La guerra borró dos GP y la F1 rescata uno: 23 carreras en 2026

La guerra en Oriente Medio dejó a Baréin y Arabia Saudí fuera de sus fechas de abril en la Fórmula 1: la FIA rescató la carrera de Baréin trasladándola a Malasia en octubre, y el Mundial 2026 queda en 23 carreras.

Vista general del circuito urbano de Jeddah Corniche, sede del Gran Premio de Arabia Saudí de Fórmula 1
El circuito urbano de Jeddah Corniche, sede del Gran Premio de Arabia Saudí. (AP Photo/Darko Bandic)

La Fórmula 1 llegó a agosto de 2026 con un calendario amputado por la guerra: la contienda en Oriente Medio dejó a Baréin y Arabia Saudí fuera de sus fechas de abril, y aunque la FIA ha rescatado la carrera de Baréin trasladándola a Malasia en octubre, el Mundial se queda en 23 carreras con abril en blanco.

Dos citas fuera y un mes sin coches

La decisión llegó el 14 de marzo de 2026, en vísperas del Gran Premio de China. La FIA y la Fórmula 1 confirmaron que no correrían en Baréin ni en Yeda por la escalada bélica en la región, y descartaron reemplazar ninguna de las dos fechas de abril.

El movimiento redujo el campeonato de 24 a 22 grandes premios. Baréin estaba fijado para el 12 de abril y Arabia Saudí, una semana después, el 19. Al no recolocarse, el calendario abrió un hueco de cinco semanas entre el Gran Premio de Japón, a finales de marzo, y Miami, a comienzos de mayo.

Ese parón cayó en un momento delicado. 2026 estrenaba una revolución técnica, con motores híbridos de más energía eléctrica y coches de aerodinámica activa, y cinco semanas sin competir se convirtieron en un balón de oxígeno para que los equipos ajustaran unos monoplazas que aún nadie dominaba del todo.

Por qué se cayeron Baréin y Yeda

El detonante fue la escalada bélica en la región tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la respuesta de Teherán, que alcanzó a varios países del Golfo. La FIA y la Fórmula 1 justificaron la cancelación en la seguridad del personal, el argumento central de su comunicado.

El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, situó el bienestar de la comunidad del paddock por delante de cualquier otra consideración. El circuito de Sakhir, sede del Gran Premio de Baréin, se encuentra a poco más de 30 kilómetros de una base estadounidense que ya había sido blanco de ataques.

Había, además, un problema logístico. Parte del material de los equipos llevaba semanas atrapado en Baréin desde los test de pretemporada, y la organización quería evitar enviar más carga a una zona de la que después no podría recuperarla. La ventana para decidir se cerraba deprisa.

El efecto dominó llegó a las categorías de promoción. La Fórmula 2, la Fórmula 3 y la F1 Academy tenían programadas rondas en aquel doble asalto de abril y también se quedaron sin ellas, con carreras reubicadas después en otros escenarios del calendario europeo.

Las alternativas que se estudiaron y ninguna cuajó

Antes de renunciar, la Fórmula 1 barajó varias salidas. Se estudió una doble ronda en Japón, un regreso a Ímola y recuperar el Gran Premio de Portugal en Portimão. Ninguna encajó: las carreras caídas eran de comienzos de temporada y no había margen para montar un reemplazo con tan poca antelación.

El calendario moderno juega en contra. Con 24 grandes premios embutidos entre marzo y diciembre, apenas quedan fines de semana libres donde colocar una prueba extra. Recolocar las citas del Golfo al final del curso tampoco servía: la logística y los contratos de las carreras ya cerradas lo hacían inviable.

La puerta, con todo, no se cerró del todo. Stefano Domenicali, primer ejecutivo de la Fórmula 1, insistió en las semanas siguientes en su deseo de rescatar al menos una de las carreras si la región recuperaba la normalidad, sin poner fecha ni garantías sobre la mesa.

20 años para entrar, una semana para salir

El contraste es llamativo. La Fórmula 1 llevaba dos décadas ampliando su presencia en el Golfo: Baréin debutó en 2004 y Arabia Saudí, en 2021, con contratos millonarios y carreras nocturnas. En 2026 tuvo que salir de allí en cuestión de días, con el material a medio empaquetar.

La historia tiene precedentes. El Gran Premio de Baréin de 2011 se canceló por las protestas de la Primavera Árabe, en un país sacudido por la represión de las manifestaciones. Aquella carrera se intentó recuperar más tarde en el año, pero la presión internacional acabó dejándola fuera del calendario.

El riesgo tampoco era nuevo en Arabia Saudí. Durante el fin de semana del Gran Premio de 2022, un depósito de petróleo cercano al circuito de Yeda fue alcanzado por un ataque con misiles, y una columna de humo se vio desde el trazado. La carrera se disputó, pero tras una reunión tensa entre pilotos y organización.

La sombra siguió planeando sobre el resto del año. Catar y Abu Dabi, las dos citas que cierran la temporada en Oriente Medio, quedaron también bajo vigilancia, y la organización llegó a estudiar planes de emergencia por si tampoco podían celebrarse en su formato previsto.

Qué queda de aquí a diciembre

En los despachos, el 22 pasó a ser la cifra de referencia. Las previsiones económicas de Liberty Media, propietaria del campeonato, se recalcularon sobre un calendario sin Baréin ni Arabia Saudí, señal de que la ausencia se daba por prolongada y no por un contratiempo de un solo fin de semana.

Para el aficionado español, el vacío se nota. Baréin y Yeda son citas donde Fernando Alonso y Carlos Sainz solían sumar sus primeras alegrías del año. Sin ellas, y con abril entero sin carreras, el inicio de 2026 se sintió descafeinado justo cuando debutaba la nueva reglamentación.

El calendario ya venía moviéndose por otros motivos antes de la guerra. Para 2026 estaba prevista la entrada del Gran Premio de Madrid y un reparto distinto de fechas europeas, con circuitos históricos negociando su sitio. La crisis del Golfo se sumó a un mapa que de por sí estaba en plena transformación.

El calendario ya se movió. El 26 de julio, la Fórmula 1, la FIA, Baréin y Malasia confirmaron que el Gran Premio de Baréin se disputará en el circuito de Sepang, en Malasia, del 2 al 4 de octubre, bajo el nombre de Gran Premio de Baréin de Fórmula 1 Gulf Air en Malasia. Será la primera carrera de la Fórmula 1 en el país asiático desde 2017. Arabia Saudí, en cambio, sigue sin sustituto y se da por perdida para el resto de 2026.

Queda un Mundial de 23 carreras que ha tenido que rediseñarse sobre la marcha para sobrevivir a una guerra que no controla. La Fórmula 1 puede diseñar circuitos, cambiar reglas y llenar cada hueco del calendario, pero no puede decidir cuándo se apaga una guerra. Ese, y no otro, es el límite que dejó abril de 2026.