En un partido de fútbol profesional cada equipo puede hacer cinco cambios, repartidos en tres oportunidades durante el juego, además del descanso. Si hay prórroga, suma un sexto cambio y una cuarta oportunidad. Y si un jugador sufre una conmoción cerebral, puede entrar un sustituto más que no cuenta entre los cinco, y el rival recibe otro.
Así lo recogen las Reglas de Juego 2026/27 de la IFAB, el organismo que escribe el reglamento, en vigor desde el 1 de julio de 2026. Cada competición decide dentro de ese marco: LaLiga, la Champions y el Mundial usan el máximo de cinco, pero no todas aplican igual el cambio por conmoción.
Cuántos cambios se pueden hacer en un partido: la regla de los cinco
La Regla 3 fija que en una competición oficial se pueden usar hasta cinco suplentes por equipo, siempre elegidos entre los que figuran en el acta. Los cinco cambios se hacen, como máximo, en tres interrupciones del juego. Las sustituciones del descanso no gastan ninguna de esas tres oportunidades.
Si los dos equipos cambian en la misma interrupción, cada uno gasta una oportunidad. Un jugador sustituido no puede volver a entrar en el partido, y un sexto cambio fuera de los supuestos que permite el reglamento convierte el partido en un caso de cuándo es alineación indebida.
Es la clave de qué pasa cuando un jugador es expulsado: no puede ser sustituido por nadie y su equipo sigue con uno menos hasta el final. Las bases de la RFEF para Primera y Segunda lo recogen con esas mismas palabras.
Qué son las ventanas de cambios
Las tres oportunidades se conocen como ventanas de cambios. Un equipo puede meter a tres jugadores en una sola interrupción y gastar una única ventana, o hacer los cambios de uno en uno. Lo que limita es el número de paradas, no el de jugadores que entran en cada una.
El descanso, la pausa antes de la prórroga y la del descanso de la prórroga son momentos libres: cambiar ahí no consume ventana. Por eso muchos entrenadores guardan sustituciones para el intermedio. El detalle de cómo funcionan las ventanas de cambios explica también qué ocurre si el cambio coincide con una lesión.
Cuántos cambios se pueden hacer en la prórroga
Cuando el partido va a la prórroga, cada equipo suma un sexto cambio y una cuarta ventana. Los cambios que no se usaron en los 90 minutos se conservan, así que un equipo que llegue con dos pendientes puede hacer tres en la media hora extra.
El sexto cambio se puede hacer en cualquier momento de la prórroga, antes de que empiece o en su descanso. Todo lo que cambia en ese tiempo añadido está en cuántos cambios se pueden hacer en la prórroga.
El cambio por conmoción cerebral
Además de los cinco, cada equipo puede hacer una sustitución por conmoción cuando un jugador sufre, o se sospecha que ha sufrido, un golpe en la cabeza. Ese cambio no cuenta entre los normales ni gasta ventana, y el jugador retirado ya no puede volver al partido.
Cuando un equipo lo usa, el rival recibe automáticamente un cambio extra y una oportunidad más, que solo puede emplear para ese sustituto adicional. Es la forma que encontró el reglamento de que nadie pierda ventaja por proteger la salud de un futbolista.
El protocolo es permanente desde que la IFAB aprobó el cambio por conmoción en marzo de 2024. Está a disposición de las competiciones desde el 1 de julio de 2024, y cada organizador decide si lo aplica.
La RFEF lo introdujo en Primera y Segunda en la temporada 2024-25, cuando llegó el cambio adicional por conmoción cerebral en LaLiga. Sus bases de 2026-27 lo mantienen: una sola sustitución por conmoción por equipo y partido, certificada por el médico del club.
El caso más conocido en España llegó en febrero de 2025, con el choque entre Tomás Conechny y Gavi en el Alavés-Barcelona. Los dos salieron del campo antes del minuto 20, y ahí está por qué los cambios de Conechny y Gavi no contaron para el límite de sustituciones.
En selecciones también se ha visto. En marzo de 2025, Brasil hizo siete cambios contra Colombia en la clasificación para el Mundial. Las dos selecciones sumaron dos cambios extra: el suyo por conmoción, Alisson en Brasil y Davinson Sánchez en Colombia, y el que les dio la conmoción del rival.
