y disputado, lejos del paseo que muchos pronosticaban para el campeón local. Carmona aguantó el ritmo doce asaltos y obligó a Martínez a buscar la decisión hasta el último segundo. Los jueces firmaron tarjetas de 117-111, 116-112 y un 114-114 que dejó la victoria en decisión mayoritaria para el mexicano.
Aquella derrota no lo hundió, lo colocó en el mapa. Salió de Arizona como un peso mosca respetado, alguien que había mirado de tú a tú a un campeón del mundo. La experiencia, lejos de cerrarle puertas, le marcó el objetivo que repetiría durante años: volver a pelear por un título mundial y, esta vez, ganarlo.
Gran Canaria, la familia y «El Infierno»
Samuel Carmona Heredia nació el 28 de mayo de 1996 en Las Palmas de Gran Canaria. El boxeo le llegó muy pronto, en una isla donde el deporte de los puños tiene raíces hondas y donde un chaval con hambre encuentra siempre un gimnasio donde golpear el saco.
De familia de etnia gitana, Carmona ha reivindicado su origen con naturalidad. El Instituto de Cultura Gitana lo reconoció en 2025 como referente del deporte español, un gesto que el púgil agradeció sin alharacas. Su historia es la de tantos boxeadores: el ring como ascensor social y como escuela de disciplina.
Empezó a competir siendo casi un niño, hacia 2008, y pronto se ganó un apodo que lo retrataba. Le llamaban «El Infierno» por su agresividad sobre el cuadrilátero, una forma de pelear que contrastaba con la timidez del chico fuera de él. El mote acompañó a un amateur que devoraba rivales en las categorías de menor peso.
El gimnasio como segunda casa
En el boxeo isleño, el gimnasio funciona como refugio y como escuela. Carmona encontró allí su disciplina, las horas de saco y de comba que ordenan la vida de un chaval inquieto. Lo que empezó como un desahogo físico se transformó pronto en una vocación con metas muy concretas.
Su talento se notó antes de cumplir la mayoría de edad. Subía al ring sin miedo escénico, con una madurez competitiva impropia de su edad que los técnicos detectaron enseguida. Frente a rivales mayores y más experimentados, el canario imponía un ritmo que pocos en su peso podían sostener.
El paso del gimnasio de barrio a la selección no fue casualidad. Llegó a la élite amateur muy joven, empujado por una constancia que su entorno destaca por encima de cualquier don natural. Esa ética de trabajo sería su mejor aval cuando llegara la hora de dar el salto al profesionalismo internacional.
Del amateur a Río: el sueño olímpico
Antes de cobrar por pelear, Carmona arrasó en el boxeo aficionado español. Fue campeón de España en 2014 y 2015 en la categoría de 49 kilos, además de subcampeón júnior en 2013. Esos títulos le abrieron las puertas del equipo nacional y de un objetivo que pocos canarios habían tocado.
La cita fue Río de Janeiro 2016. Carmona compitió en peso minimosca olímpico, la categoría de 49 kilos, representando a España en los Juegos. Para un púgil de su entorno, pisar la lona olímpica ya era un hito que justificaba años de sacrificio en gimnasios humildes.
En Brasil llegó hasta cuartos de final, donde cayó y se quedó a las puertas de las medallas. Firmó un diploma olímpico en Río 2016, el reconocimiento que premia a los ocho mejores de cada categoría. No hubo metal, pero sí la certeza de que aquel canario podía competir contra cualquiera del mundo.
El salto al profesionalismo
Tras los Juegos, Carmona dio el paso lógico y se hizo profesional. Firmó con una promotora rusa, Patriot Boxing Promotions, que le dio salida internacional en un deporte donde el boxeo español apenas llega a las grandes veladas. Buena parte de su carrera temprana transcurrió fuera de casa.
El minimosca olímpico se convirtió en peso mosca profesional, la categoría de las 112 libras. Carmona pelea como zurdo, con un estilo técnico que prioriza la movilidad, la distancia y el golpeo limpio sobre la guerra desordenada que sugería su viejo apodo. El «Infierno» amateur maduró hasta convertirse en un boxeador de oficio.
Su escalada fue sólida y sin derrotas durante años. Llegó invicto a su gran oportunidad mundial, con un puñado de victorias que lo situaron en el ranking del WBC y le valieron la llamada para retar a Julio César Martínez en aquel diciembre de 2022 en Arizona.
La reconstrucción tras Arizona
Perder un mundial puede ser el final de un proyecto o el principio de otro. Carmona eligió la segunda opción y volvió al gimnasio con la idea fija de reconstruir su camino hacia otra oportunidad grande. No se retiró, como llegó a sugerir alguna ficha desactualizada: siguió compitiendo.
El 10 de noviembre de 2023 conquistó su primer título de relieve en Europa. Ganó el cinturón EBU Silver del mosca al imponerse por decisión unánime a Aramis Torres en doce asaltos. Era la confirmación de que la derrota mundial no le había robado el nivel, solo el cinturón.
El año siguiente lo dedicó a acumular kilometraje y victorias. Encadenó triunfos durante 2024, entre ellos un KO en el quinto asalto a Gerson Larios en julio. Cada combate sumaba confianza y mantenía vivo el plan de regresar a la pelea por un título del mundo.
