Carla Suárez, capitana de España, atiende a Relevo tras renovar como seleccionadora hasta 2029, y con mucho mérito, ya que la selección llegó a las semifinales de la Billie Jean King Cup, celebradas en Shenzhen. Un hecho que no ocurría desde 2008, aquel año que la propia Carla Suárez debutaba en China.

Fin a 18 años de sequía sin llegar a semifinales

Después de la entrevista con David Ferrer, quien se pasa por Relevo es Carla Suárez, tan solo una semana después de la gran gesta al acceder a las semifinales de la Billie Jean King Cup.

La capitana ha hablado de todo lo vivido en Shenzhen y los diferentes escenarios que tuvo que prever al encontrarse con solo tres jugadoras a dos días de enfrentarse a Kazajistán. Además, se sincera sobre la situación de Paula Badosa y los nombres del futuro del tenis español, que empiezan a conseguir sus primeros títulos.

Lo primero, Carla, gracias por atender a Relevo. Y un día después de la renovación hasta 2029 como capitana de España. ¿Feliz?

Contenta porque era algo que fuimos hablando durante el año, aunque hasta que no lo firmas no está hecho. Pero contenta por la confianza, ya no solo por parte del presidente, sino de la junta directiva y de las jugadoras.

¿Tú ya sabías que ibas a ser renovada pasase lo que pasase en la Billie Jean King Cup?

No. Es verdad que las conversaciones iban muy avanzadas y todos estábamos muy contentos. Ellos sí que sabían que por mi parte quería seguir pasara lo que pasara y me consta que por parte de la federación también. No había nada que indicase que no fuese a ser así.

Habéis puesto fin a 18 años de sequía sin llegar a semifinales en la Billie Jean King Cup. ¿Estás satisfecha?

Te diría que sí. Tengo un grupo de jugadoras que tienen muchísimo potencial, pero nos toca en primera ronda Kazajistán con Rybakina que luego se da de baja, y después en semifinales nos enfrentamos a República Checa con un equipo muy completo: la seis y la ocho del mundo, la uno en dobles… La verdad que estoy orgullosa de lo que hicieron. Siempre queremos más, pero estoy contenta.

¿Cómo cayó la noticia de la baja de Rybakina?

No te voy a mentir, la recibimos con alegría. Venía de ganar el US Open, es la número uno y está con una confianza que pocas en el circuito tienen. Fue una alegría, pero éramos conscientes de que a Kazajistán no le ganas porque Rybakina se baje. Hay que demostrarlo. Putintseva es una jugadora que hay que pelear todos los partidos y en el dobles tenían a la número cuatro del mundo. Aun con la baja de Elena, el rival era complicado, pero nos dio mucho aire que Rybakina no estuviese.

Llegaste a Shenzhen sin dos jugadoras. Tanto es así que Bucsa llegó sobre la campana y Kaitlin con la competición empezada. Una situación complicada, ¿cómo se vivió?

Fue una semana difícil de manejar. Obviamente, íbamos a muerte con las chicas que teníamos ahí: Marina, Jessica y Sara. Estábamos a la espera de Cristina y Kaitlin. Sabíamos perfectamente cuando iba a llegar Bucsa porque se planta en la final de Guadalajara y ese partido fue el sábado. Entonces hasta el lunes fuimos marcando los entrenamientos sin Cristina. Luego Kaitlin tuvo mala suerte. Su final se retrasó por la lluvia y tuvo que jugar el lunes.

En todo momento comuniqué a las chicas la situación que se estaba dando: ‘Oye Jessica, Sara, Marina: pasa esto, queremos contar con Cristina, pero viene de un cambio de horario muy grande. No sabemos cómo va a estar de cansancio’. Intenté preparar a todas para los posibles escenarios que pudiéramos encontrar. La verdad que fue una semana atípica, pero las chicas pusieron todo su esfuerzo.

¿Cómo fue la conversación con Bucsa una vez que llega a Shenzhen?

