Lo de Leo Messi en este Mundial de Catar es lo que siempre se ha esperado de Leo Messi en un Mundial. Lo que estuvo a punto de conseguir en Brasil 2014 y de lo que estuvo tan lejos en Rusia 2018. Quizás en su última oportunidad, el mejor Messi en los mundiales ha aparecido, paradójicamente, a la vez que el Leo Messi más canchero. El más maradoniano.
«Messi está mostrando la esencia del fútbol. Está más conectado que nunca con la gente y mostrando el carácter que siempre ha tenido. Está Maradoneando en el Mundial», explicaba el siempre certero Jorge Valdano en una entrevista a TyC Sports. Y si una de las voces más autorizadas del fútbol argentino, y mundial, lo expone, no debería haber siquiera debate. Pero por si fuera necesario, los datos además, avalan el adjetivo.
De momento, y a falta de dos partidos, Messi ya ha igualado su máximo de goles en una cita mundialista: cuatro. Y además, ha superado su contribución total en número de tantos y asistencias: seis. Lo que suponen las mejores cifras del ’10’ en el torneo desde que debutara allá por 2006 y lo que le ha servido para superar a Maradona y para igualar a Batistuta en dichos registros.
Unos datos que se corroboran con las sensaciones que deja Messi sobre el césped. El Leo con más carácter está siendo también el Leo más líder y capitán. Más que nunca de una selección que desde que ganó la Copa América se ha convertido en un equipo tremendamente competitivo y compacto. Y todo de la mano del ’10’.
Para muestra, un botón. El partido ante Países Bajos demuestra a la perfección la ‘maradonización’ de Leo. Absolutamente decisivo con una asistencia y un gol, celebraciones con recado a Louis Van Gaal, líder para lanzar, y marcar, el primer penalti de la tanda, cruce con Mateu Lahoz por el arbitraje y encontronazo en zona mixta con Weghorst. Una suma de Messi que, si bien sí habia aparecido a nivel de clubes, nunca había llegado con la albiceleste, y menos en un Mundial. Todo en uno.
El mejor Mundial de Messi estaba por llegar, y por fin, ha llegado. Y en Argentina lo celebran, claro, porque el mejor Leo en un Copa del Mundo, el Leo más canchero ha llegado, a priori, justo a tiempo.