No ha empezado demasiado bien la etapa de Álvaro Arbeloa como entrenador del Fulham. El técnico español todavía no conoce el triunfo en la Premier League y después de seis jornadas son colistas de la clasificación con solo dos empates. La presión crece cada semana, la afición quiere resultados. Y ahora, después de dos partidos concediendo goles en el 88′, 89′ o 92′, toca reaccionar antes de que sea demasiado tarde.
Los resultados no mienten
Aunque son muy pocos partidos de muestra, el miedo ya existe en Craven Cottage. Tras dos empates en seis jornadas, el Fulham sigue sin ganar y cierra la tabla de la Premier. En otras palabras, el descenso empieza a ser una amenaza real.
La reciente derrota contra el Ipswich Town ha dolido en el seno del club. No solo por el simple hecho de perder contra un rival directo (un recién ascendido), sino por cómo se produjo: el Fulham iba ganando 0-1 gracias a un gol de Sessegnon en el 55′.
Sin embargo, los locales se echaron encima en los últimos minutos y lograron su recompensa en el tramo final. Dos goles en el 88′ y en el 92′ certificaron una remontada que deja una herida importante en la plantilla de Arbeloa.
Los cambios no funcionaron… y además se confirmó una tendencia. Por segunda jornada consecutiva, el Fulham dejó escapar una ventaja en el descuento o en sus albrores, como ya sucedió ante el Manchester United (el 1-1 de Cunha llegó en el 89′).
Por mucho que hayan logrado dos meritorios empates ante el Liverpool (0-0 en Anfield) o el Manchester United (1-1), la fragilidad defensiva ha condenado a un Fulham que mereció más ante el Crystal Palace (perdieron 2-3 fallando muchas ocasiones) y que también fue capaz de marcar dos goles contra el Chelsea en el debut (2-3).
Álvaro gives his assessment of this afternoon’s late defeat. https://t.co/b5wFj75eeS
— Fulham Football Club (@FulhamFC) October 10, 2026
Hasta la fecha, las dos grandes alegrías para el Fulham en forma de resultados han llegado en las primeras rondas de la Copa de la Liga, precisamente en dos encuentros donde Arbeloa rotó a sus más habituales, algo muy normal en esta competición.
En la primera eliminatoria golearon al Wimbledon por 3-0 y unos días más tarde, en el complicado campo del West Ham, se impusieron por 2-3. En la próxima ronda reciben a un rival de la Premier, el Crystal Palace.
Un proyecto hecho a medida
La llegada de Arbeloa al banquillo del Fulham supuso un cambio de mando en un club que había estado liderado por Marco Silva en los últimos años, logrando asentarse en la clase media de la Premier League con una plantilla muy estable.
En total, el Fulham puso más de 100 millones en el último mercado de fichajes, con las destacadas llegadas de Gonzalo García (40 millones), César Palacios (10 millones) y Manuel Ángel (4 millones), todos ellos procedentes del Real Madrid, donde habían coincidido con el propio Arbeloa.
Estos movimientos han sido objeto de debate, pero al mismo tiempo han supuesto una clara señal de la confianza que había depositada en Arbeloa, quien también ha tenido interés en fichar a Thiago Pitarch desde el club blanco.
Mientras que Gonzalo ha sido titular indiscutible (ha marcado dos goles, uno en la Premier y otro en copa), Palacios comenzó en el once pero se ha caído en las últimas jornadas y Manuel Ángel ha entrado desde el banquillo en solo dos partidos, el último de ellos ante el Ipswich.
A todos ellos, muy jóvenes y sin experiencia en el fútbol inglés, hay que sumar la gran apuesta por Shea Charles, un mediocentro de mucho potencial por el que pagaron 30 millones al Southampton. Y también los 12 que invirtieron en David Affengruber, central del Elche, para cambiar el estilo de juego desde la defensa.
¿Cuánta paciencia tendrán en el Fulham?
La realidad es que el Fulham está metido de lleno en una pelea por no descender a Championship. A pesar de que solo hayan sido un puñado de partidos y que todavía haya mucho margen por delante, la presión ya es latente en Craven Cottage.
El calendario les ofrece una nueva oportunidad a los cottagers: un duelo en casa frente al Hull City y una visita al Coventry, dos recién ascendidos. Y dos equipos, en teoría, que también están con el objetivo de sumar los máximos puntos posibles cuanto antes para alejarse del descenso y no verse en esa zona cuando llegue abril o mayo.
El optimismo con Arbeloa se va reduciendo. De hecho, según The Telegraph, parte del vestuario no termina de entender sus métodos desde la pretemporada y considera que su estilo de juego deja al equipo demasiado expuesto y que los entrenamientos eran de menor calidad que con Marco Silva. Además, la llegada de los tres jugadores del Real Madrid, que comparten agencia de representación con el propio Arbeloa, ha generado malestar en un sector de la plantilla.
Toca reaccionar. Aunque hay un precedente de otro entrenador español que empezó peor aún y arregló la situación. En 2023, Andoni Iraola aterrizó en el Bournemouth estrenándose en la Premier League y no sumó su primera victoria hasta la jornada 10. Por el camino, apenas tres puntos. Los dueños tuvieron paciencia, aguantaron la presión y los malos resultados y todo cambió. Lo que vino después fue un cambio de cara total que, tres años más tarde, terminó con el entrenador vasco dirigiendo en Anfield y dejando al Bournemouth en Europa.
¿Tendrá Arbeloa la misma suerte en el Fulham? Todavía es pronto para saber lo que va a suceder, pero el equipo ya ha entrado en un nuevo escenario: urge ganar, y mucho.