No le impongo que vaya a jugar. Primero hablo con ella y le digo si quiere, si se siente bien para hacerlo. Nuestra preocupación era que descansase, que pudiese recuperar y que en ese día y medio pudiese tocar bola en la central. El martes ya le preguntamos si se sentía lista para jugar el miércoles. Ella en todo momento dijo que sí, que aceptaba el reto. Entonces la pusimos en individual. Y en ningún momento pensábamos en el dobles, porque íbamos a ir partido a partido. Cristina termina el individual y estaba muy, muy cansada, pero le pregunto, siendo muy directa: ‘Oye, ¿qué hacemos con el dobles?’ Y me dice que sí, que va a luchar y dejarse todo lo que tenía dentro, y así fue.

Y llega el dobles con una Sara Sorribes que siempre cumple y demuestra ser una líder.

Siempre se lo he dicho a Sara: en este equipo es clave. Ya no solo por lo que aporta dentro de la pista, sino por lo de fuera. Y el hecho de ese esfuerzo que hace Cristina por jugar el dobles es porque tiene a Sara al lado. Se conocen mucho y la verdad que Sorribes tiene un rol importante porque es la que tiene que ir tirando de Cristina en todo momento. Sara sabía que Bucsa llegaba justa de energía y sabe cuándo y cómo apretarle. Tenerlas a las dos en el dobles es una tranquilidad porque se complementan muy bien. Y es que lo de Sara es de diez y se lo dije cuando acabó la eliminatoria: si no fuese por ella probablemente no hubiésemos pasado a semifinales.

¿Celebrasteis el pase a semifinales?

Fue un poco raro. Estábamos todas muy contentas, pero a la misma vez era muy tarde. Kaitlin había llegado después de 20 horas de viaje cuando Jessica estaba jugando. Me acuerdo de que, cuando acabó el dobles, lo celebramos un poquito, pero enseguida le dije a Kaitlin y al entrenador: ‘Coged un coche e iros al hotel a descansar, no quiero que estéis aquí ni un minuto más’. Vi la reacción del entrenador, que me dijo ‘Bueno, pero podemos quedarnos diez minutos celebrando’ y le respondí ‘Sí, eso sí, pero lo que no quiero es que estéis una hora más’. También era tarde para Jessica, Marina…, pero obviamente todo el equipo estaba muy contento, aunque lo celebramos diez minutos y a descansar.

¿En tu cabeza estaba poner a Kaitlin en el individual?

No, en ningún momento y el equipo lo sabía. Tal y como había llegado era prácticamente imposible que compitiese en las semifinales. Ellos lo entendieron a la perfección. Ya no solo por el desgaste, Kaitlin llegó con un medio resfriado y recuperarse de eso no es fácil. Fuimos con la verdad por delante, le dijimos que iban a repetir Cristina y Bouzas y se lo tomaron muy bien.

Gran papel de Jessica también. Ganó su primer partido contra Kazajistán y luego contra Chequia se le escapó. No sé si Carla se quedó con la sensación agridulce de que hubiese merecido más contra Muchova.

Que Jessica ganase en dos sets contra Kazajistán le vino bien de cara al partido contra Muchova. La vimos más suelta, cerca del nivel que puede conseguir. Obviamente, Jessica quizá pudo aprovechar mejor ese primer set, sobre todo en los momentos decisivos, pero también es un proceso. No lleva un año como le hubiese gustado tener. No ha jugado mucho, lo que a veces se necesita para ganar este tipo de partidos. En ese sentido, Muchova viene con buenos resultados y fue más determinante, pero creo que ese partido a Jessica le vino bien para darse cuenta de que no está tan lejos del nivel que puede llegar a tener.

¿Qué les dijiste a las chicas cuando terminó?

Enhorabuena por lo conseguido y que todo el staff está orgulloso del trabajo y el esfuerzo. Pero, sobre todo, les digo que si se hacen las cosas bien, hay compromiso y unión, pueden estar cerca de ganar esta competición.

¿Paula Badosa volverá a jugar con España?

