Sonrían, el Racing ha vuelto

El Racing de Santander vuelve a Primera 14 años después, con un proyecto serio y un fútbol atractivo, y afronta su debut liguero con máxima ilusión.

Álvaro Mantilla pugna con Marcus Rashford en el Racing de Santander-Barcelona de Copa en El Sardinero
Mantilla pugna con Rashford en los octavos de Copa del Rey ante el Barcelona, en El Sardinero, en enero de 2026. (AP Photo/Miguel Oses)

Las historias protagonizadas por aquellos clubes humildes que son capaces de tumbar a transatlánticos del balompié nos conmueven a todos. ¿Quién no se emocionó con aquel Mirandés de Pablo Infante? ¿Quién no se frotó los ojos el famoso día del Alcorconazo?

Son historias para la eternidad. Pero seamos sinceros; en el fondo también somos un poco clasistas. Nos molan los históricos. Durante esta primavera, todos sonreímos al ver a tres históricos regresar a primera.

Catorce años de sufrimiento lejos de la élite

Cuanto más dura es la batalla, más dulce es la victoria. El retorno del Racing a LaLiga EA Sports se ha celebrado como una Champions particular en Santander. No es para menos. Cuando el conjunto cántabro jugó su último partido en primera, en 2012, la selección española no había conseguido aún su tercera Eurocopa, Barack Obama arrancaba su segunda legislatura y el Gangnam Style estaba hasta en la sopa.

No solo es el largo periplo de condena lejos de la élite. Es todo lo que ha pasado durante ese tiempo: Más de 600 partidos. Impagos, concurso de acreedores, un club al borde de la desaparición expoliado desde dentro por delincuentes. Un plante de unos trabajadores que, tras siete meses sin cobrar, dignificaron al máximo la profesión de futbolista negándose a jugar unos cuartos de final de Copa contra la Real Sociedad. Muchos descensos y pocas alegrías. El playoff contra el Cádiz, contra el Reus, contra el Barça B…

Dicen que no hay mal que cien años dure. Está claro que quien dijera aquella frase, nunca se puso la bufanda verde, ni se sentó en la tribuna de los Campos de Sport de El Sardinero a ver cómo su club lo llevaban a la ruina, una caterva de ineptos. Y ha tenido que llegar Sebastián Ceria, un diligente matemático argentino, para cambiar la historia del club y convertir al Racing en un club saneado con un proyecto serio.

Chema Aragón, un titán de los despachos

Desde la tienda hasta el departamento de comunicación. El grupo liderado por el máximo mandatario Sebastián Ceria y el presidente Manolo Higuera, le ha dado un lavado de cara radical a todos los estamentos del club. Todo ello se traslada a la parcela deportiva, donde el Racing hace tiempo que dejó de ser un club que tenía que malvender sus activos para subsistir.

Porque el Racing tiene en nómina a su calvo de la lotería particular. El arquitecto idóneo para liderar un proyecto deportivo ilusionante. Nadie controla mejor el mercado de jugadores sub-23 que el vallisoletano. Lo demostró cuando instauró un exitoso modelo deportivo en el Mirandés. En Santander lo ha seguido poniendo en práctica, incorporando durante los últimos mercados a prometedores futbolistas como Simon Eriksson, Facu González o durante este verano, a Yassir Zabiri y Pedro Felipe.

Además de su facilidad para localizar talento emergente en jóvenes promesas, es ágil a la hora de adelantarse para firmar jugadores de nivel, como hiciera el año pasado con el internacional colombiano Gustavo Puerta. Este verano ha reforzado la portería con Julen Agirrezabala, ha fichado en propiedad a Pablo Ramón y ha hecho realidad la vuelta del hijo pródigo: Sergio Canales.

Y porque a la hora de sentarse a negociar es un férreo estratega. Durante todo el verano el Barcelona ha intentado llevarse a Jorge Salinas por un precio netamente inferior a su cláusula. El Atlético de Madrid en las últimas semanas ha apretado por el lateral cántabro, ofreciendo una cantidad cercana a los 14 millones. La respuesta de Chema, idéntica para todos los pretendientes: O 16 millones (su cláusula) o nada.

José Alberto y el relacionismo

Es obvio que Chema Aragón aún tiene mucho trabajo para reforzar un roster que debe dar un salto de calidad y ganar profundidad en la rotación. Pero todo es mucho más sencillo cuando se tiene claro el modelo de juego. Y con José Alberto López en el banquillo, la propuesta del Racing va a ser similar a la de los últimos años en LaLiga Hypermotion: Salida de balón desde los centrales, velocidad de circulación, juntar a sus hombres más talentosos en el frente ofensivo y presionar al rival, con la línea de cuatro muy adelantada.

Aunque es evidente que esta atractiva propuesta (que ha sido clave para lograr el ascenso) debe ser matizada para ganar competitividad en una categoría mucho más compleja. Encajar 61 goles y subir de categoría no es algo fácil. Recibir esa cantidad y salvarse en primera es directamente una quimera. La asignatura pendiente para el entrenador asturiano durante esta temporada es que su equipo se especialice en gestionar ventajas y marcadores cortos sin renunciar a su identidad futbolística. Todo un reto.

Un año para disfrutar

La ilusión rebosa en cualquier rincón de Cantabria. Pero eso no excluye que muchos seguidores del Racing sean conscientes de que van a sufrir. No hay otro objetivo que lograr la permanencia, aunque sea agónicamente. Y conociendo a la afición racinguista, es muy difícil pedirles que disfruten. Pero después de todo lo que han sufrido, merecían una temporada como la pasada y una vuelta a la categoría de oro. Primera parada: Villarreal CF. Pase lo que pase sonrían, que el Racing ha vuelto.