La guerra de Irán movió el GP de Catar a noviembre

El conflicto en Oriente Medio empujó el GP de Catar de abril a noviembre y reordenó el final del Mundial: Portimão al 22 y Cheste al 29.

Recta de meta iluminada de un circuito de motociclismo vacío de noche en el desierto
La recta de meta de Losail, vacía y bajo los focos, a la espera de una fecha que aún no está cerrada. Imagen generada con inteligencia artificial.

El calendario de MotoGP para 2026 nació con 22 carreras y un orden claro. Un conflicto en Oriente Medio, a más de mil kilómetros de Losail, obligó a reescribir el tramo final de la temporada.

El anuncio que partió el calendario en dos

El 15 de marzo de 2026, MotoGP y la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) confirmaron que el Gran Premio de Catar no se correría en abril. La cita de Losail, prevista del 10 al 12 de ese mes, se aplazaba hasta el 8 de noviembre por la situación en la región.

La decisión no fue una cancelación, sino un traslado. La organización prefirió mover la prueba antes que borrarla, y así mantener intactas las 22 carreras de un calendario cada vez más largo. El objetivo era preservar el Mundial completo, no recortarlo a mitad de curso.

Cómo quedó reordenado el final de temporada

Encajar Catar en noviembre provocó un efecto dominó sobre las dos últimas citas europeas. El Gran Premio de Portugal, en Portimão, pasó al 22 de noviembre. Y la final de la temporada en Cheste, la cita de la Comunitat Valenciana, se retrasó una semana, hasta el 29.

El motivo del dominó es concreto. Colocar Catar el 6-8 de noviembre creaba un triple asalto seguido de Phillip Island, Sepang y Losail, y dejar Portimão y Cheste donde estaban habría encadenado cinco grandes premios en cinco fines de semana.

Al retrasarlos una semana, el 13-15 de noviembre queda libre. El resto del campeonato no se tocó, incluido su arranque asiático y la gira americana de primavera. Así quedó el rediseño del tramo decisivo del Mundial, sin perder ninguna carrera por el camino:

Gran Premio Fecha original Fecha nueva
Catar (Losail) 10-12 de abril 6-8 de noviembre
Portugal (Portimão) 13-15 de noviembre 20-22 de noviembre
Comunitat Valenciana (Cheste) 20-22 de noviembre 27-29 de noviembre

Losail no abría el curso en 2026: era la cuarta carrera del año, después de Tailandia, Brasil y Estados Unidos. El aplazamiento la convirtió, de golpe, en la penúltima prueba del calendario, a solo tres semanas del final de la temporada en Cheste.

Hay una consecuencia menos visible y nada menor para los equipos: el test oficial posterior a la carrera de Cheste, que se disputa el martes siguiente, se va al 1 de diciembre. El frío es la preocupación añadida, y este año pesa más de lo normal: en ese test se rueda con las motos de 850 cc y los neumáticos Pirelli de 2027.

El reordenado también cambia el desenlace deportivo. El Mundial concentra ahora sus tres últimas carreras en noviembre: Catar el día 8, Portimão el 22 y Cheste el 29, estas dos últimas en fines de semana consecutivos. Un cierre agolpado en un mes, con el título vivo hasta el final.

Para el aficionado, el cambio no es menor. Quien planeó ver Catar en primavera se quedó sin carrera en abril, aunque la organización confirmó que los que ya tenían entrada pueden trasladarla a la nueva fecha. El calendario dejó de ser fiable como referencia, a la espera de que la situación se estabilice.

Por qué una guerra lejana detiene una carrera

El motivo no fue deportivo, sino logístico y de seguridad. El conflicto en Oriente Medio, con Estados Unidos, Israel e Irán implicados, alteró el espacio aéreo del Golfo Pérsico y complicó las rutas hacia Doha. Mover un Mundial entero depende de un puente aéreo frágil de material.

MotoGP desplaza cientos de toneladas de motos, recambios, garajes y electrónica en aviones de carga que necesitan corredores aéreos abiertos y previsibles. Con zonas de exclusión sobre la región, ese traslado se vuelve inviable. La categoría prefirió no arriesgar equipos ni fechas en plena incertidumbre.