Moscú 2025: campeón de Europa de la IBA
El gran salto reciente llegó lejos de casa. El 31 de enero de 2025 se coronó en Moscú campeón de Europa de la IBA del peso mosca, al vencer por decisión unánime al local Artur Nagapetyan en la velada IBA Champions Night. Ocho asaltos de dominio claro ante su público.
El regreso a Gran Canaria fue de héroe. El Cabildo lo recibió como campeón de Europa en febrero de 2025, un homenaje institucional poco habitual para un boxeador isleño. La afición canaria, que lo había seguido a la distancia, por fin pudo celebrar un título con él en casa.
El título lo metió de lleno en el ranking mundial de la IBA. Cerró 2025 entre los diez primeros de su organización, con tres peleas ganadas en el año, incluida una victoria en Dubái. El proyecto que parecía roto en Arizona estaba más vivo que nunca camino de 2026.
Su boxeo: técnica antes que furia
El Carmona profesional poco tiene del peleador desordenado del apodo. Maneja la distancia con inteligencia de zurdo, castiga desde fuera y administra el ritmo de los asaltos en lugar de buscar el intercambio salvaje. Es un boxeo de cabeza, pensado para durar y para puntuar.
Su físico marca el carácter de sus peleas. Impone un ritmo alto y sostenido, una presión constante que desgasta al rival sin exponerse a la guerra de tú a tú. Contra rivales más pesados de manos, esa gestión de las distancias es su mejor seguro de vida sobre la lona.
No es un noqueador puro, y sus cifras lo confirman. Vive de las decisiones más que del KO, aunque cuando huele la sangre sabe cerrar el combate antes de tiempo. Su mezcla de técnica, ritmo y oficio lo ha mantenido competitivo contra rivales de muy distinto perfil.
Mallorca 2026: el cinturón de la WBA
El año de su gran objetivo arrancó con un título sobre la mesa. El 1 de mayo de 2026 revalidó en Mallorca el cinturón Inter-Continental de la WBA del peso mosca, un título que ya había ganado en febrero de 2020 en Kaliningrado, en la velada Mallorca Fight Night celebrada en el Pueblo Español de Palma. Su primer combate bajo la promotora AGON Sports.
El rival, el venezolano Rodrigo Ramírez, no aguantó el castigo. Carmona lo tumbó tres veces (dos en el quinto asalto y una en el sexto) antes de que su esquina decidiera no sacarlo para el séptimo. Victoria por KO técnico y una de las actuaciones más completas de su carrera.
El triunfo lo consolida en el escalafón de la WBA y lo acerca a su sueño declarado. «En 2026 me toca ser campeón del mundo», repitió a la prensa canaria a finales de 2025. Con 14 victorias y una sola derrota, ese cinturón regional es el peldaño previo a un segundo intento mundial.
Julio César Martínez, el rival de su carrera
Pocos rivales marcan tanto una carrera como un campeón mundial al que casi derrotas. Julio César Martínez encarna el techo que Carmona rozó en 2022 y la medida exacta de lo que aún le falta. El mexicano era, en aquel momento, uno de los pesos mosca más temidos del planeta.
Aquella pelea en Arizona definió el discurso del canario para los años siguientes. «Tuve la oportunidad y no pudo ser», reconoció después, sin esconder la frustración pero tampoco el aprendizaje. La derrota ante Martínez dejó de ser una herida para convertirse en el mapa de lo que debía mejorar.
El recuerdo de Glendale sigue ordenando sus objetivos en 2026. Quiere otra noche así, pero ganándola, a poder ser en Gran Canaria y con su gente en la grada. Aquel combate contra Julio César Martínez es la vara con la que el propio Carmona mide su carrera entera.
Palmarés
El recorrido de Carmona combina su etapa amateur de élite con un ascenso profesional jalonado de títulos regionales. Su récord profesional es de 14-1, con 6 victorias por la vía rápida, a falta del cinturón mundial que persigue.
| Hito | Año | Detalle |
|---|---|---|
| Campeón de España amateur (49 kg) | 2014 y 2015 | Doble título nacional aficionado |
| Juegos Olímpicos de Río | 2016 | Diploma olímpico, cuartos de final en minimosca |
| Título Inter-Continental WBA del mosca | 2020 | KO en el primer asalto sobre José Antonio Jiménez en Kaliningrado |
| Reto mundial WBC del mosca | 2022 | Derrota por decisión mayoritaria ante Julio César Martínez |
| Título EBU Silver del mosca | 2023 | Victoria por decisión unánime sobre Aramis Torres |
| Campeón de Europa IBA del mosca | 2025 | Coronado en Moscú ante Artur Nagapetyan |
| Revalidación Inter-Continental WBA del mosca | 2026 | KO técnico al séptimo sobre Rodrigo Ramírez en Palma |
Curiosidades
- El apodo «El Infierno»: nació en su etapa amateur por su estilo agresivo, hoy más medido sobre el ring.
- Orgullo de su etnia gitana: reivindicada públicamente y reconocida por el Instituto de Cultura Gitana en 2025.
- Carrera muy internacional: ha peleado en Estados Unidos, Rusia, Dubái y Mallorca, poco en su Gran Canaria natal.
- Sueño de pelear en casa: aspira a disputar su título mundial en Gran Canaria con apoyo institucional.
La historia de Samuel Carmona aún no tiene final escrito. A sus casi treinta años, con un cinturón regional recién ganado y una derrota mundial convertida en combustible, el canario sigue persiguiendo el título que lo defina para siempre.