MotoGP cambia de continente esta semana y con él cambia el horario del aficionado español. Japón, Indonesia, Australia y Malasia se encadenan en un mes de competición que arranca en Motegi del 2 al 4 de octubre y termina en Sepang el 1 de noviembre.
Cuatro grandes premios en cinco fines de semana
El calendario de 2026 mantiene la estructura de la gira de 2025, aunque una semana más tarde: el año pasado Japón se corrió a finales de septiembre.
Motegi, decimosexta cita del año, abre la tanda del 2 al 4 de octubre y el campeonato salta sin respiro a la isla indonesia de Lombok, donde el circuito de Mandalika acoge la cita del 9 al 11 de octubre.
Después llega el único fin de semana libre de la gira. El paddock lo aprovecha para cruzar hacia el sur y encarar el doblete final entre Australia y Malasia: Phillip Island del 23 al 25 de octubre y Sepang del 30 de octubre al 1 de noviembre.
La gira forma parte de un calendario de 22 grandes premios. Tras Malasia quedarán todavía las citas de noviembre, con el cierre en Valencia el 29 de noviembre, la última carrera de la era de los motores de 1.000 centímetros cúbicos antes del cambio de reglamento de 2027.
Ese cambio es profundo. A partir de 2027 las motos pasarán a motores de 850 centímetros cúbicos, con menos carga aerodinámica y neumáticos Pirelli en lugar de Michelin, así que los equipos llegan a esta gira con buena parte de su atención puesta ya en el proyecto del año que viene.
El reloj, el primer rival del aficionado
La gira obliga a madrugar. Japón va siete horas por delante de la España peninsular en octubre, y Indonesia y Malasia van seis horas por delante mientras en España siga vigente el horario de verano.
Los horarios de Motegi ya están publicados. La carrera de MotoGP arranca el domingo 4 de octubre a las 7:00 de la mañana en horario peninsular, las 14:00 en Japón, a 24 vueltas. Antes corren Moto3, a las 4:00, y Moto2, a las 5:15.
El resto del fin de semana también es de madrugada: la FP1 de MotoGP empieza el viernes a las 3:45, la clasificación del sábado a las 3:50 y el sprint, a las 8:00. La carrera y la de Moto3 repiten las horas del año pasado.
Australia es el caso más extremo. Victoria adelanta sus relojes el primer domingo de octubre, así que durante el fin de semana de Phillip Island la diferencia con España llega a las nueve horas. Y el domingo de carrera, el 25 de octubre, coincide con la noche en que España vuelve al horario de invierno.
Ese cambio de hora deja una curiosidad para quien siga la gira en directo. Durante esa misma madrugada la diferencia pasa a diez horas, y a partir de ahí Malasia queda siete horas por delante para la última carrera asiática del año.
Tres circuitos más que no se parecen en nada
Mandalika es un trazado construido en una zona turística de la costa sur de Lombok que ha tenido que ser reasfaltado para ofrecer agarre suficiente.
Phillip Island es el contraste total: curvas rápidas junto al océano y un tiempo que cambia en minutos. La organización ya tuvo que alterar el programa por el viento en 2023, adelantando la carrera al sábado y cancelando después el sprint.
Sepang cierra la gira con calor tropical y humedad, las condiciones más duras del año para los neumáticos y para el cuerpo. Es además uno de los circuitos que mejor conocen los equipos, habitual escenario de pretemporada durante años.
La gira donde se deciden los títulos
La historia reciente explica por qué este mes pesa tanto. Marc Márquez cerró en Motegi sus títulos de 2014, 2016 y 2018, y volvió a hacerlo allí el 28 de septiembre de 2025, a falta de cinco carreras: la gira asiática, por su posición en el calendario, suele ser el escenario donde se deciden los campeonatos.
Este año llega con el Mundial abierto. Jorge Martín lidera la clasificación por delante de Márquez a falta de siete carreras, y cuatro se corren en este mes de viajes. Raquel Jiménez analiza en Relevo el duelo entre Martín y Márquez y lo que le ha costado a cada uno llegar hasta aquí.
Un desgaste que se nota en la enfermería
La gira asiática es el tramo más exigente del curso por la acumulación de viajes, cambios de clima y husos horarios. Los equipos trasladan su material por vía aérea entre las cuatro sedes, sin tiempo para volver a sus bases europeas entre una carrera y la siguiente.
Para los pilotos, el reto es físico. El calor y la humedad del sudeste asiático contrastan con el frío y el viento que pueden aparecer en Australia en octubre, y el cuerpo apenas tiene días para adaptarse entre una carrera y otra.
Esa exigencia explica que la gira suela cambiar clasificaciones. Un abandono o una lesión en Asia pesa más que en cualquier otro momento del año, porque deja muy poco margen para recuperar puntos en las citas finales de noviembre.
Moto2 y Moto3 también cruzan el mundo
Las categorías de acceso acompañan a MotoGP en todo el recorrido, con el mismo programa de tres días en cada sede. Sus carreras del domingo se disputan antes que la de la clase reina, lo que en Japón y en Australia significa directamente de madrugada en España.
Para el aficionado español, que suele tener a varios pilotos en la lucha en las tres categorías, la gira es un mes de despertador y retransmisiones tempranas. La recompensa llega en noviembre, cuando el campeonato vuelva a Europa y a horarios de tarde para decidir los títulos.