MotoGP pone rumbo al circuito de Losail, en Catar, bajo la negativa de buena parte del paddock del Mundial y con una ausencia importante en la parrilla de la categoría reina: Yamaha. La marca japonesa confirmaba este domingo su decisión de no viajar al país de Oriente Medio, pese a las advertencias de la organización y la FIM.

Un título que puede quedar en segundo plano

Y todo ello con un Marc Márquez que llega a la antepenúltima cita de la temporada con su primera bola de partido y la sensación de que, en caso de convertirse en campeón del mundo de MotoGP por octava vez en su carrera, la décima si contamos sus títulos de 125cc y Moto2, lo haría de una manera descafeinada.

Lo cierto es que, para entender los últimos movimientos, habría que rebobinar en el tiempo hasta situarnos en el inicio del tira y afloja entre la parrilla y la organización.

El origen del conflicto entre los pilotos y MotoGP

Durante el Gran Premio de Australia de la semana anterior, los pilotos de la categoría reina se reunieron con la organización para trasladarle su malestar ante la posibilidad de viajar a Catar, uno de los países afectados por la tensión en Oriente Medio, una situación que mantiene en vilo a buena parte del mundo.

En dicho encuentro, los pilotos habrían manifestado su preocupación por la seguridad de la cita catarí y solicitado a los máximos responsables del campeonato garantías suficientes para poder competir en condiciones seguras.

El pasado miércoles, en la antesala del Gran Premio de Malasia, Carlos Ezpeleta, CEO adjunto de la antigua Dorna, visitó el trazado de Losail para reunirse con representantes deportivos del Gobierno de Catar con el objetivo de obtener dichas garantías. Y parece ser que lo consiguió.

A pesar de ello, el escepticismo entre los integrantes de la parrilla continuó hasta el punto de que, ese mismo miércoles por la tarde, los pilotos organizaron una reunión privada para discutir su postura. El resultado fue contundente: 19 de los 22 participantes no estaban dispuestos a viajar.

«No quiero ir a Catar. Como todo el mundo. Somos 19 los que no queremos ir allí», revelaba Jack Miller al término de la cita malasia. «No creo que debamos correr en esas condiciones. Hemos dejado muy clara nuestra opinión al respecto. Ya veremos cuál es la decisión», añadía el australiano.

La presión se extendió hasta este mismo domingo, cuando los pilotos volvieron a manifestar su negativa a realizar el desplazamiento. Según las advertencias atribuidas a MotoGP Sports Entertainment, aquellos que decidan no acudir a la antepenúltima carrera del año podrían enfrentarse a sanciones económicas e incluso deportivas.

Yamaha se planta y MotoGP responde

Solo unas horas más tarde, Yamaha hacía oficial su ausencia en la cita catarí. «Tras su última evaluación de la situación en Oriente Medio, Yamaha no ha encontrado motivos suficientes para modificar las restricciones de viaje vigentes en toda la compañía. Como consecuencia, Yamaha ha comunicado a MotoGP Group su decisión de no participar en el Gran Premio de Catar de 2026», explicaba el fabricante japonés en su comunicado.

Apenas un minuto después, la propia organización manifestaba su decepción con la decisión de Yamaha de no viajar a Catar. «Además de las implicaciones contractuales de la decisión de Yamaha respecto a sus acuerdos con MotoGP e IRTA, su ausencia también conlleva implicaciones deportivas», señalaba el comunicado de MotoGP.

Según confirmaba la propia organización, el resto de fabricantes sí viajarán a Catar, a pesar del descontento de numerosos pilotos, que siguen sin mostrarse plenamente convencidos de las garantías ofrecidas.

Marc Márquez, ante su primera oportunidad de sentenciar el Mundial

Y precisamente a la antepenúltima cita llegará Marc Márquez con opciones de cerrar su décimo título mundial, el octavo en la categoría reina. El piloto de Ducati aterrizará en Losail con 44 puntos de ventaja sobre Jorge Martín tras su baja definitiva de Malasia y 67 sobre Marco Bezzecchi, sus dos únicos rivales matemáticos en la lucha por el campeonato.

Con tres grandes premios todavía por disputarse (Catar, Portugal y Valencia) y 111 puntos en juego, el de Cervera tiene en su mano la posibilidad de proclamarse campeón del mundo en un escenario marcado por la polémica.

Sin embargo, Márquez no quiere dar nada por hecho, especialmente después de una temporada en la que la lucha por el campeonato ha sufrido numerosos vuelcos.

«Estamos cerca, pero el trabajo no ha terminado. No quiero caer en la trampa, empezando aquí en los micros, de darlo por hecho. Quiero seguir con la misma mentalidad porque quedan pocas carreras, pero muchos momentos. Hay que seguir muy concentrado», advertía este domingo después de su victoria en Sepang.

¿Qué necesita Márquez para conquistar el título en Catar?

Las matemáticas son claras: para sentenciar el campeonato en Losail, el piloto de Ducati necesita sumar 30 puntos más que Martín y 8 más que Bezzecchi durante el fin de semana.

En el caso del italiano, Márquez depende únicamente de sí mismo. Si gana tanto la sprint del sábado como la carrera del domingo, eliminaría matemáticamente a Bezzecchi, incluso aunque este terminase segundo en ambas pruebas. La situación con Martín es diferente, puesto que el catalán necesitará aprovechar un nuevo tropiezo de su principal rival para cerrar el Mundial antes de viajar a Portugal.

Así, MotoGP podría coronar a su nuevo campeón en una de las citas más controvertidas de la temporada, en la que, paradójicamente, la incertidumbre sobre la participación de los pilotos ha terminado por eclipsar a la propia batalla deportiva.