Bakú rompe el domingo: por qué el Gran Premio de Azerbaiyán se corre en sábado
El Gran Premio de Azerbaiyán de 2026 se disputa el sábado 26 de septiembre y no el domingo, por el Día del Recuerdo azerí. Así cambia el fin de semana que abre la gira asiática.
El Gran Premio de Azerbaiyán de 2026 rompe una de las costumbres más asentadas de la Fórmula 1. La carrera no se disputa el domingo, sino el sábado 26 de septiembre, porque el domingo 27 es el Día del Recuerdo en Azerbaiyán, una jornada de luto nacional.
El cambio es pequeño en el papel y enorme en la práctica. Toda la estructura del fin de semana, de los entrenamientos libres a la clasificación, se recoloca, y los equipos pierden una de sus referencias más asentadas: el ritmo de un sábado normal.
La cita llega además en un momento decisivo del campeonato. Es la 15.ª de las 23 carreras del calendario y abre la gira asiática, con Andrea Kimi Antonelli líder con 81 puntos de ventaja y el título cada vez más encarrilado.
Por qué se corre en sábado
El motivo es local y no deportivo. El 27 de septiembre Azerbaiyán recuerda a los militares muertos en la guerra de 2020 en el Alto Karabaj, que empezó ese día, y el país lo fijó como jornada de homenaje en diciembre de 2020. La Fórmula 1 y la FIA aprobaron el cambio en junio de 2025, a petición del promotor y del Gobierno azerí.
No es la primera carrera en sábado. En 2024, Baréin y Arabia Saudí adelantaron un día por el inicio del ramadán, y Las Vegas se corre la noche del sábado. Lo que distingue a Bakú es el motivo: el calendario se mueve por respeto a un día de duelo.
Para los equipos el efecto es logístico antes que deportivo. Todo el programa se adelanta un día: el día de medios pasa al miércoles, los libres 1 y 2 al jueves, los libres 3 y la clasificación al viernes, y la carrera arranca el sábado a las 13:00, hora peninsular española.
Ese detalle importa porque Bakú no viaja sola. La carrera abre un bloque muy exigente con Malasia el 4 de octubre y Singapur el 11, tres citas en tres semanas con el material cruzando medio mundo.
Ganar un día de margen para ese traslado es, de hecho, la única ventaja del cambio. La Fórmula 1 ha convertido un problema de calendario local en una holgura logística para el viaje más duro del año.
Qué cambia para los pilotos
El formato no cambia: los pilotos tienen las mismas tres sesiones de libres y la misma clasificación que cualquier otro fin de semana. Lo que se mueve es el calendario, y Bakú es de los trazados que menos perdonan. Sus muros están pegados a la trazada y cualquier error termina con el coche en el garaje.
La noche entre la clasificación y la carrera sigue siendo una sola, así que el margen para reparar un coche dañado es el de siempre. Lo que se pierde es la costumbre: el día que el paddock asocia a la clasificación ahora es el de la carrera.
Para los pilotos hay además una cuestión física poco visible. Las rutinas de sueño, alimentación y preparación de un fin de semana de carreras están muy trabajadas, y adelantarlo un día obliga a reorganizar toda esa preparación.
Bakú, un circuito de finales imprevisibles
El trazado urbano de Bakú combina lo peor de dos mundos para los ingenieros: un tramo estrechísimo por la ciudad vieja y una recta de más de dos kilómetros. Elegir carga aerodinámica aquí es siempre una apuesta.
Esa recta hace de Bakú una de las carreras con más adelantamientos del año. El rebufo es tan potente que un coche más lento puede recuperar posiciones en una sola frenada, y perderlas en la siguiente vuelta.
La historia reciente del circuito está llena de finales rotos. Bakú ha repartido victorias inesperadas, ha castigado a líderes cómodos y ha convertido coches de seguridad tardíos en vuelcos completos de la clasificación.
Con el reglamento de 2026 el circuito gana otra capa de dificultad. La gestión de la energía eléctrica en una recta tan larga obliga a decidir dónde se despliega y dónde se ahorra, y ahí se separan los coches.
El asfalto añade su parte. Es un trazado de baja adherencia que evoluciona muchísimo a lo largo del fin de semana, así que la referencia del viernes casi nunca sirve para el domingo, o en este caso para el sábado.
Cómo llega el Mundial
Antonelli llega a Bakú como líder con 292 puntos después de ganar en Monza y en el Madring. En Madrid se llevó su octava victoria de la temporada: un coche virtual de seguridad por el Aston Martin detenido de Lance Stroll pilló a Lando Norris, que salía desde la pole, justo después de la entrada del pit lane, y Antonelli paró y salió por delante.
George Russell es segundo con 211 puntos, a 81 del líder, después de acabar quinto en Madrid. El británico ya admitió tras la carrera que, siendo realistas, no está en la pelea por el título.
Lewis Hamilton es tercero con 191 puntos, a 101, y llega tocado: en Madrid abandonó en la sexta vuelta por un fallo de frenos. Norris, campeón vigente, es cuarto con 186 tras terminar tercero en el Madring, a solo cinco puntos de Hamilton.
Charles Leclerc, quinto con 167 puntos, llega con un historial muy marcado en Azerbaiyán. Hizo la pole en Bakú cuatro años seguidos, de 2021 a 2024, algo que nadie más ha logrado allí, y todavía no ha ganado en el circuito.
En constructores, Mercedes suma 503 puntos, 145 más que Ferrari, con nueve carreras por disputar, Bakú incluida. La aritmética está cada vez más cerrada: el campeonato sale de Bakú hacia Asia con un líder claro.
Los españoles y el tramo final
Fernando Alonso llega a Bakú después de un fin de semana difícil en el Madring, donde terminó decimoséptimo, a dos vueltas del ganador. Los trazados urbanos premian justo lo que él aporta: precisión y gestión.
Carlos Sainz necesita pasar página. En su primera carrera en casa abandonó en la vuelta 43, con el fondo del Williams dañado desde la salida. Bakú le trae además un buen recuerdo: en 2025 subió allí al podio, uno de los dos que logró ese año con Williams.
El sábado 26 de septiembre, en resumen, deja una foto rara y un dato deportivo. La Fórmula 1 correrá su 15.ª carrera del año un día antes de lo habitual, y quien salga líder de Bakú afrontará el tramo asiático con la sartén por el mango.