Raphinha no quiere perder el ritmo de goles en el Barça
Ante el Athletic Club, el brasileño fue uno de los grandes alicientes de un ataque que volvió a demostrar que el brío ofensivo de los de Flick no depende necesariamente de la llegada de un '9'.
El FC Barcelona logró el seis de seis venciendo al Athletic Club con un gol de Raphinha y otro de Fermín, en un duelo en el que el brasileño vuelve a ser clave para el ataque del Barça, cuya creación ofensiva volvió a mostrar vitalidad a pesar de que la segunda mitad llevó a imprecisiones que les hicieron zozobrar, eso sí, sin excesivo riesgo de soltar la victoria.
El capitán del Barça tiene claro su papel
No es un secreto que, desde hace dos temporadas, Raphinha es el gran capitán encubierto. Más allá del brazalete, que esta temporada llevará de manera esencial al ser primer capitán del equipo, el brasileño representa bien la idea de llevar el equipo a hombros.
En lo anotador, esta realidad es algo más que una manera de hablar. El brasileño volvió a marcar en el Camp Nou, esta vez para darle a su equipo el triunfo ante el Athletic Club y con un pase de Pedri que despeja las dudas de la importancia de ambos para encontrar la vía para revalidar el título.
Volviendo a acallar la sensación de necesitar un delantero referencia o, al menos, sofocando la idea de que es una urgencia táctica para poder defender su posición como opositor a LaLiga una temporada más, con una plantilla mejorada ante todo en fase ofensiva.
Los goles, aunque más tímidos, siguen llegando. El de Raphinha ante el equipo vasco abre un marcador que acaba por dar tres puntos más al equipo y vuelve a hablar de la conexión que existe entre los jugadores ofensivos en el equipo azulgrana, que vuelve a mostrar en LaLiga cómo se integran para esa creación de opciones en ataque.
Lleva el 11 pero tremendo 9. pic.twitter.com/SV1PAGP2Bf
— FC Barcelona (@FCBarcelona_es) August 27, 2026
En la rotación de jugadores que pueden encontrar esa vía al gol, Raphinha ya ha tomado ventaja. Tres goles ya con el Barça en apenas dos partidos, alcanzando a un Mbappé que con su hat-trick parece volver a amenazar de manera clara al trofeo Pichichi incluso con dos semanas de competición.
Fermín, de nuevo, haciendo de ‘9’
Hay quienes consideran que buscar un delantero referencia con el brasileño a este nivel, con los añadidos en ataque de Adeyemi y Gordon, además de la capacidad de Lamine Yamal o Fermín es un lujo que puede beneficiar al equipo, pero que no responde a la urgencia.
Lo que está claro es que las virtudes de Fermín López han ido aclarándose con esa posición en una estructura más móvil. Igualando, al final del partido, la cifra de goles cosechada por Mbappé y Raphinha, la igualada no dice nada a estas alturas de la temporada, pero su rol sí parece hablar mucho de las intenciones de Hansi Flick con la figura de Fermín en este equipo.
Un jugador mixto que bebe bien de la movilidad del rol de mediapunta en este equipo. Pudiendo formar como interior, mediapunta, extremo o punta, la intensidad y el esfuerzo que deja ver en cada partido son muy notables y su influencia en el ataque es innegable, también en la presión y en el sostén táctico del sistema.
Más que control, superioridad y solvencia
Aun así, no fue un partido en el que el control de la situación fuera la seña de identidad del Barça, a pesar de la diferencia de posesión ante su rival. Un Athletic de menos a más, que logró inquietar por tramos al equipo de Flick y que, por despistes y falta de continuidad en el juego culé, pudo complicar la vida al equipo culé.
Con balón, el equipo local reflejó algunas dudas que hicieron que su control del juego no fuese tan efectivo ni llamativo como en otras ocasiones.Si bien es cierto que más que esa falta de eficacia parece que fallaba por momentos la presión para poder recuperar antes de que los de Terzic pudieran montar jugada, la verticalidad arriba precipita a veces esas pérdidas.
Y con todo, el resultado llegó con una imagen de solvencia que ordena la lectura del partido. Queda mucho por mejorar, algo que el punto de la temporada explica en parte, pero el fútbol de los de Flick invita a pensar que el Barça sostiene la idea y la calidad que ya le dieron el campeonato liguero la temporada pasada.
Una defensa que depende mucho del acierto
El segundo gol del Barcelona, de hecho, sube al marcador cuando menos estaba logrando el equipo mostrar esa capacidad para proyectarse ofensivamente sin romperse en defensa ni aumentar la distancia entre líneas, dejando opciones a que el rival pudiese acabar por hacer daño.
Una realidad que necesita pronto la estabilización de un juego que a menudo parece depender más de los errores en zonas ofensivas o creativas que pueden comprometer esas carreras hacia atrás que no siempre consiguen aliviar los problemas generados por el equipo contrario.
Por suerte para los culés, el segundo tanto del partido logró dar tranquilidad al equipo, sabiendo que el Athletic, en sus mejores minutos, no había conseguido ocasiones clave ante Joan Garcia más allá del palo de Sancet que evitó un eventual empate a uno en el marcador.
Debut de un Rodri aclamado en sus primeros minutos
En medio de esas necesidades que podrían pulir del todo la realidad de un Barça con mucho por demostrar y crecer en las próximas semanas, Rodri es uno de esos cabezales importantes para entender hacia dónde irá el juego de los de Flick para madurar definitivamente.
El fichaje de este mercado de verano pudo mostrar ya sus primeros minutos como azulgrana ante el público del Camp Nou saliendo en la segunda mitad ante el equipo vasco, además de poder ver y celebrar el segundo tanto blaugrana, obra de uno de sus protegidos de la selección.
Precisamente, Rodri Hernández entró por Marc Bernal, en otro partido muy notable del canterano, para formar durante 20 minutos un centro del campo junto a Pedri y Fermín, dos jugadores con los que ha compartido muchos minutos con ‘La Roja’ y que deberían ser muy importantes para su peso en Barcelona.