Roro también hace magia con la Selección y anima el debut de Denia

La Sub-21 remontó ante Suiza en el estreno de su nuevo técnico. Riquelme, revulsivo, firmó un doblete en el tramo final.

Roro Riquelme celebra uno de sus goles.
EFE

La noche de Almería estuvo a punto de confundir a la Sub-21, pero La Rojita reaccionó a tiempo y celebró el debut de Santi Denia con una importante victoria ante Suiza (3-2). Después de un mal inicio, el manchego tiró de banquillo y encontró respuestas en los canteranos atléticos que crecen en el exilio. Riquelme y Camello, suplentes de oro, salieron con 1-2 en el marcador… y tardaron un cuarto de hora en darle la vuelta, con especial protagonismo para el del Girona. Brilló con dos golazos y pide paso en el once.

Abel Ruiz, capitán de la Selección, felicita a Riquelme.  RFEF
Abel Ruiz, capitán de la Selección, felicita a Riquelme. RFEF

El resultado no esconde que la Selección dejó ciertas dudas en el penúltimo amistoso antes del Europeo. Sufrió en exceso en defensa y le faltó ritmo, pero tapó los agujeros con la calidad de sus futbolistas de ataque. Denia puso a casi todos sus jugones sobre el campo (Sancet, Baena, Rodri, Sergio Gómez…) y respetó la herencia de De la Fuente, aunque con ciertos detalles diferenciadores. Agirrezabala adelantó a Arnau Tenas en la meta, Guillamón partió como central (como con Luis Enrique) y Sancet, alejado de la Sub-21 desde el 2021, recuperó el mando.

La alineación fue casi la de gala, pero no respondió a las expectativas. Después de casi medio año sin jugar juntos, España pagó la falta de cohesión y de concentración atrás. Suiza avisó a los tres minutos y marcó a los seis, cuando Ndoye aprovechó un error de Pacheco para colarse entre los centrales y batir al portero. Lo hizo con suma facilidad y pudo repetir en una media hora inicial de dominio helvético y dudas en La Rojita, que tardó en carburar lo que necesitaron sus centrocampistas para ganar peso.

Rodri, con el ’10’ en la camiseta y en el esquema, se movió con libertad y animó el cotarro. Su excepcional momento de forma en el Betis se prolongó con la Selección. Después de un aviso de Abel Ruiz, recogió un rechace a la salida de un córner en el 44′ y clavó la pelota en la escuadra. Era el primer tiro a puerta de España.

La Rojita salió mejor tras el descanso, pero se topó con otro mazazo. Miranda protagonizó un penalti torpe e Imeri logró el 1-2 desde los once metros. Ante el evidente peligro de empezar su andadura con tropiezo, Denia tiró de banquillo y encontró la pócima. Primero sacó a Roro; después, a Camello, Arnau y Aimar Oroz. Todos mejoraron al equipo y llegó el premio.

En el 74′, Camello progresó y encontró en el momento justo a Riquelme, que definió con la precisión de un mediapunta y el olfato de un 9. Los dos hicieron diabluras en el Cerro durante muchos años y repitieron con España. El tanto animó a la Sub-21 y le empujó a ir hacia adelante. Tuvo premio: en el 80′, Riquelme recibió en el área y clavó otro disparo cruzado lejos del alcance de Koller. El gol rozó ligeramente en Miranda, pero fue suyo.

De ahí al final hubo tiempo para los debuts de Pablo Barrios y Aitor Paredes y para el regocijo del Power Horse Stadium, prácticamente lleno para ver a las estrellas del presente. Denia, a buen seguro, sacará conclusiones. No tiene tiempo para preparar el Europeo que se viene (el amistoso del martes ante Francia será el último) y debe apurar para corregir. Con una victoria siempre se lleva mejor.