Bayern y Dortmund abren el curso alemán: la Supercopa que se juega antes que la liga
La Supercopa Franz Beckenbauer enfrenta al Bayern, campeón de liga y copa, con el Dortmund el 22 de agosto, seis días antes de la Bundesliga.
El fútbol alemán abre el curso el sábado 22 de agosto a las 20:30 con el partido que más ambiente genera en el país. Bayern y Borussia Dortmund juegan la Supercopa Franz Beckenbauer en el Signal Iduna Park, seis días antes de que arranque la Bundesliga.
Es la segunda edición con el nombre de Franz Beckenbauer, el partido anual que enfrenta al campeón de la Bundesliga con el de la Copa de Alemania y que reparte el primer título del año.
Como el Bayern se llevó los dos, ganando la Copa al Stuttgart por 3-0 el 23 de mayo, el rival es el subcampeón liguero: es la primera vez desde 2021 que la Supercopa mide al campeón con el segundo.
Este año, sin embargo, esa fórmula tiene una particularidad. El Bayern ganó la temporada pasada tanto la liga como la copa, es decir, firmó el doblete nacional, y ocupa las dos plazas por derecho propio.
Por qué juega el Dortmund
El reglamento resuelve esa situación de la manera habitual. Cuando un mismo club gana liga y copa, el rival de la Supercopa es el subcampeón de la Bundesliga, y ese puesto correspondió al Dortmund.
El escaparate es enorme: la Supercopa se emite habitualmente en unos 200 países federados por la FIFA. Y el duelo tiene fondo de armario: 139 enfrentamientos entre los dos, con 69 victorias del Bayern, 33 del Dortmund y 37 empates; el último, un 2-3 para los bávaros el 28 de febrero.
El resultado es el cartel que la competición siempre quiere. Bayern contra Dortmund, el Klassiker, con un título en juego y el estadio lleno antes incluso de que empiece la liga.
Para el Dortmund, además, el partido tiene un valor añadido. Es el equipo que más veces ha estado cerca de romper la hegemonía bávara y el que más dolores de cabeza le ha dado.
Qué es realmente esta Supercopa
El torneo lleva el nombre de Franz Beckenbauer desde el año pasado, cuando se estrenó la denominación en homenaje al futbolista y entrenador que definió al fútbol alemán durante media década larga, fallecido en enero de 2024.
Su función en el calendario es doble. Reparte un título menor y sirve como puesta a punto competitiva para los dos equipos con más carga europea del país, justo antes del arranque de la liga.
El partido tiene además una consecuencia práctica en la Copa. Los dos participantes quedan excluidos de la primera ronda de agosto y juegan su eliminatoria el 1 y el 2 de septiembre.
Ese detalle explica por qué la Supercopa se coloca donde se coloca. Sin ese hueco, los dos finalistas tendrían tres partidos oficiales en la primera semana de temporada.
El Klassiker tiene además una historia relativamente reciente. La rivalidad se disparó en la década pasada, cuando el Dortmund arrebató dos ligas al Bayern y las dos escuadras se cruzaron en una final de Champions.
Desde entonces la relación ha sido desigual y muy tensa. El Bayern ha fichado de forma sistemática a los mejores futbolistas del Dortmund, una costumbre que en Alemania tiene nombre propio.
El contexto del arranque alemán
La Bundesliga es la última de las cinco grandes ligas europeas en empezar. Su jornada 1 se abre el viernes 28 de agosto con Bayern-Stuttgart en el Allianz Arena y se completa el 29 y el 30.
Ese retraso fue una decisión explícita de la DFL, que movió el inicio una semana por el Mundial para garantizar descanso y una pretemporada mínima a los internacionales.
La consecuencia es que el Bayern jugará dos partidos oficiales en seis días para abrir el curso, y en campos distintos: la Supercopa a domicilio, en Dortmund, y la primera jornada de Bundesliga en el Allianz Arena ante el Stuttgart. El Dortmund, por su parte, estrena liga en casa ante el Hamburgo ese mismo fin de semana.
El resto de Europa ya estará en marcha. LaLiga arrancó el 15 de agosto, la Premier y la Ligue 1 el 21 y la Serie A el 22, el mismo día que la Supercopa alemana.
Lo que mide el partido
Los títulos de agosto tienen un valor discutido y una utilidad indiscutible. Nadie construye una temporada sobre una Supercopa, pero perderla ante el rival directo marca el tono de las primeras semanas.
Para el Bayern, la lectura es de continuidad. Después de un doblete nacional, el objetivo declarado es sostener el nivel y volver a competir en Europa, que es donde se le mide de verdad.
Para el Dortmund, el partido es una oportunidad temprana. Ganar un título al Bayern en agosto no cambia la jerarquía de la liga, pero sí la conversación de septiembre.
Hay además un factor de plantilla. Las dos escuadras llegan con futbolistas incorporados tarde por el Mundial y con mercados aún abiertos, así que ninguna estará completa.
Cómo seguirlo desde España
El fútbol alemán se emite en España a través de DAZN, que concentra los derechos de las cuatro grandes ligas extranjeras dentro de su plan de fútbol, junto a Premier, Serie A y Ligue 1.
Esa concentración ha simplificado el consumo del aficionado español. Un solo servicio reúne el Klassiker alemán, el derbi de Milán y el clásico inglés, en un mismo paquete de suscripción.
La Supercopa suele además marcar el arranque real de la atención sobre la Bundesliga en el extranjero. Es el primer partido del año con las dos marcas más reconocibles del país, y funciona como escaparate.
El partido también funciona como termómetro del mercado. Los dos clubes suelen presentar en la Supercopa a sus fichajes más caros, y el escaparate no admite excusas.
Para el aficionado alemán, además, el 22 de agosto marca el final del verano. Es el primer partido con las gradas llenas y con los tifos de las dos aficiones más ruidosas del país, y eso ya justifica la fecha.
La Supercopa no decide nada, pero se juega como si lo hiciera. En los últimos años ha dejado goleadas, expulsiones y tandas de penaltis, y ninguna de las dos aficiones la considera un amistoso.
Lo que viene después
Tras el 22 de agosto, el calendario alemán se acelera de golpe. Primera jornada el 28, primera ronda de Copa para los dos finalistas el 1 y el 2 de septiembre y Champions entre el 8 y el 10.
Después llega el primer parón largo. La ventana FIFA combinada de septiembre y octubre ocupa 16 días seguidos y deja a los clubes sin sus internacionales durante dos semanas.
Por eso el partido del 22 de agosto es algo más que un trofeo. Es el último fin de semana tranquilo del calendario alemán antes de que empiece a apretar de verdad.