¿Cuánto gana un club español en la Champions: por jugar, por ganar y por llegar lejos?
18,62 millones solo por entrar, 2,1 por victoria y 6,5 por ganar la final del Metropolitano. Así reparte la UEFA los 2.467 millones de la Champions.
Un club que entra en la fase liga cobra 18,62 millones de euros solo por estar, gane o pierda. Encima suma 2,1 millones por cada victoria, 700.000 por cada empate y, si llega hasta el final, otros 6,5 por levantar la copa.
Esa es la parte fácil de contar. La Champions reparte esta temporada la misma bolsa que la pasada y lo hace con una regla que pasa desapercibida: casi dos tercios del dinero están decididos antes de que ruede el balón.
La cifra que circula tampoco es exactamente la que llega a los clubes. Los 2.467 millones que se citan incluyen la Supercopa de Europa, y el reparto entre los 36 de la fase liga en adelante son esos 2.437. En el conjunto de sus competiciones de clubes, la UEFA mueve 4.400 millones.
De esa cifra, 2.467 millones van a la Champions y la Supercopa, 565 a la Europa League y 285 a la Conference. España aporta cinco clubes a la fase liga: Real Madrid, Barcelona, Atlético, Villarreal y Betis, y ninguno cobrará lo mismo.
18,62 millones solo por estar
El primer sobre es idéntico para los 36 equipos de la fase liga: 18,62 millones de euros, repartidos en un primer pago de 17,87 y un saldo final de 750.000. Se cobra sin ganar un solo partido.
Conviene decirlo con la precisión con la que lo dice la UEFA, que evita a propósito la palabra garantizado: es una asignación prevista, no un pago incondicional. Depende de los ingresos que el organismo acabe recaudando y del tipo de cambio, así que la cifra final puede moverse.
La cantidad ha subido con el formato nuevo. Antes, entrar en la competición dejaba unos 15 millones; ahora son casi 19, porque hay ocho partidos en vez de seis y más inventario que vender.
El matiz es que lo que se gana compitiendo bajó. Cada victoria en la fase liga paga 2,1 millones y cada empate 700.000, cuando en el formato anterior una victoria llegaba a valer 2,8.
La clasificación se paga en partes
El puesto final en la tabla de 36 tiene su propio fondo. Se divide en 666 partes iguales de 275.000 euros: el último clasificado se lleva una parte y el primero, 36, unos 9,9 millones.
Encima de eso hay un bonus por posición. Los ocho primeros cobran 2 millones más y los que acaban entre el noveno y el decimosexto, un millón, lo que premia terminar arriba aunque luego caigas pronto.
Después empiezan las eliminatorias, y ahí el salto es grande. Los octavos pagan 11 millones, los cuartos 12,5, las semifinales 15 y llegar a la final, 18,5. El campeón suma otros 6,5. El bote de toda la fase eliminatoria asciende a 395,5 millones.
El campeón del curso pasado da la referencia exacta. El PSG acumuló 99,79 millones en premios deportivos camino del título, sumando el fijo de participación, sus resultados en la fase liga, las cuatro eliminatorias y la prima por levantar la copa.
La final se juega el 5 de junio de 2027 en el Metropolitano. Un club español que la gane en casa cobraría por el camino completo más de lo que ingresan muchos rivales en toda la temporada.
El «value pillar», donde se decide el reparto de verdad
La partida más desigual no depende de los resultados. Son 853 millones que la UEFA reparte según el peso del mercado audiovisual de cada país y el coeficiente europeo de cada club en los últimos cinco y diez años.
La cuenta que sostiene el titular es sencilla. La UEFA reparte entre los clubes de la Champions 2.437 millones en tres pilares: 670 de parte igual, 914 por rendimiento y 853 de value pillar. Los dos que no dependen de un resultado suman 1.523.
Ese criterio favorece a las cinco grandes ligas por definición. Y dentro de ellas premia a los habituales: un club que lleva una década en las rondas finales cobra mucho más por este concepto que uno que debuta.
Es la evolución del viejo market pool, que ya funcionaba repartiendo por países según lo que aportaba cada mercado a los derechos de televisión. El nombre cambió y la lógica se mantuvo.
La distancia con las otras dos competiciones explica por qué nadie quiere caerse de aquí. En la Europa League el fijo por jugar la fase liga es de 4,31 millones y la victoria paga 450.000 euros; en la Conference, 3,17 millones y 400.000 por ganar.
Por eso dos equipos que hagan exactamente la misma fase liga pueden acabar con cifras muy distintas. El rendimiento explica una parte del cheque; el apellido explica la otra.
Cuánto acaba cobrando un club español
Las cuentas de la temporada pasada dan la medida. El Barcelona fue el club español que más ingresó, con Real Madrid y Atlético también por encima de los 80 millones, y los tres llegaron lejos.
El caso interesante es el del reparto entre los propios españoles: el Girona, en su única participación y con un papel discreto, superó igualmente los 28 millones solo por estar en la competición y sumar algún resultado.
Para el tramo alto, la estimación es más grande. Un recorrido largo puede dejar alrededor de 111 millones en premios deportivos y, sumando value pillar y taquillas, acercarse a los 200 millones.
Conviene mirar también el lado del que no llega. Un club que termine en la parte baja de la tabla de 36 se queda con el fijo, unas pocas partes de clasificación y su porción del value pillar, sin un solo euro de eliminatorias.
Conviene recordar que no hay prima por goles. La UEFA paga por victorias, empates, posición y rondas superadas, así que un 5-0 y un 1-0 valen exactamente lo mismo.
Lo que cambia para los cinco españoles
Villarreal y Betis parten con el mismo sobre fijo que el Real Madrid, y ahí termina la igualdad. En el value pillar la distancia es enorme, y ese es el dinero que separa una eliminación temprana de una buena temporada.
El Betis es el caso extremo de ese reparto. Vuelve a la Champions 21 años después, así que su coeficiente de los últimos cinco y diez años es casi inexistente y su porción del value pillar arranca muy por debajo de la de Real Madrid o Barcelona.
La consecuencia es conocida y el formato nuevo la agranda. Cada edición reparte más, pero reparte peor: los que ya estaban arriba cobran más por seguir estándolo.