La primera lista de la España campeona del mundo: cuatro cambios y una baja de última hora
Huijsen, Fermín, Josep Martínez y Roberto Fernández entran en la primera lista de la España campeona del mundo. Fresneda sustituye al lesionado Porro.
Hay convocatorias que se leen distinto. La que Luis de la Fuente dio el viernes 18 de septiembre en Las Rozas fue la primera de España como campeona del mundo, y eso cambió el peso de cada nombre.
La concentración arrancó el martes 22 a las 13:00 en la Ciudad del Fútbol, cuatro días antes del debut en la Nations League ante Inglaterra en Wembley. El bloque es largo: cuatro partidos en 11 días.
El seleccionador afrontaba el ejercicio menos habitual de su carrera: decidir cuánto se toca un equipo que acaba de ganarlo todo. Su respuesta fueron cuatro cambios respecto al Mundial, dos obligados y dos por decisión técnica.
Los cuatro cambios respecto al Mundial
Los dos primeros llegaron forzados. Joan García está lesionado y su plaza es para Josep Martínez, portero del Inter, que ya debutó con España en junio de 2021 ante Lituania. Marcos Llorente renunció a la selección tras el Mundial, y su hueco lo ocupa Dean Huijsen, que se quedó fuera del Mundial por decisión técnica.
Los otros dos son elección del seleccionador. Fermín López, que se perdió el Mundial por lesión, entra por Gavi, y Roberto Fernández, delantero del Espanyol, ocupa el sitio de Borja Iglesias después de marcar seis goles en el arranque de Liga.
Los 26 elegidos fueron: porteros, Unai Simón, David Raya y Josep Martínez; defensas, Pedro Porro, Eric García, Cubarsí, Laporte, Pubill, Huijsen, Cucurella y Grimaldo; centrocampistas, Rodri, Zubimendi, Pedri, Fabián, Merino, Baena y Fermín; delanteros, Oyarzabal, Ferran Torres, Dani Olmo, Lamine Yamal, Nico Williams, Yeremy Pino, Víctor Muñoz y Roberto Fernández.
La lista tuvo además un retoque de última hora. Porro se lesionó el sábado 19 ante el Aston Villa y el domingo De la Fuente llamó a Iván Fresneda, lateral del Sporting de Portugal, que estaba citado con la sub-21 y recibe su primera convocatoria con la absoluta.
El bloque que ganó el Mundial
La columna vertebral no admite discusión. Rodri fue el mejor jugador del torneo y ejerció de capitán, y Unai Simón se llevó el premio al mejor portero tras encajar un solo gol en ocho partidos.
Ferran Torres se ganó un sitio en la memoria colectiva con el gol del título, el que llegó en el minuto 106 de la final ante Argentina, ya en la prórroga.
Lamine Yamal levantó la copa con 19 años y afronta el nuevo ciclo como la referencia ofensiva del equipo. Su continuidad en la lista no es una decisión, es un hecho.
Pau Cubarsí también salió reforzado del torneo. Además de ser elegido mejor jugador joven, fue el defensa sobre el que Enzo Fernández cometió la falta que le costó la expulsión en el descuento de la final, un detalle que resume su papel.
Dani Olmo fue el futbolista capaz de acelerar el partido sin desordenarlo, jugando entre líneas y encontrando espacios donde apenas cabía una bota, y esa función no tiene recambio evidente.
Lo que pesó en la lista
La primera variable era el calendario. Los internacionales llegan con apenas un mes de competición en sus clubes tras el verano del Mundial, así que la forma de septiembre pesaba más que el recuerdo de julio.
Un campeón del mundo que no juega en su club en septiembre es un problema deportivo, no sentimental. Roberto Fernández entra justo por lo contrario: llega en racha con el Espanyol.
La segunda era el fondo de armario. Con cuatro partidos en 11 días, la lista necesita más nombres de los que caben en una alineación, y alternativas reales por posición.
La tercera es generacional. De la Fuente ha construido su etapa dando entrada a jugadores muy jóvenes, y el ciclo que empieza ahora, con la Eurocopa de 2028 en el horizonte, invita a seguir haciéndolo.
El seleccionador tiene además un mérito reconocido en el vestuario. Ha conseguido que figuras consagradas y talentos adolescentes convivan sin que cada convocatoria se convierta en una cumbre diplomática.
Hay una cuarta variable, menos técnica y muy real. Un campeón del mundo recibe ofertas, cambia de club y altera su rutina en el verano siguiente al título, y no todos llegan a septiembre en la misma situación.
El seleccionador conoce ese riesgo mejor que nadie. La historia reciente está llena de campeones que se relajaron en el ciclo siguiente, y España lo vivió en Brasil 2014, cuando cayó en la primera fase cuatro años después de ganar en Sudáfrica.
El contexto del propio seleccionador
El asunto del verano quedó resuelto esa misma semana. El 16 de septiembre, Rafael Louzán, presidente de la RFEF, adelantó que estaba rematando la renovación de Luis de la Fuente, y el lunes 21 la junta directiva la aprobó por unanimidad: el seleccionador tiene contrato hasta 2032, con la Eurocopa de 2028, el Mundial de 2030 y la Eurocopa de 2032 por delante.
Su discurso, en todo caso, no ha cambiado. Habla menos de lo que le gustaría a la prensa y decide bastante más de lo que parece, una fórmula que le ha funcionado.
Qué exige el grupo A3
El sorteo no dejó margen para pruebas. España cayó en el único grupo de toda la competición que junta a dos de los tres primeros del Mundial, con Inglaterra como rival directo. Tras Wembley el 26 de septiembre, recibe a Croacia en Sevilla el 29 y a Chequia en Oviedo el 3 de octubre, y cierra la ventana en Split el 6.
Los ingleses llegan en su mejor momento reciente. Firmaron su mejor Mundial desde 1966 con un tercer puesto que sellaron ganando 6-4 a Francia, con un hat-trick de Bukayo Saka.
Croacia y Chequia completan el grupo. Los croatas estrenan etapa con Slaven Bilić de vuelta en el banquillo tras la salida de Zlatko Dalić, y con Luka Modric todavía en la lista a sus 41 años. Los checos son el tipo de rival que castiga cualquier relajación.
Los dos primeros pasan a cuartos, a doble partido en marzo de 2027. Con las reglas que la UEFA aprobó el 15 de septiembre, el último ya no baja directamente a la Liga B. Aun así, la primera lista del campeón del mundo no podía ser un homenaje.
El vestuario tiene además una particularidad que ayuda. Buena parte del grupo se conoce desde las categorías inferiores de la federación, donde coincidieron en selecciones sub-19 y sub-21, y esa convivencia se nota en el campo.
Esa línea común entre categorías es, de hecho, la explicación estructural del título. España lleva años promoviendo futbolistas habituados a competir juntos y a jugar de la misma manera.
El propio De la Fuente es producto de ese sistema. Dirigió a la sub-19 y a la sub-21 antes de llegar al primer equipo, así que conoce el proceso desde dentro y a muchos de sus internacionales desde chavales.
Lo que está en juego más allá de los nombres
España busca su cuarta final consecutiva en esta competición, una racha que no tiene ningún otro país y que se ha convertido en parte de su identidad reciente.
El calendario del año lo confirma. La selección cerrará 2026 con los ocho partidos del Mundial y los seis de la Nations League, además de los amistosos de preparación, casi sin semanas de respiro.
Por eso esta convocatoria importa más de lo que sugiere el momento. Es la primera prueba de si el campeón del mundo sabe competir siendo el favorito de todos.