El ciclismo en pista reparte sus títulos mundiales del 14 al 18 de octubre en Shanghái. El velódromo de la isla de Chongming acoge el primer Mundial de pista en la China continental, y España llega con su vigente campeón de ómnium, Albert Torres, pendiente de otra fractura de clavícula.

Cinco días en Chongming

La Unión Ciclista Internacional organiza el campeonato en el Velódromo de Shanghái, en el distrito de Chongming, la isla situada en la desembocadura del Yangtsé. Serán cinco jornadas de competición y 22 títulos, 11 masculinos y 11 femeninos, en la 123.ª edición del campeonato, con unos 400 corredores de cerca de 45 países.

Chongming no es una sede nueva para el ciclismo. La isla organiza desde 2017 el Tour of Chongming Island, una carrera femenina del calendario de la UCI, y Shanghái quiere convertirse en un polo internacional del ciclismo con este Mundial como gran escaparate.

El campeonato abre el camino hacia Los Ángeles 2028: los resultados en las pruebas olímpicas puntúan para la clasificación de los Juegos. Gran Bretaña, con 14 medallas en Santiago, más que ningún otro país, marca el listón.

Para las selecciones es la gran cita del año en el velódromo, y para muchos corredores de carretera que compaginan las dos disciplinas, el cierre natural de la temporada.

Para el aficionado español, el Mundial se verá por la mañana. Shanghái va seis horas por delante de la España peninsular a mediados de octubre, así que las sesiones de tarde en el velódromo, las que suelen concentrar las finales, coincidirán con la mañana y el mediodía en España. Las carreras se pueden seguir en el canal de YouTube de la UCI, con restricciones geográficas.

Albert Torres y otra clavícula

El nombre propio de España es el de Albert Torres. El menorquín se proclamó el 25 de octubre de 2025, en Santiago de Chile, campeón del mundo de ómnium, la prueba olímpica individual de fondo, con 133 puntos, por delante del japonés Kazushige Kuboki.

Fue su segundo oro mundial, 11 años después del de madison con David Muntaner en 2014, y su octava medalla en Mundiales, con la plata de puntuación de 2023.

Aquel título fue además la primera medalla de España en el Mundial de Chile, y llegó después de un año marcado por las lesiones, con fracturas de clavícula y la dura caída que sufrió en los Juegos de París. Torres lo celebró como un sueño cumplido, acompañado por su familia, la federación y el Movistar.

Ahora la historia se repite. A mediados de agosto, Torres se cayó en el Renewi Tour, en Bélgica, al no poder esquivar a un corredor que se fue al suelo delante de él, y se fracturó de nuevo la clavícula, pendiente de quirófano a solo siete semanas del Mundial.

Con ese calendario, su presencia en Shanghái sigue en el aire. La defensa del arcoíris depende de cómo responda a la operación y de si llega con ritmo suficiente a una prueba que exige cuatro carreras en un mismo día, algo muy difícil de preparar en pocas semanas.

El ómnium reúne scratch, carrera por tempo, eliminación y puntuación. Premia la regularidad por encima de la explosividad, y por eso es una de las pruebas que mejor encajan con corredores veteranos y con experiencia en el pelotón de carretera, como es el caso de Torres. La final masculina se disputa el sábado 17 de octubre, en la cuarta jornada.

Un verano de caídas

La mala suerte no se ha quedado en Torres. El verano dejó un grave accidente de Esteban Sánchez en Budapest, en el que también se vio implicado Alejandro Martínez, que sí está en disposición de ultimar su preparación para estar en el Mundial.

Sánchez y Martínez forman parte del bloque de velocidad, el que compite en las pruebas más explosivas del programa. La recuperación de Sánchez es ahora la prioridad, por encima de cualquier convocatoria, y el bloque tendrá que recomponerse para China.

La lista de contratiempos se completa con Izzy Escalera. La corredora se lesionó compitiendo en Lloseta, en Mallorca, el mismo fin de semana que Torres, y se fracturó la clavícula izquierda, la misma que ya se había roto en febrero de 2024 en una concentración con la selección en Anadia.

La recta final en Valencia

La selección apura su preparación en Valencia, con concentraciones en septiembre para cerrar la lista del Mundial. El objetivo de esos días es valorar el estado de forma de cada corredor y decidir quién ocupa las plazas de la persecución por equipos y de las pruebas de fondo.

Las lesiones han condicionado ese trabajo. Con Torres y Escalera recuperándose de sus operaciones y Sánchez fuera de combate, el cuerpo técnico tiene menos margen para rotar y probar combinaciones de cara a un campeonato que se decide por detalles.

Mora, la otra referencia

Sebastián Mora es el otro gran nombre del fondo español. El castellonense sorprendió en Ballerup (Dinamarca) en 2024 al proclamarse campeón del mundo de puntuación ante el ídolo local Niklas Larsen, meses después de ser plata europea en Apeldoorn, cuando salvó el Europeo de España.

Con Torres en duda, Mora es la gran baza española en las pruebas de fondo, tanto en la puntuación como en la madison, la prueba por parejas que España ha trabajado durante años con los dos corredores como referencias.

Un país con tradición en el velódromo

La pista española tiene una tradición de campeones que empieza en Baleares. Guillermo Timoner fue el primer español campeón del mundo en pista, tras moto, y Joan Llaneras es considerado el mejor pistard español de la historia, con dos oros olímpicos y ocho medallas mundiales.

Torres, menorquín, es el heredero de esa escuela. Pero la pista española lleva años reclamando más atención. El anterior seleccionador, Félix García Casas, pidió en plenos Juegos de París apostar por la pista frente a la carretera, un llamamiento que sigue vigente.

Shanghái medirá hasta dónde llega la pista española si finalmente falta su líder más laureado. Las medallas son el objetivo, pero el Mundial también servirá para ver qué corredores dan un paso adelante en el camino hacia Los Ángeles 2028.