España gana a Japón (59-79), acaba primera y ya sabe por dónde va su Mundial
Victoria en Berlín, liderato del grupo A y billete directo al jueves 10: el rival saldrá del Italia-Australia y Estados Unidos asoma en semifinales.
España ganó a Japón (59-79) este lunes en el Max-Schmeling-Halle y cerró la primera fase del Mundial femenino de Berlín donde quería estar: primera del grupo A. El liderato vale un partido menos, porque solo la campeona de cada grupo se salta la repesca y entra directa en cuartos de final.
La victoria, sin embargo, no bastaba por sí sola. Hacía falta que Alemania ganase a Mali, y las anfitrionas lo hicieron por 83-58. El desempate cayó del lado español gracias al 83-53 del debut ante las alemanas, un resultado que ahora vale prácticamente una ronda entera del torneo.
Tres días entre la euforia y el abismo
El viernes 4 de septiembre, España había arrollado a la anfitriona en su estreno. El sábado, con apenas 16 horas de descanso entre partidos, cayó ante Mali (83-58) y firmó su peor acierto en triples en un Mundial en dos décadas, un 18,2% que dejó el grupo A con cuatro selecciones empatadas. Un tropiezo convirtió el lunes en final.
El escenario era binario y en Berlín lo sabía todo el mundo. Con Alemania ganando por 49-32 al descanso, a España solo le quedaban dos destinos posibles: el primer puesto si ganaba, la eliminación si perdía. No había red debajo del partido, y la tensión se notó desde el salto inicial.
Miguel Méndez había fijado el tono la víspera: «Confío en estas jugadoras, sé lo que valen y de lo que son capaces». El precedente pesaba, porque Japón ya tumbó a España en el Preolímpico de Sopron de febrero de 2024 (75-86). Aquella derrota no se había olvidado.
Rebote y defensa para tapar un ataque espeso
El plan japonés fue el esperado: presión a toda cancha, manos en las líneas de pase y ritmo alto para compensar la desventaja física. España respondió llevando el balón al poste bajo y castigando cada desajuste cerca del aro. El primer cuarto acabó 15-23, con 8 de 9 en tiros libres.
El segundo periodo enseñó las costuras. Un triple de Kokoro Tanaka, una falta en ataque de Megan Gustafson y una técnica al banquillo español alimentaron un parcial de 10-2 en poco más de un minuto. Japón se plantó a tres puntos (36-39) justo antes del descanso, con el partido otra vez abierto.
La reacción llegó tras vestuarios. Awa Fam firmó cinco puntos y una asistencia para devolver la ventaja a los 11 puntos (39-50), y un triple lejano de Maite Cazorla dejó el 48-57 al final del tercer cuarto. La pintura decidió el partido cuando el tiro exterior volvió a fallar.
Los números explican por qué. España capturó 44 rebotes por 28 de Japón, con 12 rebotes ofensivos solo en la primera mitad, y limitó a las asiáticas a 11 puntos en el último cuarto mientras ella anotaba 22. Ganó por envergadura y por defensa, no por acierto.
Esa es la lectura incómoda del liderato. La selección lleva tres partidos sin encontrar fluidez en ataque y ha resuelto dos de ellos con intensidad defensiva y superioridad física. El tiro exterior sigue sin aparecer con la regularidad que exige un cruce a partido único.
Iyana Martín ya no es una promesa
La asturiana fue la máxima anotadora del encuentro con 20 puntos. Abrió el partido con dos triples consecutivos, el segundo sobre la bocina del reloj de posesión, y lo cerró con otro a falta de 2:43. Sostuvo al equipo en los dos tramos en los que España dudó.
«Vivo cada día como si fuera el último, sin pensar en la edad», dijo después. «No tengo sabiduría de veterana, me dejo llevar por el instinto. El Mundial es una competición intensa, de mucho nivel, en la que los detalles importan». Habla como si llevara años aquí.
A su lado, Fam aportó la energía interior en el momento exacto. Cazorla, titular con 7 puntos y 5 asistencias en 20 minutos, y Mariona Ortiz, con 5 puntos, 2 asistencias y 2 robos, pusieron el oficio. Alba Torrens no jugó ni un minuto, dato que retrata el cambio en marcha.
«Iba a ser un partido largo, de 40 minutos. Creo que hemos sabido sufrir y hemos sido persistentes en nuestro trabajo, y ahora a pensar en cuartos», resumió Cazorla en Radio Nacional. El relevo generacional manda sin ruido en la rotación que ha armado Méndez.
El cruce: Italia o Australia, el jueves
España no volverá a jugar hasta el jueves 10. Su rival saldrá del cruce previo entre Italia y Australia del miércoles 9, mientras que Alemania y Japón disputan los suyos el martes 8. La ganadora llegará sin un día libre.
Australia acabó segunda del grupo C, por detrás de Bélgica. Italia fue tercera del D tras caer con China (71-51) en la última jornada, un día después de llevar al límite a Estados Unidos y llegar a mandar por tres puntos en el tercer cuarto. Ninguna de las dos es un regalo.
El resto del cuadro también quedó cerrado el lunes por la noche. Francia, Bélgica y Estados Unidos esperan en cuartos como las otras tres primeras de grupo, y Mali fue la única selección eliminada del A. Los cuartos se juegan todos el jueves, a partido único.
El peaje de acabar primera
Aquí está la letra pequeña del liderato. El cuadro coloca a España en el mismo lado que Estados Unidos, que goleó a Chequia (105-64) y se medirá en cuartos con la ganadora del Hungría-Japón. La semifinal del sábado 12 apunta a las estadounidenses.
El dato que enmarca esa cita es demoledor. Estados Unidos no pierde un partido de Mundial ni de Juegos desde las semifinales de 2006 ante Rusia (75-68), y acumula un balance de 69-0 desde entonces. Italia estuvo cerca de romperlo el domingo 6 de septiembre.
De haber acabado segunda, España habría pasado por la repesca y su cuarto habría caído del lado de Bélgica, la selección que le ganó las dos últimas finales del Eurobasket, en 2023 y en 2025. No existía un camino cómodo hacia el podio de Berlín.
Lo que hay en juego en Berlín
España pelea por su cuarta medalla mundialista tras los bronces de 2010 y 2018 y la plata de 2014, y vuelve al torneo ocho años después, porque faltó a la cita de 2022. La campeona se lleva plaza olímpica para Los Ángeles 2028.
Mariona Ortiz lo dijo sin rodeos en Berlín: «Mi sueño para este Mundial es conseguir una medalla». Quedan tres partidos para cumplirlo, y el primero llega el jueves con dos días de descanso, el premio real que la selección se ganó ante Japón.