La NFL juega 17 partidos de temporada regular, pero su calendario dura 18 semanas. La diferencia es la llamada bye week, la semana de descanso que tiene cada equipo a lo largo del curso. En 2026, esos descansos empezaron en la segunda semana de octubre y se reparten hasta diciembre, con un peso enorme en la temporada de cada franquicia.

Desde 2021, cuando la liga amplió la temporada regular de 16 a 17 partidos, cada uno de los 32 equipos de la NFL tiene una única semana libre entre septiembre y enero. No juega ese fin de semana, sus jugadores descansan y el cuerpo técnico aprovecha para revisar lo que no funciona antes del tramo decisivo del curso.

De la semana 5 a la 14

En la temporada 2026, las semanas de descanso van de la quinta a la decimocuarta jornada. Ningún equipo descansa en las cuatro primeras semanas ni en las cuatro últimas, y tampoco en la duodécima, la de Acción de Gracias, cuando los 32 equipos juegan en un calendario que arranca el miércoles 25 de noviembre.

Los primeros en parar fueron los Carolina Panthers y los Kansas City Chiefs, que descansaron en la semana 5, entre el 8 y el 12 de octubre. En la sexta, del 15 al 19 de octubre, se toman el descanso los Cincinnati Bengals, los Detroit Lions, los Miami Dolphins y los Minnesota Vikings, cuatro equipos a la vez.

En la semana 7 descansan los Buffalo Bills, los Jacksonville Jaguars, los Los Angeles Chargers y los Washington Commanders, y en la octava, los Houston Texans, los New Orleans Saints, los New York Giants y los San Francisco 49ers. En la novena paran solo dos equipos, los Steelers y los Titans.

La décima semana es para los Chicago Bears, los Denver Broncos, los Philadelphia Eagles y los Tampa Bay Buccaneers. La undécima es la más cargada, con seis equipos de descanso: los Atlanta Falcons, los Cleveland Browns, los Green Bay Packers, Los Angeles Rams, los New England Patriots y los Seattle Seahawks. Es la semana con menos partidos del año.

Tras el parón sin descansos de Acción de Gracias, los cuatro equipos que faltan, Ravens, Colts, Raiders y Jets, paran en la semana 13. Los últimos en descansar son los Arizona Cardinals y los Dallas Cowboys, en la semana 14, entre el 10 y el 14 de diciembre, ya con los playoffs en el horizonte.

Pronto o tarde, una decisión con consecuencias

El momento del descanso importa. Un descanso temprano permite corregir pronto un mal arranque, pero obliga después a encadenar muchas semanas seguidas sin parar hasta el final de la temporada regular. Un descanso tardío, en cambio, supone un inicio muy exigente, aunque deja a los jugadores más frescos para el tramo final.

Los extremos de 2026 lo muestran bien. Los Chiefs y los Panthers, que pararon en la quinta semana, tienen por delante 13 jornadas seguidas sin descanso hasta el final de la temporada regular. Los Cardinals y los Cowboys han hecho el camino contrario: 13 semanas seguidas jugando antes de su único respiro en diciembre.

Para los equipos que viajan, el descanso tiene un valor añadido. Los Jaguars, que juegan en Wembley ante los Texans el 18 de octubre, descansan justo la semana siguiente, y los Saints, que se miden a los Steelers en París el 25 de octubre, paran también justo después del viaje a Europa. Así recuperan el desfase horario sin perder un partido.

Esos viajes forman parte del plan internacional de la NFL, que este año lleva partidos a Londres, París y otras ciudades. Para los equipos implicados, cuadrar el descanso con el viaje es una cuestión de calendario tan importante como el propio rival.

El descanso y los partidos del jueves

Además de la bye week, el calendario de la NFL tiene otros descansos más cortos. Los equipos que juegan el jueves tienen solo tres días para preparar el partido, pero después disfrutan de un fin de semana largo hasta el siguiente encuentro. Es algo parecido a un minidescanso, aunque no sustituye a la semana libre.

Hasta 2020, la temporada regular tenía 16 partidos repartidos en 17 semanas, también con un solo descanso por equipo. La ampliación a 17 partidos añadió una semana al calendario y mantuvo esa regla, de modo que la temporada regular dura ahora 18 semanas, de septiembre a enero.

Un quebradero de cabeza para el fantasy

La semana de descanso también afecta a los aficionados. En las ligas de fantasy football, donde cada jugador elige una plantilla con jugadores reales, los futbolistas de un equipo que descansa no suman puntos esa semana. Por eso la undécima, con seis equipos parados, es una de las más temidas, y planificar las sustituciones se convierte en parte del juego.

Muchos aficionados revisan el calendario de descansos antes de elegir a sus jugadores, para no acumular varios del mismo equipo con la misma semana libre. Es una de las razones por las que la bye week, que nació como un simple descanso, se ha convertido en una parte más de la estrategia de la temporada.

En enero existe además otro tipo de descanso, el de los playoffs. Desde la temporada 2020 se clasifican 14 equipos, siete por conferencia, y solo el primero de cada una se libra de la ronda de comodines. Ese pase directo a la segunda ronda es el premio más codiciado de la temporada regular.

Para los equipos, en cambio, la clave es llegar sanos al descanso y aprovecharlo. Con 17 partidos en 18 semanas, esa única semana libre es el único respiro de una temporada regular que termina en enero, justo antes de los playoffs y la Super Bowl.