Cuántos cambios hay en cada competición: Liga, Copa, Champions y Mundial
La regla de los cinco es la misma en casi todo el fútbol profesional, pero la prórroga y la conmoción cambian según el torneo. Este es el resumen para 2026-27:
| Competición | Cambios en 90 minutos | Cambio extra en la prórroga | Cambio por conmoción |
|---|---|---|---|
| LaLiga EA Sports y LaLiga Hypermotion | 5, en 3 ventanas más el descanso | No hay prórroga, salvo en el play-off de ascenso, que suma un sexto cambio | Sí, uno por equipo, y el rival recibe otro |
| Copa del Rey | 5, en 3 ventanas más el descanso | Sí: un sexto cambio y una ventana más | No: las bases de 2025-26 lo reservan a la Supercopa, y en 2024 la RFEF no aplicó el cambio por conmoción en Copa |
| Supercopa de España | 5, en 3 ventanas más el descanso | Sí: un sexto cambio y una ventana más | Sí, según las bases de 2025-26 |
| Champions, Europa League y Conference League | 5, en 3 ventanas más el descanso | Sí: un sexto cambio y una ventana más | Lo regula el reglamento de la UEFA |
| Mundial 2026 y partidos oficiales de selecciones | 5, en 3 ventanas más el descanso | Sí: un sexto cambio y una ventana más | Sí, uno por equipo, y el rival recibe otro |
| Amistosos entre selecciones absolutas | Hasta 8, u 11 si los dos equipos lo acuerdan, en 3 ventanas | No aplica | No aplica |
| Fútbol aficionado y base | Lo decide cada federación; sin acuerdo previo, 6 como máximo en partidos no oficiales | Según la competición | Según la competición |
En el fútbol base, de veteranos y adaptado, las federaciones pueden permitir además que un jugador sustituido vuelva a entrar. En el profesional, eso está prohibido.
La regla de los diez segundos (2026/27)
Desde esta temporada, el jugador sustituido tiene diez segundos para salir desde que se levanta el cartel o, si no lo hay, desde la señal del árbitro. Si tarda más, tiene que salir igual, pero su sustituto no puede entrar hasta la primera interrupción después de un minuto de juego.
La medida busca acabar con los cambios usados para perder tiempo en los minutos finales. Es una de las nuevas reglas de LaLiga 2026-27, que la aplica desde la primera jornada junto al resto de cambios del reglamento.
Cuántos cambios se pueden hacer en el Mundial 2026
En el Mundial 2026 cada selección puede hacer cinco cambios en tres ventanas más el descanso, un sexto si el partido va a la prórroga y uno más por conmoción cerebral, con otro para el rival. Las listas son de 26 jugadores, y en el torneo ya rige el límite de diez segundos.
La FIFA estrenó en Norteamérica el paquete de medidas contra la pérdida de tiempo aprobado por la IFAB. Todo está reunido en las nuevas reglas del Mundial 2026, de las cuentas atrás al VAR.
Desde cuándo se pueden hacer cinco cambios
Durante casi un siglo, el fútbol no permitió sustituciones: empezaban once y terminaban once. Inglaterra autorizó el primer cambio en 1965, y el número fue creciendo hasta los tres por equipo, fijados en 1995. El repaso completo está en cómo han cambiado las reglas del fútbol.
Los cinco cambios llegaron en mayo de 2020 como una medida temporal por la pandemia, con calendarios apretados y jugadores sin rodaje. La IFAB los hizo permanentes en 2022 y desde entonces son el estándar en las grandes ligas.
No convencieron a todos. José Luis Mendilibar lo dejó claro en 2023 en una columna de opinión que escribió para Relevo: «Yo soy más de los tres cambios que de los cinco». Criticaba que los técnicos usaran los últimos para perder tiempo.
Quique Setién, entonces en el Barcelona, temía en 2020 que la regla le quitara la ventaja de los finales de partido. Carlo Ancelotti, en el Real Madrid, lo vio al revés en 2021: «Con los cinco cambios tenemos una ventaja muy grande», dijo, por la calidad de su banquillo.
¿Y en otros deportes? Cambios en baloncesto y balonmano
En baloncesto los cambios son ilimitados y un jugador puede salir y volver a entrar tantas veces como quiera el entrenador, siempre en una interrupción del juego. Es justo lo contrario que en el fútbol, y está explicado en cuántos cambios se pueden hacer en baloncesto.
En balonmano también son ilimitados, y ni siquiera hace falta parar el juego: los jugadores entran y salen por la zona de cambios de su propio banquillo. El resto del reglamento está en las reglas del balonmano.