El último Gran Premio en Phillip Island estaba destinado a ser histórico, pero ha acabado superando las expectativas. El Mundial llegaba separado por dos puntos. El sábado, tras la Sprint, la balanza parecía decantarse del lado de Marc Márquez, pero el domingo volvió a dar un giro de guion.

Phillip Island vuelve a cambiar el Mundial

Históricamente, el trazado australiano ha jugado a favor de un Márquez que llegaba a Phillip Island con el claro objetivo de sumar 37 puntos. El sábado, después de lograr una pole histórica, con caída y récord incluidos, Marc salió a por los 12 puntos. Lo que no esperaba es que Jorge Martín no se lo pondría nada fácil.

En condiciones de seco, las Aprilia habían demostrado estar un paso por delante. Así que el hasta entonces líder del Mundial hizo gala de su condición de bestia negra para plantar cara al mejor Márquez. Martín y Márquez firmaban una batalla espectacular hasta que, a falta de cuatro vueltas, todo cambió.

La caída que lo cambia todo

‘Martinator’, que en ese momento trataba de recuperar la primera posición, pisaba el piano y perdía el control de su Aprilia con tan mala suerte que, a su llegada a la grava, comenzaba el verdadero calvario. La caída terminó en fractura de radio. Sin duda, una lesión que llega en el peor momento.

Tras confirmarse la fractura, Martín viajó hasta un hospital de Melbourne para someterse a pruebas más exhaustivas. El objetivo era descartar una operación que pudiera comprometer todavía más la recta final del campeonato de MotoGP.

El aguacero devuelve la esperanza

La buena nueva llegó apenas unas horas antes de que diese comienzo el día de carreras en Phillip Island, la última cita en el histórico trazado: Jorge Martín no tendría que pasar por el quirófano. La suerte volvía a cambiar para él, y lo que no imaginaba es que la mala fortuna que unas horas antes había jugado en su contra se convertiría en un aguacero para seguir soñando.

A lo largo del día en Australia, noche en España, MotoGP estuvo monitorizando la situación en Phillip Island. A pesar de la lluvia, la pista estaba en condiciones de albergar actividad; sin embargo, el helicóptero médico no podía operar con las garantías necesarias y la organización acabó obligada a cancelar el último baile.

En menos de 24 horas, Jorge Martín vio cómo sus opciones pasaban de quedar prácticamente disipadas a volver a soñar. Solo diez puntos separan a Martín de Márquez, que veía cómo una oportunidad de oro se esfumaba entre el aguacero de Australia.

Ducati admite una oportunidad perdida

«Sin duda, es una ocasión perdida para nosotros, pero la seguridad es lo primero», reconoció Davide Tardozzi, team manager del equipo oficial de Ducati, tras conocerse la cancelación de la carrera. Es una realidad: Márquez podía repetir su triunfo en Phillip Island de 2024 y salir del fin de semana con 35 puntos de ventaja sobre Martín. «Marc sabía que podía ganar y sumar 25 puntos, pero la seguridad es lo primero, insisto», añadió.

Ahora, lo que se tornaba como una situación muy negra para el campeón de 2024 toma un poco de color. Ducati espera a Martín de vuelta en Sepang. «Hemos sabido que la fractura no es tan problemática para Jorge y que podrá correr en Sepang. Es un adversario difícil, auténtico y lo conocemos bien. Estoy seguro de que tratará de correr el próximo domingo», sumó Tardozzi.

Sepang, la siguiente batalla

Lo cierto es que Martín no regresará a España y continuará con el tratamiento necesario antes de desplazarse hacia Sepang con la intención de intentar disputar la cita malasia. Martín tratará de correr en Malasia. No será sencillo: deberá obtener el apto de los médicos antes de volver a subirse a su Aprilia, pero quizá el aguacero en Phillip Island sea la señal de que merece la pena intentarlo.

«Me gustaría que nuestra historia terminara de la mejor manera posible, con él al 100% físicamente. Ayer ofreció un espectáculo increíble. Vimos al verdadero Jorge y creo que tenía posibilidades de ganar la carrera. Pero podemos decir que, a veces, pasan cosas malas», expresó Massimo Rivola. Aprilia no piensa rendirse con Martín. «No tenemos mucha suerte con él, pero seguro que no nos rendiremos hasta que esto termine», añadió el CEO de Aprilia.

Cada punto puede decidir el título

En caso de que Martín pueda estar en la parrilla de Sepang, lo que es seguro es que no lo haría en plenas condiciones. Aun así, cada punto puede ser decisivo a final de temporada. «Ahora mismo, creemos que hay cuatro carreras por delante. No sé si eso es bueno o malo para Jorge, porque si no está bien físicamente, no es bueno. Pero no nos corresponde a nosotros decidir eso», zanjó Rivola.

Sin tiempo que perder, el Mundial viaja hacia su siguiente cita. Sepang será una carrera contra el reloj para Martín, que tendrá que monitorizar su muñeca y tratar de llegar lo más parecido posible a su mejor versión. De no hacerlo, sumar puntos será la prioridad para dificultar a Marc Márquez la proclamación de su décimo título.

Márquez tiene otra oportunidad en Malasia

En el caso del catalán, Sepang siempre ha sido un circuito históricamente positivo para él. Márquez buscará maximizar su ventaja en Malasia, por lo que limitar daños y sumar el máximo de puntos posibles será la premisa de un fin de semana que puede volver a cambiar por completo el rumbo del Mundial.