España vuelve a un Mundial de rugby 28 años después: así es el grupo de Australia 2027
Los Leones jugarán el Mundial de Australia 2027 con Argentina, Fiyi y Canadá. Cómo se clasificaron, por qué faltaron a 2019 y 2023 y el ensayo que aún deben.
España volverá a un Mundial de rugby 28 años después, y lo hará con el grupo más exigente que podía tocarle. Los Leones compartirán fase inicial en Australia 2027 con Argentina, Fiyi y Canadá.
El sorteo, celebrado en Sídney en diciembre de 2025, cerró el círculo de una clasificación que llegó meses antes y que puso fin a una década de escándalos y descalificaciones.
Cómo se ganó el billete
El pase se selló en febrero de 2025, en Yverdon-les-Bains. España venció a Suiza por 13-43 en la segunda jornada del Rugby Europe Championship y aseguró una de las plazas directas europeas.
El camino había empezado una semana antes en Madrid. Los Leones arrollaron a Países Bajos por 53-24 en el Campo Central de la Universidad Complutense, ante más de 6.000 espectadores y con el cartel de lleno colgado.
Aquel partido se resolvió pronto. Un ensayo de castigo tras un touch-maul, con tarjeta al talonador neerlandés Robie Coetzee, dio a España diez minutos de superioridad que aprovechó para encadenar tres ensayos consecutivos.
En Suiza costó más de lo previsto. Los helvéticos resistieron el primer tiempo y los primeros minutos del segundo, pero España acabó firmando siete ensayos y punto de bonus ofensivo, con dianas de Tani Bay por partida doble.
Lo que había detrás
La magnitud del logro se entiende con los antecedentes. España solo había disputado un Mundial, el de Gales 1999, y desde entonces había quedado fuera de Japón 2019 y Francia 2023 por alineaciones indebidas.
El caso de 2018 fue el más doloroso. Una derrota polémica ante Bélgica impidió la clasificación directa y, después, el equipo fue descalificado del repechaje por una infracción de elegibilidad de un jugador.
De ahí que la federación hablara de travesía del desierto. El objetivo de estar en Australia estaba marcado desde la presentación de Pablo Bouza como seleccionador en noviembre de 2023.
El técnico argentino heredó un equipo obligado a reinventarse. La respuesta fue un relevo generacional que en apenas 15 meses convirtió el proyecto en clasificación.
El grupo clasificatorio y el pulso con Georgia
El Grupo A del Campeonato de Europa estaba diseñado por rendimiento previo. Lo formaban Georgia como primer cabeza de serie, España como tercera, Países Bajos como quinta y Suiza como octava.
La referencia de nivel la marcó la propia Georgia. El sábado anterior al partido decisivo de España, los georgianos habían arrollado a los suizos por un contundente 110-0, lo que dimensionaba la tarea pendiente.
Con el billete ya en el bolsillo, España recibió a Georgia el domingo siguiente en el Campo Central de la Complutense. Aquel duelo repartía el primer puesto del grupo y, con él, la jerarquía continental.
Un Mundial distinto
La cita de 2027 no se parece a las anteriores. Se disputará del 1 de octubre al 13 de noviembre y será la primera con 24 selecciones, cuatro más que las 20 habituales desde la edición de 1999.
Esa ampliación es la que abrió la puerta. World Rugby decidió en 2023 expandir el torneo, y el nuevo proceso clasificatorio repartió cuatro plazas europeas en lugar de las tres anteriores.
También cambió el método de cómputo. Para la clasificación mundialista se contabilizaron los resultados de una sola temporada del Campeonato de Europa, en vez del ciclo de dos años que se había contemplado antes.
El torneo se repartirá por siete sedes australianas: Adelaida, Sídney, Melbourne, Brisbane, Perth, Newcastle y Townsville. La mitad del cuadro ya tenía plaza por su rendimiento en Francia 2023, y la otra mitad salió de las eliminatorias continentales.
Entre las selecciones exentas estaban las de siempre. Francia, Nueva Zelanda, Italia, Irlanda, Sudáfrica, Escocia, Gales, Fiyi, Australia, Inglaterra, Argentina y Japón se clasificaron por haber terminado entre las tres primeras de su grupo.
El grupo que le ha tocado
El sorteo tuvo su propia puesta en escena. La mano de Alicia Lucas, exjugadora australiana y oro olímpico en Río 2016, fue la que sacó la bola de España; Brett Robinson, presidente de World Rugby, extrajo la de Argentina.
España llegó al sorteo como número 15 del ranking mundial y encuadrada en el bombo 3, un estatus que refleja su crecimiento reciente pero que la deja por debajo de sus rivales más directos.
Argentina es el cabeza de serie del grupo y una de las potencias del hemisferio sur. Fiyi, con plaza asegurada desde 2023, es la selección que mejor combina físico y talento fuera de las grandes federaciones.
Canadá completa el cuarteto y es, sobre el papel, el rival abordable. Los otros grupos dejaron a Sudáfrica con Italia, Georgia y Rumanía, y a Nueva Zelanda con Australia, Chile y Hong Kong.
Y por primera vez hay octavos
El salto de 20 a 24 equipos no solo abrió la puerta a España: obliga a estrenar una ronda. Australia 2027 tendrá octavos de final, con los dos primeros de cada uno de los seis grupos más los cuatro mejores terceros. Dieciséis equipos en la primera eliminatoria.
Eso cambia por completo lo que España puede pedirle al torneo. Con Argentina y Fiyi por delante, su objetivo realista no es ganar el grupo, sino ser tercera y colarse entre los cuatro mejores de esa posición. El partido que decide eso es el de Canadá.
Y ahí llega la letra pequeña. Un tercer puesto conduce casi con seguridad a Nueva Zelanda en octavos, según los cruces que dibuja el cuadro. Pasar de ronda tendría premio inmediato y castigo inmediato en el mismo sorteo.
El torneo crece en partidos pero no en desgaste. Se disputan 52 encuentros en 43 días y el campeón sigue jugando siete, con un mínimo de cinco días de descanso entre cada uno. Es la fórmula que permitió ampliar sin alargar.
Un dato pendiente desde 1999
Hay una estadística que España arrastra desde su única participación. En Gales 1999 disputó tres partidos, los perdió todos y terminó con 18 puntos a favor y 122 en contra, sin marcar un solo ensayo.
Ese casillero sigue a cero. Casi tres décadas después, el primer try español en una Copa del Mundo se ha convertido en un objetivo simbólico tan citado como el propio resultado deportivo.
El equipo que buscará romperlo lo dirige Bouza y lo capitanea Jon Zabala. Entre los nombres que asomaron en la clasificación estaban Tani Bay, Raphael Nieto, Ekain Imaz y Feta Casteglioni, autor de uno de los ensayos que sellaron el billete en Suiza.
El contexto federativo también ha cambiado. La clasificación permite a Los Leones programar amistosos ante rivales de alto nivel, algo que antes era difícil de negociar y que ahora forma parte de la preparación para Australia.
Queda margen y queda calendario. Entre hoy y octubre de 2027, España tiene por delante los test-matches y el Campeonato de Europa para medirse con rivales de nivel y llegar a Australia sin sorpresas.