La noticia resulta chocante desde el primer momento que se lee: uno de los más reputados ciclistas del planeta, Mads Pedersen, ha denunciado a HBO Max, la cadena de televisión propiedad de Warner Bros Discovery que posee los derechos de emisión del ciclismo en Dinamarca y en otros tantos países del mundo. La historia, no obstante, tiene su miga.
Mads Pedersen une al deporte danés en el juicio contra HBO Max
El pasado 26 de octubre arrancó en el Tribunal Marítimo y Comercial de Copenhague el juicio interpuesto por 12 deportistas daneses, cinco de los cuales son ciclistas, contra HBO Nordic, la filial de Warner Bros Discovery en el país.
Entre los denunciantes, y aquí viene el verdadero hecho llamativo de todo este embrollo, se encontraba Mads Pedersen, el campeón del mundo de ciclismo en 2019, cuando se impuso a Matteo Trentin y a Stefan Küng bajo la lluvia y el frío de Yorkshire para conquistar el primer maillot arcoíris para Dinamarca en la historia del ciclismo masculino.
A la estrella del Lidl-Trek le acompañaron en la causa colegas de profesión como Amalie Dideriksen, campeona del mundo tres años antes que él en Doha, o Mikkel Bjerg, gregario de Tadej Pogacar en el todopoderoso UAE Team Emirates. También se personaron en el juicio campeones olímpicos de otras disciplinas como Viktor Axelsen (bádminton) o Mathias Gidsel (balonmano).
Todos ellos reclaman cuantiosas compensaciones económicas a HBO Max por, según han explicado, llevar a cabo un uso indebido de su imagen con el fin de captar suscriptores durante los Juegos Olímpicos de París en 2024.
#Justice ⚖️ / 🇩🇰 Mads Pedersen (LTK) et 🇩🇰 Mikkel Bjerg (UEX) font partie d’un groupe de sportifs danois qui poursuivent HBO pour l’utilisation de leur image à des fins publicitaires sans autorisation. Ils réclament 224 000 livres de dommages et intérêts. https://t.co/1DPXDLyxXD
— Renaud Breban (@RenaudB31) November 3, 2026
En la demanda, los denunciantes aseguran que sus rostros fueron utilizados por la compañía sin su consentimiento y sin recibir ninguna retribución económica en la web de HBO Max, en los respectivos perfiles de Instagram y Facebook de la empresa, en diversos espacios publicitarios repartidos por Internet y en un gran mural ubicado en el centro histórico de Copenhague.
Por ese motivo, los 12 deportistas reclaman un total de dos millones de coronas danesas, o lo que es lo mismo, cerca de 267.000 euros. Pedersen, en concreto, exige una compensación de 150.000 coronas (unos 20.000 euros; algo más de 6.000 por cada una de las ocasiones en las que HBO Max utilizó su imagen), mientras que otras estrellas del deporte danés como Axelsen han solicitado hasta tres veces más.
Las explicaciones de Pedersen en el juzgado
HBO Max argumenta que, como propietario único de los derechos de emisión de los Juegos Olímpicos en Dinamarca, era libre de recurrir a las imágenes de los deportistas nacionales para su cobertura editorial del evento, así como para promocionar su oferta televisiva durante el transcurso de París 2024.
Los deportistas, por contra, sostienen que su imagen no se utilizó para una cobertura meramente informativa, sino que se trató más bien de una campaña publicitaria con el único propósito de captar suscriptores, algo que, según su defensa, sobrepasa los límites de la legalidad.
«Yo nunca me he opuesto a que [HBO Max u otros medios] informen de nuestro deporte y que publiciten las carreras de ciclismo a lo largo de la temporada, pero en este caso estaban tratando de vender suscripciones, no informando«, aseguró en el juzgado de Copenhague un Pedersen que es el vigente maillot verde del Tour de Francia.
🇩🇰 Mads Pedersen
💚 Green jersey of the #TDF2026 💚 Maillot vert du #TDF2026 https://t.co/rwYQ0HvSIG
— Tour de France™ (@LeTour) July 26, 2026
«La publicidad es mi mayor fuente de ingresos como deportista, es lo que al fin y al cabo pone comida en mi mesa, y no se firma ningún acuerdo de estas dimensiones por menos de 17.500 euros», continuó la estrella del Lidl-Trek ante el tribunal de su país. «¿Ahora con qué cara vas a venderle mi nombre o mi imagen a otra empresa cuando HBO Max la ha utilizado de forma gratuita?«, lamentó.
El compromiso del excampeón del mundo por la causa es férreo. De poco ha importado que uno de sus mejores amigos en el pelotón, el periodista Anders Mielke, sea una de las caras más reconocibles de HBO Max en las retransmisiones internacionales de ciclismo. «Otras empresas pagan grandes cantidades de dinero por publicitar este tipo de contenidos», concluyó el ciclista danés en su intervención.
Una disputa legal que podría marcar un antes y un después
Sin conocer todavía el veredicto final ni tan siquiera tener una fecha fijada para la lectura de la sentencia, lo evidente es que el debate gira en torno a una línea muy fina entre lo legal y lo ilegítimo. Algo que va más allá de otras polémicas del mundo del ciclismo con contenidos audiovisuales, como la vivida entre Netflix y su documental ‘En el corazón del pelotón’.
En la legislación vigente de Europa y Estados Unidos, el uso de imágenes en espacios públicos o eventos deportivos para fines informativos y periodísticos está, a grandes rasgos, protegida. Y es en esa parte en la que pretende ampararse la defensa de HBO Max.
Sin embargo, cuando las imágenes se alejan del enfoque estrictamente editorial y se emplean como herramientas de publicidad o con el propósito de obtener beneficios económicos, la jurisprudencia no es tan benévola, pues considera que no existe consentimiento para tal fin, punto al que se aferran los 12 deportistas sublevados contra la plataforma.
Así, tras años en los que los grandes grupos de comunicación han tendido a dar por sentado que la compra de los derechos televisivos de una competición les permitía el uso ilimitado de imágenes de los protagonistas para promocionar sus propios productos, el fallo podría sembrar un interesante precedente.
Si el tribunal de Copenhague falla a favor de Mads Pedersen, Warner Bros Discovery, como dueña de HBO Max, se verá obligada a indemnizar a los 12 deportistas daneses que han denunciado su acción y, muy posiblemente, a renegociar las condiciones de un acuerdo que puede marcar un antes y un después en la historia del deporte televisado.