Aplazar una carrera siete meses es una rareza en el motor. No se trató de mover un fin de semana, sino de arrancar una prueba de primavera y replantarla en pleno otoño europeo. La logística, los contratos de televisión y los promotores locales encajaron un rediseño de urgencia.

La organización enmarcó la decisión en la seguridad. Carmelo Ezpeleta, consejero delegado de MotoGP, lo dijo así al anunciar el aplazamiento: «nuestra prioridad es siempre la seguridad y el bienestar de todos los implicados», y añadió que la decisión se tomó en coordinación con la FIM, el promotor y las autoridades cataríes.

La Fórmula 1 afrontó el mismo conflicto de otra forma: canceló sus grandes premios de Baréin y Arabia Saudí en lugar de reubicarlos.

MotoGP no fue el único afectado. El Mundial de Resistencia (WEC) ya había aplazado en marzo de 2026 su prueba de Losail, y la Fórmula 1 reorganizó medio calendario por el mismo motivo. El conflicto reordenó el motor internacional durante toda la temporada, mucho más allá de una sola carrera.

Losail, de abrir el Mundial a cerrarlo

Durante casi dos décadas, Losail fue sinónimo de arranque. El circuito, a unos 30 kilómetros de Doha, estrenó en 2008 la primera carrera nocturna de la historia de MotoGP y, desde esa misma temporada, abrió el Mundial de forma casi ininterrumpida. La luz artificial se convirtió en su seña.

Ese estatus ya se había movido antes de la guerra. En 2025, Tailandia asumió el papel inaugural y Catar recaló en abril como cuarta cita, un guion que 2026 mantuvo. El aplazamiento solo acentuó una tendencia ya iniciada: Losail perdiendo su lugar histórico en la apertura.

Desde Catar, el respaldo fue inmediato. Abdulrahman bin Abdullatif Al Mannai, presidente de la federación catarí y del circuito de Losail, dijo respetar y apoyar la decisión de trasladar la prueba. El país es un socio de peso para MotoGP, con contrato de larga duración y una cita fija en su calendario.

El nuevo frente que amenaza noviembre

El traslado no cerró el problema. Durante el verano de 2026, una nueva escalada en el Golfo Pérsico reavivó el conflicto y volvió a poner la cita de Losail en serio riesgo de cancelación. La fecha de noviembre, pensada como refugio, dejó de parecer segura.

El foco va más allá de esta temporada. Con el calendario de 2027 aún sin publicar, fuentes de la FIM apuntan a que Catar también podría perder su hueco el próximo curso, con Tailandia de nuevo como candidata a la apertura. La incertidumbre se ha instalado en el arranque del Mundial.

La decisión definitiva llegará, previsiblemente, antes de que termine agosto, y ya no se juega entre dos opciones, sino entre tres: correr en Losail, llevarse la carrera a otro país o asumir un Mundial de 21 carreras, con la final del título intacta en Cheste el 29.

Que la mudanza esté sobre la mesa es en sí mismo un giro. En marzo, preguntado por correr en otro sitio, Carmelo Ezpeleta respondió sin margen: «¿Ir a otro sitio? Seguro que no».

Cinco meses después es el director deportivo, Carlos Ezpeleta, quien admite que no se puede descartar otra sede, mientras el promotor mantiene oficialmente que sigue trabajando para correr en Losail. Los dos apellidos son el mismo, pero no la misma persona: Carmelo es el consejero delegado y Carlos, su director deportivo.

El obstáculo es de calendario y de logística. Una pista alternativa tendría que cumplir los estándares de seguridad de MotoGP y estar libre esas fechas, y a estas alturas del año, como reconoce Carlos Ezpeleta, «la mayoría de circuitos europeos ya están ocupados».

El propio director deportivo apunta además que MotoGP solo tiene una carrera en Oriente Medio y que, desde el punto de vista comercial, una temporada de 21 pruebas en lugar de 22 es suficiente.

MotoGP lleva meses moviendo fechas para no perder ninguna carrera, y aún no sabe si lo conseguirá. El caso de Losail resume el 2026 del motor: un calendario rehén de la geopolítica, donde la seguridad manda y el espacio aéreo, y no el cronómetro, decide cuándo se corre.