El baloncesto español vuelve a tener peso en la NBA. La temporada 2026-27 arranca con cinco jugadores españoles en la liga y una edad media de 21,6 años, el relevo generacional que faltaba.

La cifra se entiende mejor mirando dos años atrás. En la temporada 2024-25 solo había un español en la NBA, Santi Aldama, el mínimo de todo el siglo tras la era de los Gasol.

El salto llegó por el draft. La edición de 2026 colocó a tres españoles entre los elegidos, algo que no ocurría desde 2009, y los sumó a los dos que ya estaban.

Santi Aldama, de Memphis a Dallas

El veterano del grupo tiene 25 años y es el único con recorrido largo. Aldama llega a los Dallas Mavericks después de que Memphis lo traspasara el 2 de julio en una operación con varias piezas.

Los Grizzlies recibieron a AJ Johnson, una primera ronda protegida de 2030 procedente de Golden State y dos segundas rondas futuras. Al canario le quedan dos años de contrato a 17 millones de dólares por temporada.

Su temporada anterior se cortó en el mejor momento. Venía de firmar máximos personales, con 14 puntos y 6,7 rebotes por partido, hasta que en marzo pasó por una artroscopia para reparar la rodilla derecha.

De cómo llegue físicamente depende buena parte de su año. Aldama es el jugador español mejor situado para tener un papel estable en una rotación NBA, y el que más necesita continuidad.

Hugo González, asentado en Boston

El canterano del Real Madrid afronta su segunda temporada en los Celtics. Fue elegido de forma inesperada en el número 28 del draft de 2025 y se ha ganado el sitio.

El detalle económico da la medida de su situación. Cobrará 2.923.560 dólares en la segunda temporada de su contrato de novato, con las dos últimas sujetas a opciones de equipo.

Sus números de novato fueron discretos: 3,9 puntos y 3,3 rebotes en 14,6 minutos durante 74 partidos, con un doble-doble de 18 puntos y 16 rebotes ante los Bucks. Perdió minutos en el tramo final con el regreso de Jayson Tatum, y en su segundo año le toca recuperarlos.

Además tendrá un estreno de lujo. Los Celtics abren la temporada el 20 de octubre en la pista de los Detroit Pistons, en horario de máxima audiencia española, a las 21:00.

Aday Mara, el proyecto de Oklahoma

El pívot de 2,21 metros y 21 años fue elegido en el número 12 por los Thunder, la franquicia campeona de 2025 y la que mejor desarrolla jóvenes de la liga.

Su perfil explica la apuesta. Formado en el Casademont Zaragoza, pasó dos cursos en UCLA y en 2025-26 fue campeón de la NCAA con Michigan, además de Jugador Defensivo del Año de la Big Ten. Combina tamaño y habilidad como pocos interiores de su draft, y en Oklahoma lo ven como respuesta a los pívots dominantes.

Es el tercer español que viste la camiseta de los Thunder, después de Serge Ibaka y Álex Abrines, y lo dirigirá Mark Daigneault, elegido mejor entrenador de la NBA en 2024.

Su estreno tiene guion propio. Los Thunder se miden a los Spurs de Victor Wembanyama, reedición de unas finales de conferencia y arranque de una rivalidad que la liga quiere vender durante años.

El obstáculo es el de siempre para un rookie interior. Tendrá que pelear minutos en una plantilla campeona y ganarse la confianza defensiva antes que la ofensiva.

Sergio de Larrea, del título ACB a Dallas

El base de 20 años y 1,96 metros llega a la NBA después de ganar la Liga Endesa con el Valencia Basket, el club en el que se formó. Lo eligieron los Lakers en el número 25 y, tras un doble traspaso que pasó por los Knicks, acabó en los Mavericks.

Su verano en la Summer League fue una carta de presentación. Firmó 16 puntos y 12 asistencias ante Memphis, récord de los Mavericks en la Liga de Verano, y tres días después dio 14 ante los Thunder: solo tres jugadores habían llegado a esa cifra en la historia del torneo.

Percibirá 3.182.280 dólares y compartirá vestuario con Aldama, así que los Mavericks tendrán acento español por partida doble en la misma plantilla.

El debut llega en un escenario duro. Dallas se estrena en la pista de los Houston Rockets de Kevin Durant, en la madrugada del 21 de octubre a las 02:30 hora española.

Hay además un matiz que suele perderse en la cuenta de los cinco. Cuatro de ellos ocupan puestos de rotación baja o de desarrollo, así que el número de españoles en la liga es alto, pero los minutos siguen siendo pocos.

Ese es el salto pendiente. Tener representación es un indicador de cantera, tener minutos es un indicador de nivel, y el baloncesto español todavía está en la primera fase.

Baba Miller y el contexto

El quinto español es Baba Miller, elegido en el número 36 por Los Angeles Clippers. Su caso es el más abierto de los cinco: tendrá que hacerse un hueco en una plantilla con jerarquías establecidas.

Su elección en el número 36 lo deja además en la frontera. Los picks de segunda ronda no tienen contrato garantizado en las mismas condiciones que los de primera, así que su temporada depende de cada decisión de plantilla.

Los Clippers, por su parte, no son una franquicia que suela apostar por proyectos largos. Miller tendrá que aprovechar las ventanas que le abran las lesiones ajenas, que es como empiezan casi todos.

El conjunto de los cinco tiene una lectura para la selección. Chus Mateo lleva tiempo pidiendo un grupo estable, y esta generación le da un bloque con el que trabajar durante años.

De hecho, la mayoría de ellos estaba llamada a coincidir en Zaragoza el 28 de agosto, en el partido ante Portugal que abrió la segunda fase de las ventanas de clasificación para el Mundial de Catar 2027.

El balance del verano es sencillo. España pasó de un jugador en la NBA a cinco en dos temporadas, y todos ellos, salvo Aldama, tienen 21 años o menos.

Queda por ver cuántos consolidan el sitio. La tasa histórica de españoles que se quedan sin debutar tras ser elegidos ronda el 25%, así que el examen real no es el draft sino el segundo año.