Varias veces al año, los aficionados a la Fórmula 1 ven en la primera sesión de libres a pilotos que no forman parte de la parrilla. No es un capricho de los equipos: el reglamento les obliga a ceder el coche a jóvenes con poca o ninguna experiencia en la categoría, una norma pensada para abrir la puerta a nuevos talentos.

En 2026, esa obligación ha generado debate. Los equipos deben cumplirla cuatro veces por temporada, y la cancelación del Gran Premio de Arabia Saudí, el traslado del de Baréin a Malasia y la incertidumbre sobre las carreras del Golfo han complicado el reparto de esas sesiones.

Qué dice la norma

El reglamento deportivo obliga a cada equipo a poner a un novato al volante en la FP1 o la FP2 de varios Grandes Premios, aunque casi siempre se usa la primera. Se considera novato a quien no haya disputado más de dos Grandes Premios, así que la norma incluye tanto a jóvenes que nunca han corrido como a pilotos con una experiencia mínima.

La obligación se introdujo en 2022 con dos sesiones por equipo, una por cada coche. Desde 2025 se amplió a cuatro, dos por coche, de modo que cada piloto titular tiene que ceder su monoplaza en dos sesiones de la temporada. Solo puede haber un novato por coche en cada sesión.

Por qué existe

La Fórmula 1 tiene muy pocas oportunidades para que los jóvenes rueden en un coche actual. Los test de pretemporada son escasos y los entrenamientos privados están muy limitados, así que muchos pilotos llegaban a la categoría sin haber conducido nunca un monoplaza del año.

Las sesiones de libres ofrecen un entorno real: el circuito de un Gran Premio, el resto de coches en pista y la presión de un fin de semana de competición. Para los jóvenes es una forma de mostrarse ante los equipos, y para las escuderías, una manera de evaluar a sus pilotos de futuro.

Quiénes se suben

La mayoría de los novatos que ruedan en los libres son pilotos de las academias de los equipos o de la Fórmula 2. En 2026, Leonardo Fornaroli, campeón de Fórmula 2 en 2025, condujo el McLaren de Lando Norris en los libres del Gran Premio de Barcelona-Cataluña, y Ferrari dio su primera sesión a Dino Beganovic en el coche de Lewis Hamilton.

Cadillac, el nuevo equipo de la parrilla, eligió a Colton Herta, antiguo piloto de IndyCar que compite este año en Fórmula 2, y le ha dado cinco sesiones de libres, con una sexta en Brasil, mientras Herta busca la superlicencia. Red Bull, por su parte, ha utilizado a Ayumu Iwasa, uno de los pilotos de su programa de formación.

Los propios novatos de la parrilla pueden cumplir la norma. Arvid Lindblad, el único debutante de la temporada, completó sus dos sesiones obligatorias en los libres de Australia y China, cuando todavía no había disputado más de dos Grandes Premios y cumplía la condición.

Cómo se preparan

Antes de su sesión, los novatos trabajan durante semanas en el simulador del equipo. Aprenden el circuito, los procedimientos del coche y el programa de pruebas que deben cumplir, porque su hora en la pista sirve también para que los ingenieros recojan datos útiles para el resto del fin de semana.

Para muchos, la sesión llega con muy poco margen de error. Un trompo o un accidente pueden arruinar la preparación de los titulares, así que los jóvenes suelen rodar con prudencia y dejan para el final del programa las vueltas con menos combustible.

El coste para los titulares

Para los pilotos titulares, ceder el coche no es agradable. Pierden una hora de pista en la que habrían probado la puesta a punto, y en un año con coches nuevos cada vuelta cuenta. Por eso los equipos suelen evitar los circuitos más exigentes y los fines de semana de sprint, en los que solo hay una hora de libres.

El último Gran Premio del año, en Abu Dabi, es tradicionalmente el favorito para completar la cuota. Los equipos prefieren dejar estas sesiones para el final del año, cuando entender el coche es menos importante, y por eso los libres de Abu Dabi se convierten en un escaparate de jóvenes.

El problema de 2026

Ese recurso se complicó este año. Arabia Saudí se canceló, Baréin se trasladó a Malasia y Catar y Abu Dabi estuvieron en duda por la situación en la región, así que los equipos temían quedarse sin margen al final del año. La Fórmula 1 confirmó a principios de octubre que ambas citas se disputarán.

Una mayoría de equipos pidió a la FIA volver temporalmente a la norma anterior, con solo dos sesiones por equipo en lugar de cuatro, de modo que cada titular cediera el coche una sola vez. La propuesta mantenía el espíritu de la regla y reducía la carga en un año excepcional.

La FIA no ha cambiado la norma: el reglamento deportivo vigente, publicado el 1 de octubre, sigue exigiendo dos sesiones por coche. Los equipos han ido cumpliéndola y este fin de semana, en Interlagos, Leonardo Fornaroli cerrará con el McLaren de Oscar Piastri las cuatro sesiones obligatorias del equipo.

Una puerta para los jóvenes

La norma ha tenido efectos visibles. Varios pilotos que hoy forman parte de la parrilla se estrenaron en un fin de semana de Gran Premio gracias a estas sesiones, y su rendimiento en ellas ayudó a convencer a sus equipos de que estaban preparados para dar el salto.

Para los aficionados, los libres con novatos son una oportunidad de conocer a los pilotos del futuro. Sus tiempos no suelen compararse con los de los titulares, porque ruedan con programas distintos, pero su primera hora en un Fórmula 1 es, para muchos de ellos, el primer paso de una carrera.