Gonzalo García (20 años) ha roto esta temporada y su explosión no pasa desapercibida para nadie. Caramelo en el mercado, varios equipos alemanes, según ha podido saber Relevo, siguen muy de cerca la situación del delantero del Castilla y estudian la viabilidad de poder ficharle este verano. A pesar de sus 14 goles con el filial, Ancelotti todavía no ha contado con él esta temporada y la Primera Federación se le empieza a quedar pequeña. Ante la Deportiva Minera fue convocado y no gozó de minutos (sí debutaron los canteranos Loren o Diego Aguado) y Carletto ni siquiera se lo llevó a Arabia para la Supercopa, algo que ha generado cierta decepción entre el futbolista y su entorno.

Aunque no exista ninguna decisión tomada, el club no tiene pensado cerrarle la puerta si alguien apuesta decididamente por él y se compromete a desembolsar una suma importante por el 50% de sus derechos. La otra mitad del pase, como ocurre siempre desde hace un lustro y ha pasado con Nico Paz o Rafa Marín, se la queda el Madrid. El Como pagó seis millones por Paz y el Nápoles desembolsó unos 12 por el central. Y la entidad de Valdebebas, por ejemplo, puede recomprar al mediapunta por ocho este verano, por nueve en 2026 y por 10 en 2027. Con Marín, con matices, se guardó una fórmula similar.

La dirección general y la de cantera concretaron hace tiempo que esa debía ser la estrategia y evitar que, si uno de sus canteranos explota, el club no goce de opciones de repescarlo. La lista de ejemplos es infinita: Miguel Gutiérrez, Antonio Blanco, Javi Sánchez… Con Gonzalo no se seguiría otro camino. Su caso dependerá de variables colectivas (si el Castilla asciende a Segunda) u otras casuísticas (que se vaya Ancelotti, venga Xabi Alonso y pida que se quede), pero existen opciones de salida y todas se escuchan. El Madrid ya ha permitido que otros 2004, como Mario Martín (Real Valladolid) o Álvaro Rodríguez (Getafe), abandonasen el filial este verano y buscasen un destino en la élite para progresar.

Al menos dos clubes importantes de la Bundesliga ven en Gonzalo un perfil ideal para sumar desde el primer momento y revalorizarse y sus ‘scouts’ en España han recomendado ofertar. A su olfato, potencia y liderazgo se suman otras virtudes (polivalencia y trabajo defensivo) que le convierten en un futbolista apetecible. Su poderío físico, además, encaja a la perfección con el fútbol que se practica en Alemania y en el que ya brillaron delanteros tan distintos como Joselu y Borja Mayoral y en el que empieza a sobresalir Nacho Ferri, ariete valenciano al que el Eintracht fichó del modesto Alzira.

Paciencia

La cúpula de La Fábrica emplaza a los meses de abril o mayo cualquier posibilidad e invitan a Gonzalo, que pasó una semana difícil tras quedarse en blanco en Cartagena, a continuar en la misma línea y tener paciencia. Esta temporada se ha convertido en el líder del Castilla, lleva una racha espectacular y comanda al equipo sobre el campo. La tarea que tiene por delante el filial tampoco es baladí: debe salvar la categoría por lo civil o por lo criminal. Ahora mismo está igualado con el equipo que marca el descenso y a cinco de las posiciones de fase de ascenso.

A nivel interno se hablan maravillas del madrileño, que ya se estrenó con la primera plantilla en Cádiz el curso pasado (jugó 12′) y presume de una «mentalidad» a prueba de bombas. Arbeloa fue su gran valedor en el Juvenil A, practica hasta la extenuación la definición, puede actuar de punta o en ambas bandas, pasó una temporada en el Mallorca (la 18-19, por un cambio de residencia de sus padres) y estudia un doble grado de ADE y Business Analytics con especialización en el manejo masivo de datos (Big Data). La fuga de cerebros, en este caso con la estrella del Castilla, está también abierta.