Antes de cada combate de la UFC hay otra prueba que los luchadores deben superar: el pesaje. Se celebra la mañana del día anterior a la velada y decide si el combate se disputa en las condiciones pactadas. Un fallo en la báscula puede costar dinero, un combate e incluso una oportunidad por el título.
Detrás de ese momento hay semanas de preparación y un proceso que el aficionado apenas ve: el corte de peso. Es una de las partes más duras y polémicas de las MMA, y explica por qué los luchadores parecen mucho más grandes en la jaula que en la báscula.
Dos pesajes distintos
La UFC celebra dos pesajes. El oficial se hace por la mañana, el día antes del evento, en una sala cerrada con los comisarios de la comisión atlética correspondiente. Es el que cuenta: los luchadores tienen un plazo de dos horas para subir a la báscula y cumplir el límite.
El pesaje ceremonial llega por la tarde, ante el público y las cámaras. Los luchadores posan en la báscula, se encaran por última vez y la organización promociona la velada. Para entonces, la mayoría ya ha empezado a rehidratarse y a comer, y el número de la báscula ya no importa.
Cuánto margen hay
Cada categoría de peso tiene un límite. En los combates que no son por un título, la norma permite pasarse hasta una libra, unos 450 gramos. En los combates por un cinturón no hay margen: el luchador debe estar exactamente en el límite o por debajo, porque el título exige el peso exacto.
La báscula se revisa antes del pesaje y los luchadores pueden subirse varias veces dentro del plazo si fallan en el primer intento. Muchos se quitan toda la ropa, protegidos por una toalla que sostiene su equipo, para no perder ni un gramo en el momento decisivo.
Los límites de la UFC se expresan en libras. En hombres, las categorías van desde el peso mosca, con 125 libras, unos 57 kilos, hasta el peso pesado, con un máximo de 265 libras. En mujeres, la más ligera es el peso paja, con 115 libras, unos 52 kilos. Cada kilo de diferencia entre categorías cambia el corte de peso.
Qué pasa si no se da el peso
Si un luchador no cumple el límite, el combate puede seguir adelante, pero con consecuencias. Lo habitual es que pierda un porcentaje de su bolsa, que pasa a su rival, y que el combate se dispute en un peso pactado. Ese porcentaje suele rondar entre el 20% y el 30%, según la diferencia de peso.
El rival puede negarse a pelear. Si lo hace, el combate se cancela y el luchador que dio el peso suele cobrar igualmente su bolsa por presentarse. En los combates por el título, el que falla pierde además la opción de ganar el cinturón, y si es el campeón, lo pierde en la báscula.
Los fallos repetidos tienen más castigo. La UFC puede obligar a un luchador a subir de categoría si falla el peso varias veces, porque su cuerpo ya no puede llegar al límite de forma segura. Es una decisión que cambia su carrera.
Cómo se hace el corte de peso
El corte de peso es el proceso por el que un luchador baja varios kilos en los días previos al pesaje. Primero reduce la grasa durante el campamento con dieta y entrenamiento, y en la última semana pierde sobre todo agua con técnicas como la carga y la restricción de líquidos, la sauna o los baños calientes.
La idea es llegar a la báscula deshidratado y recuperar el peso en las 24 horas siguientes. Algunos luchadores entran en la jaula con varios kilos más de los que marcaron el día anterior, una diferencia que les da ventaja física sobre rivales que cortan menos peso.
Los riesgos
La deshidratación extrema es peligrosa. Afecta a los riñones, al corazón y a la capacidad de concentración, y algunos médicos alertan de que un cerebro deshidratado está más expuesto a los golpes. Ha habido casos graves en las MMA de todo el mundo, y por eso las comisiones han empezado a endurecer las normas.
La rehidratación intravenosa, que ayudaba a recuperar peso rápido, está prohibida en la UFC desde que la empresa aplicó su política antidopaje, y algunos estados de Estados Unidos controlan además cuánto peso gana un luchador entre el pesaje y el combate. Son medidas pensadas para limitar los cortes extremos.
El caso de Topuria
El corte de peso ha sido parte de la historia de Ilia Topuria. En sus años en el peso pluma, los detalles de sus últimos días antes de la báscula, del sudor retirado con una tarjeta a su recuperación tras el pesaje, se convirtieron en un tema recurrente entre los aficionados.
Su subida al peso ligero redujo esa exigencia. Con más margen, el corte deja de ser tan agresivo y el luchador llega a la jaula con más energía, una razón que muchos luchadores citan cuando cambian de categoría.
Un debate abierto
La UFC y las comisiones atléticas han estudiado cambios para reducir los cortes extremos, desde pesajes más cercanos al combate hasta controles de hidratación. Ninguna solución se ha impuesto del todo, y el corte de peso sigue siendo una parte más de la preparación de un combate.
Para el aficionado, el pesaje es el primer aviso del estado de un luchador. Un corte difícil, un intento fallido o una cara demacrada en la báscula pueden anticipar problemas en la jaula, y por eso el día antes de cada velada es también un día de noticias.