La temporada 2026 ha sido una de las más productivas del atletismo español en materia de plusmarcas. Han caído récords en pista cubierta, en ruta y en distancias poco habituales, y el balance deja una lectura clara: la base competitiva se ha ensanchado.

No todos los récords pesan lo mismo. Algunos han caído en pruebas atípicas, otros en distancias olímpicas y uno de ellos lo ha batido una atleta que ya era la mejor del mundo en lo suyo, lo que dice bastante del nivel.

Y por encima de todos sigue habiendo una marca intacta. La plusmarca nacional más longeva del atletismo español cumple 38 años y ninguna de las candidatas de esta generación ha conseguido acercarse lo suficiente.

María Pérez, récord en Málaga

El récord más celebrado del verano llegó en el Campeonato de España de Málaga, el 25 de julio. María Pérez batió la plusmarca nacional de los 10.000 metros marcha con 42:12.93 en una tarde de calor, humedad y viento.

La marca superó el 42:14.12 que Raquel González tenía desde hacía una década y también su propia mejor marca personal, el 42:24.68 que había firmado el año anterior en Tarragona. Batió, por tanto, dos referencias a la vez.

La carrera tuvo además un desarrollo que explica el registro. La granadina pasó por el ecuador de la prueba en 21:12.45 y, lejos de ceder en la segunda mitad, mantuvo el ritmo hasta doblar a buena parte del pelotón, incluidas dos de sus acompañantes en el podio.

El contexto le da todavía más valor. Pérez es campeona olímpica, cuatro veces campeona del mundo y la referencia absoluta de la marcha femenina, así que sus récords ya no compiten con los de sus rivales sino con los suyos propios.

Semanas después llegó algo todavía mayor. En el Europeo de Birmingham, Pérez ganó el oro en el primer medio maratón marcha de la historia del campeonato con 1:30:06, el primer récord del mundo femenino de la distancia.

Llopis, dos veces plusmarquista en un invierno

Quique Llopis firmó el récord más repetido de la temporada. En febrero, en el mitin de Madrid del World Indoor Tour, ganó los 60 metros vallas con 7.45 y bajó tres centésimas el 7.48 que compartía con Orlando Ortega.

La carrera tuvo un valor añadido por los rivales. El valenciano se impuso a vallistas de primer nivel mundial como el italiano Lorenzo Simonelli, el estadounidense Jamal Britt y el francés Wilhelm Belocian, que no es el escenario habitual de un récord.

El origen del salto está en el trabajo del invierno. Llopis introdujo cambios técnicos apoyados en estudios biomecánicos, sobre todo en las primeras vallas, y el resultado se vio en la regularidad de sus registros desde las primeras carreras del año.

Semanas después volvió a mejorar la plusmarca, esta vez con premio: corrió en 7.42 en el Mundial bajo techo de Torun y se colgó la plata, la primera medalla grande de un atleta que había sido cuarto en los Juegos de París y cuarto en el Mundial de Tokio. Por fin llegó el podio.

Rocío Arroyo y una marca de otra escala

El récord más llamativo por su margen llegó el 29 de mayo en el Trofeo Ciudad de Fuenlabrada. Rocío Arroyo corrió los 500 metros en 1:07.52 y rebajó en más de tres segundos el 1:10.63 de Laura Bueno, vigente desde 2017.

La distancia es atípica y apenas se corre al aire libre, pero el registro tiene contexto internacional. World Athletics solo tenía inscritas cinco marcas mejores que la suya, todas en pista corta, y el crono la dejó como líder mundial del año.

La misma carrera dejó otro récord. Julia Maroto batió la plusmarca sub-23 con 1:10.52, corriendo por debajo del anterior récord absoluto, lo que da la medida del nivel de aquella tarde.

Arroyo apuntaba en realidad a otro objetivo mayor. En junio tenía previsto atacar el récord de España de 800 metros en el mitin de Guadalajara, pero una indisposición previa a la carrera le impidió tomar la salida.

Marta García y el fondo

El fondo femenino aportó su propia plusmarca en febrero. Marta García pulverizó el récord de España de 3.000 metros en pista cubierta en el mitin de Liévin, en una carrera de mucho nivel que remontó por tramos.

Era su séptima plusmarca nacional absoluta y la cuarta bajo techo, una acumulación que la convierte en la atleta española que más veces ha reescrito la tabla en los últimos años.

La noche de Liévin fue además una cascada de récords nacionales de varios países, con el portugués Isaac Nader batiendo la plusmarca lusa del 1.500 y el italiano Federico Riva y el irlandés Coscoran haciendo lo propio detrás.

La confirmación llegó en agosto. En el Europeo de Birmingham, García ganó la plata de los 5.000 metros y dio a España su primera medalla del campeonato, por detrás de la italiana Nadia Battocletti.

La lista siguió creciendo en septiembre. En el Mundial de Ruta de Copenhague, García fue sexta con 14:59 en los 5 kilómetros y firmó una nueva plusmarca nacional, mejorando el 15:11 que Marta Domínguez tenía desde 2002.

Hay un patrón que se repite en la mayoría de estos récords. Cayeron entre febrero y julio, antes del gran campeonato del verano, lo que indica que la temporada española se planifica cada vez más con objetivos cronométricos propios. El Europeo de agosto y el Mundial de Ruta de septiembre añadieron después los de Pérez y García.

La cantera y el récord que no cae

El Campeonato de España de Málaga dejó también una plusmarca de futuro. Aitana Navajo batió el récord de España sub-18 de 800 metros con 2:04.73, una marca que Nuria Fernández tenía desde 1993.

En el mismo campeonato, Aitana Alonso se proclamó campeona de España absoluta de salto de altura con 17 años, después de haber batido el año anterior el récord de España sub-18 con 1,86 metros, una marca que ostentaba Ruth Beitia.

Semanas después, en el Mundial sub-20 de Oregón, alcanzó los 1,90 metros para colgarse el bronce, un salto que igualó el récord de España sub-20.

Frente a esa lista está la excepción. El récord de España de 800 metros femenino sigue siendo el 1:57.45 que Mayte Zúñiga firmó el 1 de junio de 1988 en Sevilla, la plusmarca nacional más longeva.

38 años después, esa marca se ha convertido en la medida real del progreso del medio fondo español. Mientras siga ahí, cualquier balance de récords tendrá una casilla sin rellenar.