Keira Hamraoui ha comenzado un nuevo episodio en su vida, muy alejada de lo que vivió en el PSG desde aquel 4 de noviembre de 2021, cuando recibió una paliza con barras de hierro por parte de varios hombres encapuchados. Su compañera de equipo y rival por minutos en el campo, Aminata Diallo -actual jugadora del Levante- fue detenida e imputada como presunta organizadora del ataque. También se imputó al asesor deportivo César Mavacala.
Hamraoui fichó hace unos días por el Club América de México y en una entrevista concedida a la agencia de noticias francesa AFP ha explicado que necesitaba progresar hacia «un ambiente sano lejos de momentos traumáticos», además de acusar al PSG de ‘maltratarla’.
«Algunos de mis excompañeros y empleados del club saben hasta qué punto fui maltratada por el PSG después de mi ataque. Quizás el PSG no sabía o no quería gestionar toda esta atención mediática por razones distintas a las deportivas. Tomaron el camino más fácil al intentar expulsarme antes de que terminara mi contrato. Salí con la frente en alto y habiendo demostrado que era una de las grandes jugadoras de esta plantilla«, explica la centrocampista.
Hamraoui no perdona la actitud del club de París: «El PSG me hizo mucho daño psicológico y me decepcionó. El asesor deportivo de dos de las principales jugadoras del PSG por aquel entonces -María Antonieta Katoto y Kadidiatou Diani- fue acusado, en relación con mi caso, de agresión».
El mediático caso enfrentó a Hamraoui con su anterior club, con otras jugadoras del PSG y también le pasó factura en el combinado nacional francés. La que fuera internacional con su selección en 41 partidos sueña con regresar a su selección.
«Mi sueño es volver algún día allí, aunque ya no tenga ninguna esperanza. Me despidieron antes del Mundial por motivos supuestamente ‘deportivos’. Quienes siguen el fútbol femenino y su selección francesa saben qué esperar. Allí también, algún día, tal vez descubramos el reverso de las cartas de mi desalojo: estoy convencida de que si hubiera sido sueca, inglesa o española, mi federación o mi club nunca me habrían abandonado, como pasó. Ya lo he dicho y lo repito: en Francia no nos gustan las víctimas».

Hamraoui, que también formó parte del FC Barcelona y del Lyon – conquistó la Champions con ambos equipos- llega al América para conocer «una nueva cultura, un nuevo fútbol y redescubrir el entusiasmo del público por este deporte». A sus 33 años intenta dejar atrás, en otro continente, sus peores años deportivos y personales.
«Cuando llegué aquí, inmediatamente sentí todo y entendí que era un país de fútbol. Aquí tengo todo para florecer y jugar mi mejor fútbol. Estoy en un ambiente sano y eso es lo más importante. Viví momentos traumáticos en Francia y estar aquí sólo puede hacerme bien. Después del ataque que sufrí, mi club, las redes sociales y la prensa francesa no me perdonaron», ha relatado a AFP.