Los 467 millones del Madring: quién firma esa cifra y quién paga el circuito
PwC eleva a 467 millones el impacto del GP de Madrid. Qué mide esa cifra, qué deja fuera y cuánto ha comprometido IFEMA para levantar el Madring.
El Gran Premio de España que se corre del 11 al 13 de septiembre en el Madring llega con una cifra colgada del cuello: 467 millones de euros de impacto económico anual para Madrid. La estimación la firma PwC y sustituye a los 450 millones que manejaban el Ayuntamiento y la Comunidad.
Enfrente hay otra cifra, la que explica quién paga la fiesta: 137 millones en patrocinios que, según IFEMA, cubren la obra sin un euro público directo. Las dos cuentas no se restan, y ahí empieza el debate que el fin de semana no va a cerrar.
De 450 a 467 millones: la letra pequeña del informe
La cifra original, 450 millones anuales, salía de las proyecciones que Ayuso y Martínez-Almeida repitieron desde 2024. El informe que PwC entregó a los promotores la eleva a 467 millones, con 8.850 empleos y cerca de 83 millones en impuestos y cotizaciones sociales. La revisión se difundió en septiembre.
La pregunta por el dinero acompaña al proyecto desde el principio. En diciembre de 2023, cuando se explicaron las claves del Gran Premio, ya figuraba entre las dudas cuánto dejaría en beneficios. La respuesta sigue siendo una previsión, casi tres años después.
El desglose sectorial explica de dónde sale el grueso: 72 millones en industria manufacturera, 59 en hostelería, 50 en construcción, 22 en transporte y 18 en comercio. PwC dejó fuera la obra del circuito para evitar, en sus palabras, un efecto escalón que hiciera 2026 incomparable con los años siguientes.
Jordi Esteve, socio responsable de Economics de PwC, sitúa a Madrid por encima de Australia, Gran Bretaña «o incluso Mónaco», donde el gasto de ultralujo se concentra en muy poca gente. El multiplicador declarado es 3,9: por cada euro de actividad directa, la consultora atribuye 3,9 al conjunto de la economía madrileña.
Hay un detalle que conviene poner encima de la mesa al leer ese informe. PwC España es también patrocinadora del Gran Premio, incorporada como local event supporter: la firma que estima el impacto es parte interesada en el evento cuyo impacto estima.
Los 137 millones con los que IFEMA dice pagarlo todo
José Vicente de los Mozos, presidente del Comité Ejecutivo de IFEMA, resume su modelo en una frase: «Ingresar lo máximo, invertir lo mínimo». En julio de 2026 cifró en más de 137 millones los patrocinios cerrados. Ese dinero paga la infraestructura, según IFEMA.
La nómina es más larga de lo que suele contarse. Banco Santander entra como founding partner y por debajo aparecen American Express, Ford, Aqualy y Heineken como patrocinadores locales, El Corte Inglés en merchandising, PwC España, Lagain Group y los dos clubes grandes de la ciudad.
El Real Madrid se sumó en agosto y no solo con dinero: cede parte de la Ciudad Real Madrid de Valdebebas, a doscientos metros del trazado, para la operativa del fin de semana. El Atlético aporta el aparcamiento del Metropolitano. TAG Heuer da nombre al Gran Premio.
El patrocinio se armó por fases. Ya en noviembre de 2024, cuando el proyecto sumó sus dos primeras marcas potentes, la tesis era la misma: sin acuerdos comerciales suficientes, la obra acabaría pesando sobre IFEMA. Santander entró después como fundador del Gran Premio.
La segunda pata son las entradas y el hospitality. IFEMA adjudicó en 2025 a Match Hospitality la explotación de las áreas VIP por 400 millones a lo largo del contrato, que va de 2026 a 2035, y ha duplicado el aforo VIP habitual hasta 15.000 plazas. El canon a Liberty sale de ahí.
El argumento político se apoya en la comparación con Cataluña. Ayuso contrapuso en julio de 2026 el «modelo Madring» a la «inyección de dinero público» del Circuit de Barcelona-Catalunya, que recibe unos 40 millones. La Comunidad reiteró en 2024 que no pondría fondos públicos pese a no encontrar socio inversor.
Impacto no es beneficio, y el matiz importa
Aquí conviene una advertencia que los propios informes suelen dejar en letra pequeña: impacto económico no es beneficio. Los 467 millones no entran en la caja de IFEMA ni pueden restarse de lo invertido para saber si el circuito es rentable. Son actividad, no resultado contable.
La literatura académica española lleva años avisando de lo mismo. Los estudios de impacto de seis grandes eventos revisados en Estudios de Economía Aplicada multiplicaban entre 1,81 y 9,98 el gasto realizado, y presentaban ese resultado como si fuera un beneficio. El multiplicador es el punto débil.
Carles Murillo, catedrático de la UPF y expresidente de la Sociedad Española de Economía en el Deporte, lo explicó en junio de 2026 a propósito del Mundial: los estudios ofrecen escenarios realistas, optimistas y pesimistas, «y solo nos quedamos con la cifra más espectacular». La difundida siempre es la alta.
Y falta la otra columna. El Boletín contabilizó el 7 de septiembre más de 153 millones en los grandes contratos de IFEMA ligados al Madring; eldiario.es situó en 136 millones lo comprometido en el circuito y 47,5 más en pabellones. IFEMA es un consorcio público en un 62%.
Valencia, Las Vegas y el precedente que Madrid no cita
El antecedente español incomoda. Valencia también prometió un Gran Premio sin coste para el erario entre 2008 y 2012; el Ayuntamiento terminó de pagarlo en 2023 y los cálculos elevan la factura pública por encima de los 300 millones. Aquel circuito duró cinco ediciones.
El caso urbano más citado como modelo también enseña cómo envejecen estas cifras. Las Vegas declaró 1.500 millones de dólares de impacto en su estreno de 2023 y 934 millones en 2024, según Applied Analysis. Perdió más de un tercio en un solo año.
La explicación es la misma que PwC aplica en Madrid: el primer año incluye obra, asfaltado e instalaciones que no se repiten. Al retirarlas, el impacto recurrente baja. Madrid ya descontó ese efecto, lo que hace sus 467 millones más comparables, aunque también más dependientes del gasto del visitante.
Lo que el fin de semana pone a prueba
La proyección descansa en dos supuestos comprobables. Uno, 120.000 entradas de grada y hospitality vendidas, con más de 80.000 compradores de fuera de Madrid y unos 45.000 extranjeros. Dos, un gasto medio por visitante de 1.680 euros, la cifra que la organización maneja desde 2024. Ambos se verifican después.
Hay señales de que la demanda acompaña. Las reservas para el 9 al 13 de septiembre crecen un 46% desde Reino Unido, un 45% desde Corea del Sur y un 32% desde Francia frente a 2025, y solo la organización necesita 5.000 habitaciones. El ocio nocturno espera 30 millones.
Lo que no se sabrá el domingo es la parte pública. A dos semanas de la carrera no se había publicado el contrato entre IFEMA y las sociedades de la Fórmula 1, ni el porcentaje de la obra que cubren de verdad los patrocinios. La opacidad es el reproche central.
El 13 de septiembre a las 15:00 empieza la parte fácil de medir. La difícil llegará en 2027, cuando toque contrastar los 467 millones proyectados con la recaudación real y la ocupación hotelera. Ahí se sabrá quién acertaba, y quedarán nueve ediciones para corregir el rumbo.