Griezmann se adapta a todo: de soldado de Simeone a soldado de Deschamps
Francia continúa siendo Francia. Ni más, ni menos. Como si fuera el mismísimo Real Madrid, gana y luego pregunta. Al tran-tran. Con la ley del mínimo esfuerzo. En esta Francia, que se estrenó en la Euro con victoria gracias a un gol del contrario en propia puerta, los focos persiguen desesperadamente a Kylian Mbappé, pero cohabita otro hombre, Antoine Griezmann, 125 partidos, 44 goles, que aumenta su protagonismo colectivo gracias al mando que le da su entrenador. Su facilidad para adaptarse a todas las circunstancias, le permite ser al mismo tiempo un soldado de Simeone y de Deschamps.