El plan de Claudio Giráldez con el Celta sigue su curso
El Celta de Vigo no parece carburar en estas primeras jornadas, pero su plan es ambicioso y ha retenido a sus grandes nombres para poder seguir creciendo.
El trabajo de Claudio Giráldez al frente del Celta de Vigo parece haber roto definitivamente con el corto plazo. Se trata de un proyecto que va más allá de un resultado específico en el que se prioriza implantar una manera de jugar, de construir y de trabajar desde la dirección deportiva al césped.
Las dudas de las primeras jornadas
Ya se vio la temporada pasada que, a menudo, no es sencillo comenzar con buen pie. Giráldez, a pesar de todo, insiste con un equipo que debe crecer en las próximas semanas para recuperar ese nivel que les permita algo más que soñar.
En tres jornadas, los resultados del Celta no han sido los esperados. Derrotas ante Osasuna y Athletic y empate en el debut liguero ante el Valencia. Tres resultados fuera de lo esperado que, no obstante, no corresponden con lo que proyecta el equipo de Giráldez en lo que ha sido la construcción de su plantilla y sus objetivos de la temporada.
Las llegadas y salidas han sido más de un equipo que quiere ir a más que las de un equipo que pretende mantenerse. Si bien es cierto que muchos quizá esperaban un golpe de efecto más llamativo, el Celta debe ser consciente, sobre todo, de lo que ha logrado mantener en el equipo para seguir aspirando a sus objetivos.
Un mercado que celebra más a los que se quedan
Lo de Javi Rueda ha sido especialmente notorio. Su presencia en el equipo durante la 2026/27 casi se podría considerar un milagro. No porque el jugador deseara de manera clara su marcha de Vigo, sino porque, hoy en día, es difícil detectar muchos equipos que, teniendo necesidad, puedan permitirse decir que no a la Premier League.
Si bien es cierto que salidas como las de Mingueza, Aidoo, Dotor, Cervi o Sotelo han sido consensuadas y necesarias, la de Rueda hubiera sido un duro golpe que no solo haría echar de menos a un jugador de su techo y perfil, sino que hablaría de la ambición de los de Giráldez de volver a hacer sonar el himno de C. Tangana por Europa.
El mercado de llegadas, a pesar de todo, es interesante. Aleix Febas, encargado de potenciar el juego interior y la creatividad; Javi Galán, profundidad en la banda zurda desde el lateral; Abdoulaye Faye o Sebastián Cáceres, para dar opciones a Giráldez en la defensa; Altay Bayindir, para elevar la defensa de la portería; o Couhaib Driouech, un látigo por banda para darle un salto al juego exterior.
𝗢𝗙𝗜𝗖𝗜𝗔𝗟 📣 Sebastián Cáceres, novo xogador do Celta!
Acordo co @ClubAmerica polo traspaso do defensa, internacional con @Uruguay, que chega a Vigo ata xuño de 2030.
Benvido, @Seba4Caceres 🇺🇾🩵 pic.twitter.com/oLTIbbqWza
— Celta (@RCCelta) September 1, 2026
Incluso el Celta Fortuna se ve beneficiado por uno de los movimientos más llamativos del verano para el Celta, como es el del centrocampista Stefan Bajcetic, que vuelve a Vigo para tratar de reconectar con su fútbol en el filial y demostrar que su nivel puede ayudar en algo al primer equipo antes de final de temporada.
Un Celta igual de ambicioso
Es por eso por lo que las debilidades que ha evidenciado el equipo en tres jornadas no parece hablar realmente de la potencialidad de un equipo que tiene mucho que mostrar y que ha luchado con ganas en este verano por no perder piezas que rebajaran el nivel real del Celta.
Giráldez sigue queriendo un equipo ambicioso, que genere por dentro y por fuera y que viaje con velocidad hacia zonas donde el talento pueda surgir con más claridad y competencia. Con la velocidad en banda de Galán o Rueda, además de añadidos por delante como Williot o Driouech, este Celta tiene arrojo, pero necesita rodaje.
En defensa, es fundamental encontrar el acomodo a las nuevas piezas, pero sabiendo que jugadores como Javi Rodríguez o Marcos Alonso parecen ser esenciales aún en la rotación. Con Miguel Román y Ilaix aún en el equipo, el centro del campo se potencia a nivel creativo con la movilidad y precisión de Febas, que ayudará a superar presiones y asociarse al equipo vigués.
En ataque, donde menos opciones tiene el Celta, Pablo Durán, Williot, Iago Aspas o Hugo Álvarez podrían ser insuficientes para esa presencia que se necesita en área contraria. Ninguno de ellos plantea una realidad clara para una temporada que será larga y exigente. Con el añadido de Antañón o Hugo González, se espera un crecimiento clave de alguno de ellos para definir ese techo en ataque.
Aspas como El Cid y Babieca
Y es que la figura esencial de los últimos años, Iago Aspas, ya se fue apagando en cuanto a consistencia en la 2025/26. No parece que su luz vaya a desaparecer, sino que se ha ganado el derecho a medir aún más los minutos en los que presentar batalla.
El ‘Príncipe de las Bateas’ sigue presente en el juego celeste, como una boya a la que dirigirse o en la que apoyarse cuando las cosas no funcionen, pero a sus 39 años cabe esperar que en algún momento la realidad impere sobre el deseo y el jugador gallego diga adiós. Un momento para el que todos en el Celta deberán estar preparados.