El Jarama repite y dobla: Madrid tendrá dos carreras de Fórmula E en junio de 2027
El Madrid E-Prix se disputará los días 26 y 27 de junio de 2027 con dos carreras. El Jarama acogerá también los test de pretemporada del nuevo GEN4.
El Jarama repite, y lo hace por partida doble. El circuito madrileño acogerá el Madrid E-Prix los días 26 y 27 de junio de 2027, con dos carreras en un mismo fin de semana, según el calendario provisional aprobado por la FIA.
La decisión salió del Consejo Mundial de Motorsport celebrado en Macao y consolida al trazado de San Sebastián de los Reyes en el Mundial eléctrico. Es su segundo año consecutivo en el campeonato, y con más peso que en el estreno.
De una carrera a dos en un año
El primer E-Prix del Jarama se disputó el 21 de marzo de 2026 y reunió a más de 30.000 espectadores, según los datos publicados tras la cita. Ese estreno es el argumento que ha sostenido la renovación.
La diferencia es que ahora Madrid no tendrá una carrera, sino dos. La cita madrileña entra en el grupo de ocho fines de semana dobles del calendario, junto a Yeda, Berlín, Mónaco, Brands Hatch, Zandvoort, Shanghái y Tokio.
El director del circuito, Ignacio Fernández, lo interpretó desde Macao como un respaldo al trabajo de la primera edición. La lectura es razonable: el campeonato no dobla carreras donde no hay público, y menos en su temporada más ambiciosa.
Doblar carrera no es un gesto menor en este campeonato. Cada fin de semana doble reparte el doble de puntos, así que las sedes elegidas pesan más en la lucha por el título que las que solo acogen una prueba.
El calendario más largo de su historia
La temporada 2026-2027 será la decimotercera del campeonato y también la más extensa. Pasa de 17 a 21 carreras repartidas en 13 sedes, una cifra récord para un certamen que nació con calendarios mucho más cortos.
Arrancará en Yeda el 18 y 19 de diciembre de 2026 y terminará en Tokio el 24 y el 25 de julio de 2027. Entre medias pasará por Ciudad de México, Austin, Miami, São Paulo, Sanya, Mónaco, Berlín, Brands Hatch, Zandvoort, Madrid y Shanghái.
Dos de esas paradas han cambiado desde el anuncio inicial. El E-Prix de Londres se muda a Brands Hatch, en Kent, porque el recinto de ExCeL se ha quedado pequeño para el GEN4, y Mónaco adelanta su cita al 1 y 2 de mayo para no chocar con el Mundial de Resistencia.
El movimiento monegasco vino acompañado de firma. Formula E ha extendido su acuerdo con el Automóvil Club de Mónaco hasta 2031, de modo que el trazado urbano más famoso del calendario se queda en el campeonato otro lustro largo.
Dentro de esa gira, el Jarama ocupa un lugar concreto: cierra la gira europea antes del tramo asiático final. Es una posición de calendario que, con dos carreras en juego, puede llegar cargada de puntos decisivos.
El salto de 17 a 21 carreras responde a una estrategia de crecimiento sostenida. La Fórmula E llevaba años ampliando mercados sin engordar demasiado el calendario, y esta temporada rompe ese techo por primera vez.
El estreno del GEN4
La temporada trae además un cambio técnico de fondo. Llegan los monoplazas GEN4, con tracción total activa, aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 1,8 segundos y componentes totalmente reciclables.
Las cifras explican el resto del calendario. El coche nuevo pasa de los 800 caballos de potencia de pico, y esa exigencia es la que ha empujado al campeonato hacia circuitos permanentes como el Jarama, Zandvoort o el propio COTA, sin renunciar a sus trazados urbanos.
Y el Jarama vuelve a estar en el centro: el circuito madrileño acogerá los test oficiales de pretemporada del 16 al 20 de noviembre, la primera vez que los equipos rodarán juntos con el coche nuevo.
Esa doble condición, sede de test y sede de carrera, es lo que convierte al trazado en una pieza estable del proyecto y no en una parada más. Los organizadores lo han presentado como una muestra de confianza en sus instalaciones.
Rodar en noviembre en Madrid tampoco es casual. Los test de pretemporada exigen un trazado disponible durante cinco días seguidos y con capacidad logística para todas las escuderías, algo que no muchos circuitos europeos pueden ofrecer fuera de temporada.
Una carrera nueva dentro del fin de semana
Los fines de semana dobles también cambian de formato. La Fórmula E estrena el E-Prix Unleashed, una carrera al esprint de media hora que se corre el sábado y precede a la prueba clásica, de unos 45 minutos, que se disputa el domingo.
En ese formato los coches podrán desplegar sin restricciones sus 600 kilovatios de potencia, algo que el reglamento de carrera larga no permite. La intención declarada es ofrecer un producto más rápido y directo.
Para el Jarama significa que sus dos carreras no serán calcadas. Una responderá al esquema tradicional de gestión de energía y la otra premiará el ataque puro, con dos ganadores posibles y dos maneras distintas de correr.
Ese contraste obliga a los equipos a preparar dos coches distintos en el mismo fin de semana, o al menos dos reglajes. Es una exigencia añadida que premia a las estructuras con más recursos y castiga a las pequeñas.
Lo que supone repetir jornada
Un doble E-Prix no es solo el doble de carreras. Duplica también los puntos en juego, lo que convierte cada sede de doble ronda en una escala decisiva del campeonato.
Para el circuito, la lectura es económica. Dos días de competición justifican mejor la inversión en montaje, seguridad y logística que una jornada suelta, y mejoran la taquilla.
Para el aficionado, la propuesta gana en contenido. Dos formatos distintos en el mismo fin de semana ofrecen algo más parecido a un festival que a una carrera aislada, que es exactamente el objetivo.
Madrid, capital de motor
La cita eléctrica se suma a un calendario madrileño cada vez más cargado. La ciudad aspira a concentrar varias de las competiciones de motor más relevantes del planeta, con el Gran Premio de Fórmula 1 a la cabeza, y el Jarama aporta el histórico que otros trazados no tienen, frente a el trazado nuevo de IFEMA.
La organización de la Fórmula E ha subrayado que el circuito encaja bien con la tecnología GEN4 por su mezcla de sectores técnicos y zonas de alta velocidad, un trazado que permite mostrar la capacidad de adelantamiento de los coches nuevos.
Queda por decidir el horario. Se ha planteado la posibilidad de disputar las carreras en sesión de tarde o incluso nocturna, una fórmula que en junio, con el calor de Madrid, tiene tanto de espectáculo como de necesidad.
Con dos carreras, los test de pretemporada y un coche nuevo por estrenar, el Jarama pasa de ser una novedad a convertirse en un punto fijo del mapa. Para un trazado con décadas de historia a sus espaldas, es una segunda juventud inesperada y con proyección internacional.