Estados Unidos lleva 20 años sin perder un Mundial: 33 victorias seguidas y un susto en Berlín

Ganó el grupo D en Berlín con un 3-0, aunque el 55-52 ante Italia fue el partido más ajustado de una racha que arrancó en septiembre de 2006.

Jackie Young lanza a canasta por encima de una defensora checa en el Mundial de Berlín
Jackie Young, de Estados Unidos, lanza por encima de la checa Julie Pospisilova en el partido del Mundial femenino de baloncesto entre Estados Unidos y Chequia, el lunes 7 de septiembre de 2026 en Berlín. AP Photo/Ebrahim Noroozi

La noche del domingo, en el Berlin Arena, Estados Unidos estuvo a un triple de que se le acabara todo. Cecilia Zandalasini falló a tres segundos del final y las estadounidenses respiraron: 55-52 ante Italia, el partido más apretado que han jugado en un Mundial en 20 años.

Dos días después cerraron la primera fase con un 105-64 a la República Checa y un 3-0 que las manda directas a cuartos. La racha sigue viva y ya suma 33 victorias seguidas en Mundiales. La última derrota fue en septiembre de 2006.

El último equipo que les ganó llevaba la camiseta de Rusia

Fue el 21 de septiembre de 2006, en el Ibirapuera de São Paulo. Rusia se impuso 75-68 en semifinales con 18 puntos de Oxana Rahmatulina, y de poco sirvieron los 21 de Diana Taurasi. Anne Donovan se quedó sin final y Estados Unidos acabó jugando por el bronce.

Aquella derrota cortó una racha de 26 partidos en Mundiales y de 50 sumando los Juegos. El título se lo llevó Australia, que arrolló a Rusia en la final por 91-74. Desde entonces ninguna otra selección ha sido campeona del mundo.

Lo que ha pasado en estos 20 años

Estados Unidos ganó los Mundiales de 2010, 2014, 2018 y 2022, y en Berlín persigue el quinto seguido y el duodécimo de su historia. Sumando Juegos y Mundiales, llevan 69 partidos ganados de forma consecutiva desde aquella semifinal de São Paulo.

El otro carril del dominio son los Juegos: ocho oros seguidos desde Atlanta 1996. En París 2024 superaron la marca que el baloncesto masculino estadounidense había firmado entre 1936 y 1968, y hoy es el récord olímpico de cualquier deporte de equipo.

La textura de la racha dice más que el número. En la fase de grupos acumulan 37 victorias mundialistas y 29 de ellas se resolvieron por 20 puntos o más. El verdadero Dream Team del baloncesto no está en la categoría masculina.

Kara Lawson dirige a una plantilla que lo estrena casi todo

Lawson fue nombrada seleccionadora el 22 de septiembre de 2025 por Sue Bird, primera directora deportiva del programa femenino. Entrenadora de Duke, ganó el oro como jugadora en Pekín 2008, dirigió al 3×3 campeón en Tokio 2020 y fue ayudante de Cheryl Reeve en París.

Su plantilla llega con nueve debutantes mundialistas. Solo Breanna Stewart —en su cuarta cita—, Chelsea Gray y Kahleah Copper habían jugado uno antes. A’ja Wilson y Kelsey Plum se cayeron por problemas físicos días antes del torneo, y entraron Sonia Citron y Kiki Iriafen.

El reclamo son Caitlin Clark, Paige Bueckers y Angel Reese, que nunca habían disputado un Mundial absoluto. Ya coincidieron en el torneo clasificatorio de marzo en San Juan, donde Clark fue elegida MVP del clasificatorio con 11,6 puntos y 6,4 asistencias por encuentro.

El problema de este grupo no es el talento, es el tamaño. Sin Brittney Griner ni Wilson, la más alta es Aliyah Boston con 1,96 metros. Ante China se vio claro: Zhang Ziyu mide 2,21 metros y empujó a las exteriores a jugar lejos de la pintura.

Tres partidos en Berlín, tres lecturas distintas

El estreno, el 4 de septiembre en el Max-Schmeling-Halle, fue un 94-61 a China. Clark firmó 14 puntos y 11 asistencias sin una sola pérdida, récord estadounidense de asistencias en un Mundial, mientras Rhyne Howard y Bueckers sumaban otros 14 cada una.

El cierre ante la República Checa fue el reverso exacto: 29-15 en el primer cuarto, 57-33 al descanso y 105-64 final. Stewart hizo 19 puntos, siete rebotes y seis asistencias en apenas 17 minutos, y las 12 jugadoras anotaron algún punto.

Entre un partido y otro pasaron 24 horas. Ante Italia anotaron 1 de 12 triples; ante la República Checa tiraron un 53% de campo y repartieron 31 asistencias en 42 canastas. El acierto exterior marcó la diferencia, no el nivel del rival de turno.

Con ese 3-0, Estados Unidos ganó el grupo D y se ahorró una eliminatoria. En este Mundial de 16 equipos, solo el líder de grupo evita el cruce previo: el segundo y el tercero pelean el billete a cuartos.

La noche que la racha se tambaleó

Italia volvía a un Mundial 32 años después y estuvo a punto de firmar la sorpresa. Llegó a mandar 50-48 en el último cuarto, con 14 puntos de Zandalasini, y obligó a defender cada posesión hasta que Gray robó un balón decisivo en el tramo final.

Los números explican la rareza de aquella noche: 1 de 12 en triples, 55 puntos —los menos en una victoria mundialista desde el 42-38 a Australia en 1967— y Clark sin anotar un tiro de campo, algo que jamás le había ocurrido como profesional ni en la universidad.

«Hay que saber ganar cuando no tienes tu mejor versión. Esta noche no la tuvimos, pero lo resolvimos al final y creceremos con eso», zanjó Lawson, que llamó a aquel choque su peor partido ofensivo del torneo. El anterior más ajustado de la racha era un 83-75 a Australia en 2010.

Quien más cerca ha estado de tumbarlas no fue Italia, sino Francia: 67-66 en la final de París 2024, con un triple de Gabby Williams pisando la línea sobre la bocina. La distancia con el resto se ha estrechado y ya no hace falta un milagro.

Lo que le queda por delante

El jueves 10 de septiembre juega los cuartos contra el ganador del cruce entre Hungría y Japón, que se disputa el martes o el miércoles. Si sale Japón, será la reedición de la final de Tokio 2020, aquel 90-75 que cerró el séptimo oro consecutivo.

Al otro lado del cuadro espera Francia, líder del grupo B y la selección que más cerca estuvo en París. España, campeona del grupo A, también se ahorró la eliminatoria previa. Estados Unidos y Francia solo coincidirían en la final del domingo 13.

Stewart lo resumió al acabar con la República Checa: a partir de ahora es a vida o muerte. La racha lleva 20 años intacta, pero en Berlín ha necesitado por primera vez defender con uñas y dientes los últimos segundos para seguir contando.