LIV Golf echa el cierre. La liga financiada por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF) confirmó el jueves 5 de noviembre, ante un tribunal de quiebras de Nueva Jersey, que renuncia a relanzarse. Su abogado, Matthew Williams, explicó que pasa a un cierre ordenado para vender sus activos.

El PIF, que invirtió más de 5.000 millones de dólares desde 2022, anunció en abril que dejaría de financiarla tras la temporada 2026. El plan de rescate, llamado LIV 2.0, se hundió cuando la firma BC Partners retiró su oferta de hasta 300 millones.

Jon Rahm ya compite lejos del LIV. El golfista de Barrika debutó el jueves en el Abu Dhabi Aldar Championship, primer torneo de los playoffs del DP World Tour, con una tarjeta de 65 golpes (-7). Acabó el día segundo, a tres golpes del italiano Francesco Laporta.

Rahm explicó su marcha en la rueda de prensa previa al torneo, el martes 3 de noviembre en Yas Links: «Simplemente no me gustaba la dirección que estaban tomando con el 2.0». Para cortar con la liga, renunció a todo lo que le debía, incluidos más de 7,5 millones de dólares en premios.

«Todavía no he hablado con el PGA Tour para ver si hay alguna posibilidad de regresar el año que viene», reconoció. Hasta tener respuesta, su plan es jugar 2027 en el DP World Tour.

El PGA Tour ya le ofreció su programa de regreso para exjugadores del LIV, igual que a Cameron Smith y Bryson DeChambeau, pero los tres lo rechazaron.

El modelo es Brooks Koepka, que volvió a principios de 2026. Renunció a los programas de capitalización del circuito hasta 2030, perdió los bonos de 2026 y donó 5 millones de dólares a fines benéficos. «Dudo mucho que me ofrezcan el mismo contrato que a Brooks. Pero sí, si me ofrecieran exactamente las mismas sanciones que a él, probablemente lo aceptaría», admitió Rahm.