Entre todos los jugadores portugueses, la figura de Nuno Mendes resalta de manera clara por su capacidad para aparecer por cualquier zona del campo y tener un efecto notorio en el juego del equipo. Por su influencia, es un activo de mucho valor para Portugal y para el PSG que trasciende su propio rol.
Todo a la vez en todas partes
Según el argumento de la película de Daniel Scheinert y Dan Kwan, ganadora del Oscar en 2023, hay un infinito número de universos en los que poder habitar y un infinito número de opciones en cada uno de ellos. En el caso del lateral zurdo portugués, su influencia en el campo se multiplica con claridad en el espacio y en el tiempo.
Hablar de Nuno Mendes es hacerlo de un lateral con influencia en el juego en las tres fases: defensiva, transición y ofensiva. Esa realidad hace que su efecto sea mucho más notorio de lo que uno espera de un lateral izquierdo, por más que lo sea de un equipo como el PSG o de una selección que aspira a todo como Portugal.
Más allá de lo que contribuya en cada una de ellas, la realidad es que parece conseguir ese reto de la bilocación que para un equipo que aspira a presionar y amenazar continuamente puede suponer un plus enorme que cambie el sino de cada partido.
En este caso, la capacidad para ser tanto defensivamente efectivo (por presión, potencia o anticipación) como vertical (por su velocidad y dominio del uno contra uno) y punzante en ataque (por su disparo, capacidad de elección y dominio técnico), hacen de él un recurso enorme que domina todo desde un perfil y rol atípicos.
Ordenarlo todo desde la banda izquierda
Y es que esta realidad es rara. Pocos jugadores tienen esa capacidad para ser tan relevantes desde una banda, pero menos aún desde la parcela defensiva como punto de partida. En este caso, a Nuno Mendes apenas se le nota eso de ser lateral zurdo.
Su zona de influencia va más allá del espacio reservado al lateral izquierdo y la ocupación del carril interior es para él el pan de cada día, logrando ser un catalizador de la progresión del equipo, un elemento clave para salir con balón y, sobre todo, una herramienta total para la fijación de marcas o para presionar al poseedor.
1️⃣ day, 1️⃣ nominee
🇵🇹 Nuno Mendes#ballondor pic.twitter.com/uKIvtmOVss
— Ballon d'Or (@ballondor) September 28, 2026
Un jugador que, además, domina el regate en aceleración y tiende a ganar duelos por potencia y velocidad, lo que le hace ser un elemento desbordante rara vez superado por sus rivales. Un jugador que, desde su marco, es capaz de darle mucho más a su equipo y, sobre todo, influir en el juego en cualquier zona del campo.
El mejor espejo del mejor Alexander-Arnold
No es fácil ver a un lateral como organizador principal del juego. Nuno Mendes no lo es y no parece que vaya a evolucionar claramente en ese tipo de jugador, pero su efecto ya le hace verse como más que un elemento de repetición de esfuerzos o profundidad en banda.
De hecho, es el mejor reflejo hasta ahora de lo que fue el mejor Alexander-Arnold que hemos visto, como dominador del juego del Liverpool desde su puesto de lateral diestro. En esa intención de replicar su capacidad para ejercer influencia desde su puesto, Nuno Mendes no parece estar lejos de ser tan notorio en banda opuesta.
La generación de sobrecargas en su perfil para buscar salidas en largo hacia lado débil con cambios de orientación rápidos es una marca de la casa. Y Nuno Mendes cada día los domina más. En ese sentido, la potencia que tiene el luso, en contraposición a la mostrada por Alexander-Arnold, le hace una pieza aún más completa, aunque su desempeño técnico tenga aún por delante al hoy defensor del Real Madrid.
Donde el defensor del Paris Saint-Germain parece superar al lateral inglés es en la capacidad de hacerse fuerte en cuanto al desempeño defensivo, siendo efectivo en ataque con cierta asiduidad sin la sensación de que, defensivamente, sea un jugador endeble o fácil de superar.
Portugal se beneficia de su peso en el PSG
Esa superioridad e impacto desde la defensa le dan un estatus de élite continental que pocos podrán superar. Un jugador que actualmente no tiene un rival claro por el trono en la banda izquierda. A sus 24 años y con toda una carrera por delante, es el mejor en su puesto con mucha claridad y está, además, muy reforzado por el estilo de Luis Enrique y por ser tan sumamente importante en la capacidad competitiva de una Portugal que, sin él, es mucho menos fuerte.
Con el partido ante España como ejemplo, su capacidad para encimar a su par y la influencia que tiene en cada fase de juego hacen que el potencial de Portugal sea mucho mayor con él que sin contar con su potencia en banda. La lesión de Nuno Mendes facilitó a la selección española poder dominar sin demasiados esfuerzos a un cuadro luso, a priori, lleno de estrellas.