Esperemos que sí. Siempre la esperamos con los brazos abiertos. Ha sido un año inusual para ella porque en la eliminatoria que tenemos que jugar en abril hay un torneo esa semana que cuenta para la lista del main draw de Roland Garros, es la última semana que cuenta. Paula me traslada que, tal y como está con el ranking, necesita jugar ese torneo para puntuar. Y hay que aceptarlo porque ellas viven del circuito WTA, y se fue a jugar a Linz.

Luego, para las finales, me dice que quizá tiene en mente jugar otro torneo por lo mismo, para coger puntos y asegurarse el main draw del Open de Australia, y que si no es así pues que esa semana prefiere descansar por el historial que tiene con su cuerpo. Y al final hay que aceptarlo. Yo lo que le pido a Paula siempre es honestidad y la está teniendo, pero es verdad que ella y el equipo saben que la vamos a esperar siempre que quiera.

También renunció a los JJ.OO. de París 2024 para poder estar en el US Open. ¿Cómo vive Carla como capitana estas situaciones?

Con algo de tristeza porque no puedo contar con Paula y ella sabe la confianza que le tengo. Y todo el mundo sabe la capacidad que tiene para jugar y enfrentarse a las mejores del mundo. Que no vaya a los Juegos es una decisión muy personal. Yo nunca la voy a obligar ni apretar de más. Simplemente quiero que las conversaciones sean honestas, con la verdad por delante, y siempre ha sido así. Yo he disputado como capitana cuatro eliminatorias, Paula solo una. Vamos a ver el año que viene si podemos seguir sumando.

La última vez que llegamos a semifinales fue en 2008 y, además, accedimos a la final. Y en esa edición había una debutante, eras tú, Carla.

Fue un año complicado porque justo el equipo gana en cuartos a Italia, pero tiene que jugar las semifinales en China, en un año de JJ.OO. y hubo muchas bajas porque había que viajar como cuatro veces a China ese año. Entonces, el capitán ‘Mico’ (Miguel Margets) me llama. Y la verdad que fue muy bien porque gané el individual y tengo un bonito recuerdo. El día que renové me lo encontré y lo estuvimos recordando.

¿Cuántos años tenías?

Tenía casi 20 años.

Es una época difícil para el tenis español femenino, pero estamos viendo brotes verdes de jugadoras muy jóvenes, como el primer título W15 de Charo Esquiva, 18 años, jugando la final contra otra española Carmen Gallardo, 22 años. En agosto ganó Juliana Giaccio, 17 años, también su primer torneo profesional. Además de Quevedo, 20 años, que venía de ganar su primer título 250 y la ya experimentada Bouzas, 24 años.

En otras épocas ha habido más jugadoras y el tenis femenino español ha estado mejor, pero son épocas y generaciones. Siempre digo que intentemos tener paciencia. Charo, Juliana… las hemos visto entrenar. Las vamos siguiendo de cerca. Son jugadoras que tienen el objetivo de convertirse en profesionales. Sabemos lo difícil que es y cada una intenta llevar sus tiempos. Nosotros desde la federación les hemos trasladado que vamos a estar para lo que necesiten, pero que si realmente se quieren dedicar al tenis tienen que hacer las cosas lo mejor posible. Dejarse guiar, escuchar a las personas que llevan años en el circuito… Ojalá vayan teniendo mejores resultados y vayan saliendo más chicas.

Andrea Lázaro se ha clasificado por primera vez para el cuadro final de un WTA 1000 en China…

Andrea estuvo cerquita de ir con nosotros en abril. La voy siguiendo junto a Guiomar (Maristany), Leyre (Romero)… Todas tienen opciones de estar en el equipo. Estoy contenta con las jugadoras que hay. Entre ellas se van retroalimentando para jugar mejor. Todo eso es muy bueno. Confío en todas de la misma manera y, si se lo ganan, estarán en el equipo.

¿Y ahora qué? ¿Qué es lo siguiente? ¿Vas a estar en la gira asiática?

Voy a estar en casa. Voy a esperar a que las chicas terminen la temporada, que descansen y cuando estén en la pretemporada me iré acercando a los entrenamientos.

Gracias por atendernos, Carla.

A vosotros.