Saúl ‘Canelo’ Álvarez volvió a ser campeón del mundo el sábado 31 de octubre en Riad (Arabia Saudí). El mexicano, de 36 años, venció a Christian Mbilli por decisión unánime (115-112, 116-111 y 117-110) y recuperó el título supermediano del CMB.

Álvarez deja su récord en 64 victorias, tres derrotas y dos empates, con 39 nocauts. Mbilli, francés de origen camerunés, sufrió la primera derrota de su carrera. Canelo no peleaba desde septiembre de 2025, cuando perdió ante Terence Crawford.

La pelea dejó una imagen curiosa. Tras una serie de golpes de Mbilli, Canelo sonrió y le invitó a intercambiar en la esquina. Más tarde, el francés perdió un punto por golpear al mexicano en la nuca.

Al terminar, ya con el cinturón en las manos, Álvarez se acordó de los suyos en la entrevista sobre el ring. Su familia no viajó a Riad por motivos de seguridad. «Me dijo mi esposa que si no regresaba como campeón mundial, que mejor no regrese», contó entre risas.

Parte de la preparación tuvo acento español. Canelo pasó cerca de dos meses en Gandía (Valencia), en el gimnasio de Usyk. Fue el propio Oleksandr Usyk quien le invitó. La idea era llegar a Riad ya adaptado al cambio de horario.

Su historia empieza en Guadalajara, donde nació el 18 de julio de 1990. Es el menor de los hermanos varones de la familia, y todos boxearon. Su entrenador, José ‘Chepo’ Reynoso, le llamó primero «Canelito» por su pelo rojizo. Debutó como profesional con 15 años, el 29 de octubre de 2005.

Sobre el futuro, el mexicano fue claro, según recogió ESPN: «Quiero descansar, quiero seguir aprendiendo, trabajar duro». Su plan es tomarse un par de semanas libres antes de volver al gimnasio.