El partido entre Barça y Atlético de Madrid de esta jornada llevaba semanas anotado en la agenda, pero lo cierto es que los acontecimientos le han añadido picante a este choque siempre animado. Los de Simeone tienen ante sí la oportunidad de ponerse líderes si logran ganar a los de Flick en el Metropolitano.

El liderato en juego

Tras el resultado del Clásico y la racha de los colchoneros, el Barça está a una derrota en el feudo del Atlético de Madrid de ceder el cetro del liderato en favor de los del Cholo. Flick y los suyos han visto que la semana trágica de PSG y Madrid les tocaba en el ánimo, poco antes de que la cita ante los rojiblancos pueda determinar el liderazgo de LaLiga.

Por su parte, el Atlético de Madrid espera seguir con las mismas sensaciones que tienen en casa desde el comienzo de la temporada. Jugar en el Metropolitano es hacerlo con doce jugadores y el Barça, aunque es favorito para las casas de apuestas, sabe que las bajas y las dudas no pueden afectarle si quiere seguir siendo quien manda en el campeonato nacional.

La trascendencia del choque frontal entre Barça y Atleti

El FC Barcelona lidera actualmente la tabla de LaLiga con 30 puntos, siendo un equipo casi infalible en la 2026/27, con solo una derrota, ante el Real Madrid en el partido de la pasada jornada.

En el caso del Atlético de Madrid, los de Simeone han seguido un camino parecido, aunque además de una sola derrota, sus puntos reflejan un empate a mayores, lo que da lugar a los 28 puntos de su casillero.

El triunfo colchonero provocaría, por tanto, un cambio de líder en LaLiga. El factor corrector, por tanto, ha sido clave en El Clásico para poder animar el campeonato y poner el liderato a tiro para los colchoneros. Con un punto menos que sus vecinos, el equipo de Mou mirará desde la barrera lo que suceda entre ambos.

El rompecabezas sin Rodri de Flick en Madrid

No es poca cosa lo que traía ya Flick en cuanto a bajas y necesidades, pero la última noticia de que Rodri se perderá el duelo ante su exequipo ha acabado por trastocar los planes de la expedición azulgrana hacia Madrid.

La baja del mediocentro condiciona, no solo el techo del equipo, sino también su propia rotación. La realidad de esta ausencia lanza a un recién recuperado Frenkie de Jong a una hipotética titularidad en la medular junto a Pedri y Fermín, sabiendo que Dani Olmo sigue convaleciente.

La duda en el lateral derecho, con Fariñas ganándose la confianza de Flick, así como las posibles entradas de Gavi o Frenkie como suplentes de Rodri, son cuestiones decisivas a la hora componer el equipo. Además, hay otras decisiones, como la de Gordon o Adeyemi acompañando a Raphinha y Lamine Yamal, que también resultarán cruciales.

Esta realidad, unida a una defensa en cuadro, condiciona la presencia del mejor Barça posible en el Metropolitano. Por tanto, el equipo culé enfrentará el más difícil todavía en un momento en el que debería mostrar sus mejores cualidades para resarcirse de las dudas y demostrar que la plantilla está preparada para estos golpes del azar.

Para Flick, la realidad de sus bajas le empuja a tomar decisiones importantes para armar un once de garantías, donde ganan peso Joan García en la meta azulgrana; Brian Fariñas, Pau Cubarsí, Gerard Martín y Cancelo en la zaga; Pedri y De Jong en la base, con Fermín enganchando por delante; y su tridente estrella en ataque: Gordon, Raphinha y Lamine.

La baja del Cuti y el retorno de Koke y Cardoso

El Atlético también llega con una baja esencial como es la del Cuti Romero, una de las piezas capitales del equipo colchonero desde que llegara en verano. Su rol ha permitido al Atleti crecer mucho en defensa, dándole un peso enorme a esa línea y mejorando colectivamente esa zona, incluso permitiendo rotaciones que antes no había.

Sin embargo, no todo son malas noticias. Pablo Barrios, renqueante pero clave en las últimas semanas, se verá de nuevo apoyado por la presencia de dos centrocampistas muy importantes en lo que va de temporada como Koke y Cardoso, ambos recuperados para el partido ante el Barça.

Se unen por tanto a la vuelta de Alexander Sørloth, que ya mostró su estado de forma tras su regreso ante el Bayern en Champions League y que podría ser de nuevo recurso para el Cholo Simeone si lo estima conveniente ante el conjunto catalán.

Para el Cholo se plantea la necesidad de confeccionar un once de gala, con Oblak en portería; Llorente, Pubill, Hancko y Grimaldo en defensa; Barrios y Hjulmand en el doble pivote; Baena y Simeone en las alas; y Kang-in Lee y Julián en punta.

Del tridente azulgrana a la reválida de Julián Álvarez

El Barça se enfrenta a este reto mermado por lesiones importantes, algunas muy recientes, como la de Rodri. El centrocampista será, a priori, relevado por un perfil como el de De Jong, que tiene capacidad para solventar la baja de ’16’, como ya se ha visto en temporadas pasadas.

Con una defensa que ha dejado dudas (a nivel colectivo y en la propia zaga), la capacidad del Barça se basará en su creatividad en la medular y en la zona ofensiva, donde se ha visto el mayor nivel general del equipo azulgrana.

Ese es precisamente el reino de Lamine Yamal, que si está inspirado pretenderá seguir dando razones para creer en él como el líder indiscutible de este equipo. Del mismo modo que Raphinha, recién renovado, querrá seguir con la misma puntería mostrada en estos meses; y Gordon, continuar siendo útil en el contexto ofensivo a base de trabajo y generación de oportunidades.

El candado defensivo de Simeone parece clave para entender la mejora colectiva. Este Atlético de Madrid es mejor que los anteriores no solo a nivel creativo y ofensivo, sino sobre todo por la capacidad para mover el equipo y las rotaciones con mejores resultados.

La paradoja, en cambio, nace de la realidad de que esa mejora defensiva ha potenciado también la parte atacante, con un promedio de goles antes del duelo ante el Barça de 1,75 goles por partido. Un dato bastante relevante y a tener en cuenta a la hora de ponderar el crecimiento del equipo rojiblanco este curso.

En ese aspecto, las miradas irán a un Julián Álvarez que ha ido creciendo poco a poco en el contexto atacante del Atleti tras un verano marcado por el interés del Barça y la intención del propio jugador de firmar por el equipo culé. Después de la disculpa de Julián y la mejora en su contribución, el choque ante el Barça puede ser una prueba más para contentar a su grada.