El Mundial de pádel por selecciones echó a andar hoy en Doha con 1,2 millones de euros en premios, la mayor dotación de su historia, y un reparto idéntico para hombres y mujeres.

Una bolsa 2,4 veces mayor que la de 2024

La FIP World Cup 2026 se juega del 2 al 7 de noviembre en el Khalifa International Tennis and Squash Complex de Doha, con 16 selecciones masculinas y 16 femeninas. La Federación Internacional de Pádel (FIP) la organiza junto a la federación catarí y ha elevado los premios hasta 1,2 millones de euros, una cifra sin precedentes.

El salto se entiende mejor con la edición anterior delante. En 2024, el anterior Mundial de Doha repartió 500.000 euros entre las selecciones de la fase final. Dos años después, la bolsa se ha multiplicado por 2,4, y la FIP la presenta como la dotación más alta jamás concedida en una competición oficial de pádel.

La cifra tampoco es un techo. Cuando adjudicó a Doha las ediciones de 2026 y 2028, en julio, la FIP anunció que la siguiente subirá hasta 1,35 millones. Catar llegará así a cuatro Mundiales organizados, tras los de 2021 y 2024, y igualará a España como la gran anfitriona del torneo de selecciones.

Mitad y mitad: cómo se reparte el dinero

El principio del reparto es sencillo: 600.000 euros para cada cuadro. La FIP divide la bolsa a partes iguales entre la competición masculina y la femenina, de modo que ninguna de las dos juega por menos. No es una novedad de esta edición: los 500.000 euros de 2024 ya se repartieron con el mismo criterio entre ambas categorías.

Lo que no ha trascendido es la escala por puestos. A diferencia de lo que ocurre en el tenis, la FIP no ha publicado la tabla por rondas, así que en la previa del torneo no constaba cuánto cobrará exactamente cada campeón. El comunicado oficial del Mundial solo detalla la cifra global y su división entre los dos cuadros.

El dinero, además, no va directo a los jugadores. La FIP lo abona a cada federación nacional, que decide qué hace con él. En 2024, la Federación Española de Pádel recibió 75.000 euros por el oro femenino y la plata masculina y acordó con sus jugadores y jugadoras que esa cantidad iría íntegra para ellos.

Ellos eligieron otro destino. Con la DANA de Valencia todavía muy reciente, la selección española anunció en Doha que donaba todo el premio a los afectados. Ramón Morcillo, entonces presidente de la FEP, lo comunicó micrófono en mano tras las finales. Fue el uso más recordado de una bolsa que ahora se ha multiplicado.

Por qué la igualdad pesa más aquí que en el circuito

El reparto a partes iguales gana valor por contraste. En Premier Padel, el circuito profesional impulsado por la FIP y la inversora catarí QSI, la brecha sigue abierta en los torneos P1 y P2. En el Comunidad de Madrid P1 de septiembre, cada campeona cobró 17.000 euros, mientras que cada campeón se llevó más de 25.000.

Solo una parte de los Major, la categoría reina del circuito, paga ya lo mismo a hombres y mujeres en todas las rondas. Por debajo de ese escalón, en los P1 y los P2, las campeonas siguen cobrando menos que los campeones por ganar en la misma pista, con las mismas gradas y durante la misma semana de competición.

Ahí está la lectura de fondo. El Mundial es el escaparate de la FIP, la competición que enfrenta a países y no a parejas. En Doha, la paridad es completa; en el circuito que la propia FIP organiza con el respaldo de QSI, todavía no. La paridad del Mundial funciona como mensaje hacia un calendario profesional que no la ha completado.

El tamaño de la bolsa también tiene una lectura económica. La FIP calcula en su último informe que el pádel supera los 40 millones de practicantes en el mundo, y España lidera en pistas y clubes. Un premio récord sirve de reclamo para un deporte que busca consolidarse fuera de sus dos potencias tradicionales.

Luigi Carraro, presidente de la FIP, enmarcó la apuesta por Catar en esa línea cuando se anunció la sede: «La concesión de las ediciones de 2026 y 2028 de la FIP World Cup a Doha es una decisión que mira al futuro de nuestro deporte». El dinero de Doha es la parte visible de ese plan.

Lo que arranca hoy en Doha

La competición abrió el domingo con la ceremonia inaugural y el sorteo de los grupos. Desde hoy y hasta el miércoles 4 se disputa la primera fase: cuatro grupos de cuatro selecciones por cuadro, de los que solo los dos primeros pasan a cuartos. El resto sigue compitiendo por los puestos del noveno al decimosexto.

España quedó encuadrada en el grupo B masculino, con Emiratos Árabes Unidos, Suecia y Paraguay, y en el grupo A femenino, con Brasil, Alemania y Gran Bretaña. En España, el torneo se emite en Movistar Plus+.

Los cuartos de final llegan el jueves 5 y las semifinales, el viernes 6. El sábado 7 se reserva para el cierre: por la mañana se juegan las eliminatorias por el tercer puesto y después, en la pista central, se coronan los dos nuevos campeones del mundo que se repartirán el premio más alto del torneo.

Argentina defiende el título masculino y España, el femenino. En 2024, las españolas ganaron la final 2-0 a Argentina y sumaron su sexto Mundial consecutivo, el noveno en total. Los argentinos, en cambio, remontaron la final masculina ante España por 2-1 y levantaron su duodécimo título, el segundo seguido.

España llega con Juanjo Gutiérrez al frente del equipo masculino y con Carolina Navarro en su primer Mundial como seleccionadora del femenino. La previa ya repasó sus convocatorias; lo nuevo es que ambos grupos pelean por la bolsa más grande de la historia del torneo, con la misma cantidad en juego para cada uno.

El sábado habrá dos campeones y un mismo premio para ambos. En un deporte que todavía paga distinto a sus campeonas según la categoría del torneo, el Mundial de Doha es el escaparate más visible de la igualdad que la FIP dice perseguir, y la cuenta subirá otra vez en 2028.