Pocos equipos arrastran una mochila tan pesada como la UD Almería. Varios ascensos frustrados consecutivos siendo uno de los presupuestos más altos de la categoría la obligan a dar un paso adelante esta temporada.

Un inicio ilusionante

Cuatro victorias seguidas y tres semanas consecutivas sin encajar gol. El proyecto de Xavi García Pimienta ha arrancado con máxima solvencia, sin renunciar a un estilo propositivo que ha acompañado siempre al técnico barcelonés desde que empezara en las categorías inferiores del FC Barcelona.

La victoria del domingo en Mallorca es de las que reafirman la autoestima. Especialmente porque la UD Almería lo necesitaba. No porque llegara mal a la cita en Son Moix, todo lo contrario. Sino porque después de tantos años llamando a la puerta del ascenso para quedarse en el rellano, empezar la era post-Rubi con esta autoridad es una tranquilidad para la afición indálica. Este inicio solo certifica que el Almería va a volver a ser un candidato al ascenso directo.

Un equipo con identidad que se adapta al contexto

La idea de García Pimienta es innegociable: el estilo gira alrededor de la pelota y el juego posicional tan arraigado en La Masía. Y a partir de ahí se construye todo lo demás. Defenderse con el balón es una prioridad, pero no es la única opción. Y si tiene que regalarle la iniciativa al rival y adaptarse al escenario, se va a saber mimetizar con lo que pide el partido.

La salida de balón desde atrás siempre es en corto, con los centrales como primera opción para el portero Andrés Fernández. Los laterales ganan altura y ensanchan el campo, aparecen los espacios en el centro y ahí emergen los jugadores talentosos. Tanto los que juegan por dentro como aquellos que juegan pegados a banda. Adri Embarba, Sergio Arribas y Nico Melamed han sido en los últimos años la línea de tres cuartos más reconocible, pero esta temporada los perfiles se han multiplicado.

Precisamente, una de las mejoras que ha elevado el nivel del Almería es la de los extremos. Además de Álex Sola, puede contar con un regateador desequilibrante como Brian Cipenga, un futbolista más propicio para dar amplitud, desbordar y buscar el uno contra uno. Tiró la puerta abajo el año pasado en el Castellón y esta temporada, ya como mundialista en la República Democrática del Congo, el Almería consiguió hacerse con una de las irrupciones recientes más potentes de LaLiga Hypermotion.

Pero donde se ha visto a un equipo realmente mejorado es en fase defensiva. Disponer de jugadores técnicos no es óbice para ser un conjunto realmente fiable cuando no se tenga la pelota. Si tiene que replegarse, tiene futbolistas para anular el juego aéreo del rival, como Álex Muñoz, Chumi o Bonini. En el centro del campo, futbolistas como Stefan Dzodic, Mikel Vesga o Javi Muñoz ocupan una cantidad ingente de espacio para incomodar las posesiones rivales y mantener las líneas juntas.

Y arriba, con Miguel de la Fuente, el Almería cuenta con un nueve especializado en jugar de espaldas a portería. Un recurso muy útil para que el equipo pueda estirarse y ganar tiempo fijando centrales si tiene que jugar más cerca de los dominios de Andrés Fernández. Un atacante que recaló desde el CD Leganés y que tanto para Rubi como para Pimienta ha sido un titular prácticamente indiscutible.

Quizás no sea el delantero centro más idóneo para coleccionar cifras anotadoras. Pero si es capaz de generar situaciones para que esa segunda línea tan peligrosa vea portería, la responsabilidad goleadora no tiene por qué recaer exclusivamente sobre el punta vallisoletano. Su capacidad de trabajo, con y sin balón, lo convierten en una pieza fundamental para el equipo.

Sobresaliente en su primer gran examen

Así ganó en Mallorca su «primera final» de la temporada por el ascenso a Primera. Durante muchos minutos quiso dominar a través de la pelota, pero sufrió con la presión bien coordinada del Mallorca. Tras aprovechar un fallo de Arnau Tenas para adelantarse precisamente por medio de Miguel de la Fuente, la versión más pragmática de los rojiblancos hizo acto de presencia para sellar el partido.

El Mallorca no fue capaz de encontrarse en el encuentro en ningún momento gracias al trabajo colectivo de los andaluces. Su única alternativa para intentar empatar fue cargar el área y apelar al juego directo, excelentemente contrarrestado por los pupilos de Xavi García Pimienta. Un primer duelo directo completísimo para sembrar dudas en otro candidato al ascenso como el Mallorca.

De una etapa llana a un «Angliru» en el calendario

Los primeros compromisos no han sido particularmente crueles con el Almería en este inicio de liga, pero el equipo ha dado un puñetazo encima de la mesa ganando al Mallorca a domicilio. Se ha enfrentado a recién ascendidos o a equipos que no han cargado con la vitola de favoritos. La dureza de las próximas fechas se empieza a multiplicar desde este preciso instante.

Durante el mes de octubre, el nivel de dificultad va a subir con partidos de máxima exigencia: Burgos y Leganés en casa, Real Sociedad B fuera y después tendrá que recibir al Oviedo. Y en noviembre esperan Ipurua y Montilivi. La Segunda División no da tregua pero sacar un buen botín de puntos en este tramo puede suponer la diferencia entre volver a quedarse en la categoría de plata o regresar a Primera División tres años después.