Seahawks-Patriots: la NFL arranca repitiendo la Super Bowl
La NFL 2026 abre un miércoles con la revancha de la Super Bowl, y el curso tiene parada en el Bernabéu el 8 de noviembre.
La temporada 2026 de la NFL arranca un miércoles, una rareza de calendario pocas veces vista: será el 9 de septiembre en el Lumen Field de Seattle, con la reedición de la última Super Bowl como plato inaugural.
Los Seahawks, flamantes campeones, reciben a los Patriots a los que vencieron en febrero. Ese pistoletazo de salida abre un curso larguísimo que, para el aficionado español, tiene su gran cita mucho después: el 8 de noviembre, en el Santiago Bernabéu.
Por qué la liga empieza en miércoles
La NFL casi siempre inaugura su temporada un jueves, con el campeón vigente como anfitrión y una ceremonia por todo lo alto. Que este año adelante el estreno un día responde a un encaje de calendario, y no a un golpe de efecto televisivo.
El motivo está al otro lado del mundo. La liga juega su primer partido de la historia en Australia la noche siguiente, el jueves 10, con 49ers y Rams en el Melbourne Cricket Ground y emisión por Netflix.
Y no puede correrlo al fin de semana. Una ley federal de retransmisiones de 1961 le prohíbe jugar viernes y sábado entre septiembre y diciembre para no competir con el fútbol universitario y escolar.
Ese es exactamente el punto del adelanto: separar las dos citas. Con el estreno el miércoles, el partido de Australia queda en su propia noche y los Rams y los 49ers ganan margen de recuperación antes de la segunda jornada, después de un viaje de quince horas y diecisiete de diferencia horaria.
El movimiento tiene además un poso histórico llamativo. La liga solo había abierto una campaña en miércoles en 2012, cuando adelantó el estreno para no solaparse con un discurso del entonces presidente Barack Obama; antes de aquello, no había jugado en miércoles desde 1948. El arranque de 2026 se convierte así en apenas el segundo estreno entre semana en 75 años.
Seahawks y Patriots, la Super Bowl que se repite
El cartel del estreno no es casual ni amable para uno de los dos. En febrero de 2026, en el Levi’s Stadium de Santa Clara, los Seahawks ganaron la Super Bowl LX por 29-13 a los Patriots, su segundo entorchado tras el de la ‘Legion of Boom’.
Aquella noche la decidió el suelo. El corredor Kenneth Walker III firmó 135 yardas y fue elegido mejor jugador del partido, mientras la defensa de Seattle mantenía a raya al ataque de New England.
Siete meses más tarde, esos mismos protagonistas vuelven a levantar el telón, y no es algo que pase a menudo. Es apenas la tercera vez que los dos finalistas de una Super Bowl se cruzan en la jornada inaugural, tras Kansas City y Minnesota en 1970 y Carolina y Denver en 2016.
El duelo del 9 de septiembre llega cargado de revancha y simbolismo. Los Seahawks izarán el banderín de campeones ante el rival al que doblegaron, y los Patriots del joven Drake Maye tratarán de pasar página cuanto antes.
Con la temporada aún por estrenar, ninguno de los dos sabe qué versión llevará al césped, y ese punto de incógnita es buena parte del atractivo de la cita.
Cómo se lee una temporada de la NFL
Para quien se sube al carro en otoño, conviene tener un mapa a mano. La fase regular da 17 partidos a cada equipo en 18 jornadas, de septiembre a comienzos de enero: 272 encuentros, con una semana de descanso para cada franquicia.
Después llega la eliminatoria. Los playoffs se juegan a partido único con 14 clasificados, hasta dejar a un finalista por conferencia que se cita en la gran final.
La cadencia semanal es la clave de toda su liturgia. Cada equipo juega una vez por semana, casi siempre en domingo, con duelos fijos en horario estelar el jueves y el lunes, y cada resultado altera de golpe la carrera por los playoffs.
No hace falta seguirlo todo al detalle. Basta con elegir un equipo, vigilar su siguiente rival y dejarse atrapar por la clasificación.
El partido inaugural tiene además su propia liturgia. Desde 2004, el campeón vigente ejerce de anfitrión en ese estreno, precedido de conciertos y ceremonias, y por eso Seattle abre en casa como corresponde.
Es la carta de presentación del curso. El escaparate con el que la liga reclama la atención del país entero antes de que el resto debute el fin de semana siguiente.
El curso pasa por Madrid
La temporada 2026 mira hacia fuera de Estados Unidos más que ninguna otra. La liga ha repartido nueve partidos internacionales por siete países, de Melbourne a Río de Janeiro, con escalas en Londres, París, Múnich y Ciudad de México. Para el seguidor español, sin embargo, hay una parada que lo cambia todo y que justifica seguir la pista a la competición desde el primer día.
El 8 de noviembre, el Santiago Bernabéu acoge por segundo año seguido un partido oficial de la NFL. Los Atlanta Falcons ejercen de local frente a los Cincinnati Bengals, con salida a las 9:30 en la costa este, las 15:30 en horario peninsular.
Ese Madrid Game es la puerta de entrada natural para miles de aficionados que se asoman al fútbol americano sin haber vivido el arranque de septiembre.
No es un estreno absoluto para España, sino una consolidación. El Bernabéu ya acogió en noviembre de 2025 el primer partido oficial de la NFL en el país, con triunfo de los Miami Dolphins sobre los Washington Commanders por 16-13.
Y la liga, que llevaba años tanteando España, ha firmado con Madrid para repetir sede. Que el fútbol americano vuelva al mismo estadio dos años seguidos habla de una apuesta de largo recorrido, más allá de la anécdota.
De Seattle a Los Ángeles
Todo ese recorrido tiene un destino fijado de antemano. El curso que se abre en Seattle se cerrará en Los Ángeles el 14 de febrero de 2027, cuando el SoFi Stadium acoja la Super Bowl LXI y corone a un nuevo campeón.
La fecha trae una primicia de calendario. Será la primera Super Bowl que se juegue un día de San Valentín, un detalle menor sobre el papel y una mina para el marketing de una liga que lleva años cortejando a la audiencia femenina.
Entre ese miércoles inaugural y la final de febrero caben cinco meses de historias por escribir. El aficionado español no necesita haberlas seguido todas para disfrutar del Bernabéu, pero llegar con el contexto puesto cambia la experiencia.
El pistoletazo de Seattle, al fin y al cabo, es el primer capítulo de un relato que esta vez hace escala en Madrid.