MotoGP trabaja para mantener el GP de Catar en el calendario 2026, confirmaba Carlos Ezpeleta, director adjunto de MotoGP Sports Entertainment Group (anteriormente conocida como Dorna) acerca de la posible cancelación de la cita catarí hace apenas unos días. Y salvo cambios de última hora, así será.

Correr o no correr

El calendario de la presente temporada tenía previsto hacer su parada en Oriente Medio al comienzo de curso, el fin de semana del 10 al 12 de abril. Sin embargo, el estallido del conflicto bélico, que aún mantiene en vilo al mundo entero, obligó a retrasar la carrera nocturna hasta el final de año.

Durante todo este tiempo, las continuas dudas acerca de si podría o no celebrarse el Gran Premio en el emblemático circuito de Losail se han ido sucediendo hasta el punto de que en más de una ocasión, tanto Carlos como Carmelo Ezpeleta han tenido que salir a desmentir su cancelación.

«Queremos poder tomar esa decisión lo antes posible. No tanto por el aspecto operativo, sino especialmente por el deportivo. Creo que tenemos que darles a los equipos y a los pilotos tiempo suficiente para preparar la definición de la temporada», reconocía.

Por el momento, la parada en Catar sigue siendo un hecho. En apenas tres semanas, las motos estarán rugiendo en el desierto. Una noticia que entre los propios pilotos parece no convencer mucho.

«No quiero expresar opiniones que puedan meterme en problemas. Sin embargo, si nuestra seguridad es realmente una prioridad, entonces todos los aspectos deben considerarse cuidadosamente«, sugería Pecco Bagnaia, una de las voces más autorizadas entre los pilotos.

Y es que, aunque desde la organización se insiste en que la intención es mantener la carrera, la situación en Oriente Medio sigue siendo una incógnita. No solo por lo que pueda ocurrir durante el fin de semana, sino también por las dificultades que podrían encontrarse los equipos para llegar hasta allí.

La lucha por el título en juego

Una opinión a la que también se sumaba su compañero de equipo, Marc Márquez. «Prefiero no opinar de momento, pero tengo muy claro que la vida es una, y carreras, hay muchas«, añadía.

Precisamente el catalán sería uno de los beneficiados, deportivamente hablando, si finalmente se decide cancelar el Gran Premio de Catar. Desde que debutó en MotoGP, el nueve veces campeón del mundo ha tenido el trazado catarí como una de esas fechas marcadas en rojo.

La temporada pasada consiguió llevarse la victoria; sin embargo, Losail, por sus características nunca ha sido un trazado favorable al estilo de pilotaje del de Ducati Lenovo.

Y el problema es que, a estas alturas del campeonato, cualquier punto puede acabar siendo determinante. Y más teniendo en cuenta que los dos principales aspirantes al título están separados por una distancia mínima de dos puntos. Una carrera menos supondría también una oportunidad menos para recuperar terreno, algo que ni el líder Martín ni el perseguidor Márquez pueden permitirse pasar por alto.

El otro contendiente para el título

Al otro lado de la moneda está su principal rival en la lucha por el título, Jorge Martín. El madrileño sufrió el año pasado en Catar la caída que acabó dejándolo ingresado en la UCI con un neumotórax varias semanas. Pero hasta entonces, Catar siempre había sido un buen circuito para Martinator.

«En el plano deportivo, a mí no me afecta, ni bien ni mal. Es lo mismo para todos, no es algo que pueda controlar que vayamos o no, porque no es decisión mía. Puede ser una carrera en la que gane y sume 37 puntos; o puede ser que me caiga y no sume ninguno. Es especular mucho, y es imposible saber qué puede pasar y qué influencia puede tener. No quiero gastar energía en ese tema«, reconoció.

La parte logística

Lo que es seguro es que este asunto tiene en vilo al paddock de MotoGP. El pasado fin de semana tuvo lugar un ataque al aeropuerto de Riad, en Arabia Saudí, lo que hizo que se volvieran a saltar las alarmas.

Entonces, la FAA estadounidense pidió a través de un comunicado a las aerolíneas que extremasen la precaución al volar por la zona de Arabia Saudí por todo lo relacionado con el conflicto bélico. Por lo que, en caso de terminar disputándose el Gran Premio, la parte logística también podría sufrir cambios. Como ya pudimos ver al término del GP de Tailandia.

Además, hay otro aspecto que tampoco puede pasarse por alto. La organización de MotoGP no mueve únicamente a los pilotos y sus equipos. Detrás de cada Gran Premio hay cientos de trabajadores, desde mecánicos e ingenieros hasta personal de televisión, prensa y organización, que también tendrían que desplazarse hasta Catar. Y hacerlo en las actuales circunstancias supone una dificultad añadida.

Lo cierto es que en menos de 20 días, MotoGP estará poniendo rumbo a Catar, con un Mundial en juego y la incertidumbre por las nubes. En caso de disputarse, la seguridad debería ser el componente fundamental. Y en caso de no hacerlo, las consecuencias para la lucha por el título pueden acabar decantando la balanza hacia un lado u otro.

Y mientras tanto, el tiempo sigue corriendo. Los equipos necesitan organizar sus desplazamientos y los pilotos preparar una cita que, sobre el papel, puede ser decisiva para sus aspiraciones. Todo ello sin saber todavía si finalmente tendrán que viajar hasta Losail. Una situación poco habitual en un campeonato que, a estas alturas de la temporada, debería tener prácticamente todo definido.