El torneo de maestras vuelve a Estados Unidos. Las WTA Finals se juegan del 8 al 15 de noviembre en el Indian Wells Tennis Garden, en California, después de dos ediciones disputadas en Riad.

Es el cambio de sede más comentado del año en el tenis femenino. La WTA y la federación saudí acordaron dar por terminado el contrato, y el circuito llevó su cierre de temporada al desierto californiano.

Por qué se marchó de Arabia Saudí

El acuerdo con Riad cubría tres ediciones, de 2024 a 2026, y se cerró tras las dos primeras. Llegó acompañado de una subida enorme de los premios y de una polémica que acompañó al torneo desde el primer día.

Varias extenistas y parte del vestuario cuestionaron llevar el evento más importante del tenis femenino a un país señalado por su trato a las mujeres. La WTA defendió la decisión como una forma de llevar el tenis a un público nuevo.

El otro problema fue deportivo y de ambiente. En 2024 las gradas se vieron casi vacías en algunas sesiones, con unos 400 espectadores en una de las primeras jornadas, un contraste difícil de sostener para el torneo que cierra el año.

Ninguna de las dos partes dio un motivo oficial, y el comunicado conjunto habló de un crecimiento de la asistencia del 20 % y de llenos en los últimos días. Varios medios apuntaron además a la guerra en Oriente Próximo, que ya había dejado a jugadoras atrapadas en la región tras Dubái en marzo.

Las dos partes anunciaron de forma conjunta el fin del contrato el 1 de julio. La WTA confirmó Indian Wells ese mismo día, a cuatro meses del torneo, y solo para 2026: Charlotte acogerá las Finals de 2027 a 2029.

La rapidez del acuerdo tiene además una explicación sencilla. Indian Wells ya cuenta con la infraestructura montada para su torneo de marzo, así que apenas hay que construir nada.

Indian Wells, una sede con historia

El Indian Wells Tennis Garden es la casa del BNP Paribas Open, el torneo de marzo que muchos jugadores consideran el quinto grande. Es un complejo enorme, con una pista central de las mayores del mundo.

La novedad es que las maestras se jugarán al aire libre. Las últimas ediciones se disputaron bajo techo, así que el viento y la temperatura del desierto vuelven a entrar en la ecuación.

Noviembre en el valle de Coachella deja días templados y noches frías. Esa oscilación afecta al bote de la bola y obliga a ajustar el juego a lo largo de la jornada.

La pista de Indian Wells tiene fama de lenta para ser dura. La textura de la superficie y el aire seco del desierto frenan la bola, lo que suele premiar a las jugadoras de fondo.

El complejo tiene 29 pistas y varios estadios. Esa capacidad permite que las jugadoras entrenen sin trasladarse mientras el torneo programa los partidos seguidos desde las 12:00 de cada jornada.

Cómo funciona el torneo

Compiten las ocho mejores jugadoras del año en individuales y las ocho mejores parejas en dobles. La clasificación sale de los puntos acumulados durante toda la temporada, no del ranking de las últimas semanas.

El formato es de liguilla. Las ocho se reparten en dos grupos de cuatro, juegan todas contra todas y las dos primeras de cada grupo pasan a semifinales.

Ese sistema garantiza tres partidos a cada jugadora. Es la gran diferencia con cualquier otro torneo del circuito, donde una derrota significa hacer las maletas.

Los desempates dentro del grupo se resuelven por partidos ganados. Si el empate sigue, decide el resultado directo entre dos jugadoras o, entre tres, el porcentaje de sets y después el de juegos. En 2021 y 2024 hizo falta el porcentaje de sets para ordenar un empate a tres.

Las suplentes son otra figura propia de este torneo. Dos jugadoras viajan como reservas y entran si alguna de las ocho se retira, algo que ha ocurrido en varias ediciones recientes.

Quién juega en Indian Wells

La gran baja es la de la defensora del título. Elena Rybakina, número 1 del mundo y campeona invicta en 2025, anunció el sábado que se retira por una enfermedad vírica: «Mi cuerpo simplemente no está preparado físicamente para competir», dijo. Su plaza en el Grupo 1 la ocupa Marta Kostyuk.

Marta Kostyuk abre el torneo este domingo ante Linda Noskova, a las 12:00 locales (21:00 en España), y después se medirá con Coco Gauff y Jessica Pegula. Gauff y Pegula, las dos estadounidenses del grupo, juegan a continuación el segundo partido de la jornada.

En dobles, el Grupo 2 cierra la jornada: Katerina Siniakova y Taylor Townsend contra Sara Errani y Jasmine Paolini y, en el último partido, Cristina Bucsa y Nicole Melichar-Martinez, cuartas cabezas de serie, contra Ellen Perez y Demi Schuurs. El lunes empieza el Grupo 2 de individuales con Aryna Sabalenka contra Karolina Muchova y Mirra Andreeva contra Elina Svitolina.

El dinero, un asunto central

En Riad, el torneo repartió una bolsa récord, de más de 15 millones de dólares. En la edición de 2025, la campeona se llevó 5,23 millones de dólares, el mayor premio de la historia del deporte femenino.

La finalista de aquella edición cobró 2,7 millones. Esas cifras nacieron precisamente del contrato con Arabia Saudí, que multiplicó la dotación respecto a los años anteriores.

El reto de la WTA era sostener esos premios sin ese patrocinio, y la respuesta ha sido recortar. La bolsa de 2026 es de 10 millones de dólares, más de un tercio menos que en 2025, y la campeona invicta cobrará 3,37 millones.

El circuito femenino lleva años peleando por igualar sus premios con los del masculino. Los cuatro Grand Slam ya reparten lo mismo, pero fuera de ellos la brecha sigue existiendo.

La dotación también se reparte entre el cuadro de dobles. Las parejas cobran bastante menos que las jugadoras de individuales, una diferencia habitual en todos los torneos del circuito.

El interés español

El tenis femenino español vive un momento de transición. La clasificación individual para las maestras exige una temporada entera al máximo nivel, algo que ninguna española ha logrado en los últimos años.

El dobles ofrece una vía más accesible, y este año hay representación española: Cristina Bucsa juega con Nicole Melichar-Martinez, cuartas cabezas de serie, y debuta este domingo ante Ellen Perez y Demi Schuurs.

Los horarios, eso sí, son complicados. California va nueve horas por detrás de la España peninsular, así que la jornada empieza a las 21:00 y los últimos partidos caen de madrugada.

En España, el torneo se emite en directo por Tennis Channel, disponible en televisores Samsung y LG, y por la plataforma gratuita Tivify.

Aun así, el torneo se sigue con interés en España. El tenis femenino ha ganado audiencia en los últimos años y las maestras concentran los mejores partidos del curso.

Lo que queda de temporada

Las maestras cierran los torneos del circuito principal. La Billie Jean King Cup, la competición de selecciones, ya jugó sus finales en septiembre en Shenzhen, aunque sus playoffs se disputan del 20 al 22 de noviembre.

El circuito masculino cierra una semana más tarde. Las ATP Finals se disputan del 15 al 22 de noviembre en Turín y la Copa Davis, del 24 al 29 en Bolonia.

Después, el calendario se detiene apenas seis semanas. La pretemporada del tenis es de las más cortas del deporte profesional y en enero ya arranca la gira australiana.

Ese cierre tan apretado es una queja recurrente. Las jugadoras llevan años pidiendo un calendario menos cargado, y la temporada sigue ocupando 11 meses.