El maratón donde se rompen los relojes: Berlín pierde a Sawe y mira al récord de Assefa
El Maratón de Berlín se corre el 27 de septiembre sin Sabastian Sawe, lesionado, con Tigst Assefa a por el récord mundial y el regreso de Kenenisa Bekele.
Hay un maratón al que el mundo mira cuando quiere ver un récord, y no es el más antiguo ni el más duro. Es el de Berlín, que este año se corre el domingo 27 de septiembre.
La cita pertenece a las World Marathon Majors, el circuito de las grandes maratones del mundo, y luce la etiqueta Platino de World Athletics. Pero su fama viene de otro sitio.
Berlín es la pista donde se rompen los relojes. Varios de los récords mundiales de la distancia, masculinos y femeninos, se han firmado sobre este asfalto.
Por qué se corre tan rápido aquí
La explicación es en buena parte geográfica. El trazado berlinés es plano casi por completo, con desniveles mínimos y sin ninguna subida que obligue a cambiar de ritmo en los 42 kilómetros.
El segundo factor son las curvas. El recorrido tiene giros amplios y avenidas anchas, de modo que el pelotón de cabeza puede mantener la línea recta durante tramos muy largos.
La fecha ayuda también. Finales de septiembre suele dejar en Berlín temperaturas frescas y estables, la horquilla en la que un maratoniano de élite rinde por encima de su marca.
Y luego está la organización, que lleva décadas afinando el operativo de liebres. Los ritmos se pactan de antemano con precisión de laboratorio para sostener el intento hasta el kilómetro 30.
La suma de todo eso ha producido una lista de plusmarcas difícil de igualar. Eliud Kipchoge corrió aquí 2:01:09 en 2022, mejorando en 30 segundos el récord que él mismo había firmado en Berlín.
Esa marca ya no es la mundial, sino la del circuito. En abril, Sabastian Sawe corrió el Maratón de Londres en 1:59:30, el primer maratón oficial por debajo de dos horas, 65 segundos menos que el 2:00:35 de Kelvin Kiptum.
En el cuadro femenino ocurrió algo parecido. La etíope Tigist Assefa reventó el récord del mundo en esta misma carrera, un día que Relevo analizó desde el ángulo de las superzapatillas que llevaba puestas, otro de los factores de la ecuación.
Assefa ya había avisado en 2022, en su estreno berlinés: 2:15:37, casi 20 minutos menos que su mejor marca. Este año vuelve a por el récord del mundo, que desde 2024 es el 2:09:56 de Ruth Chepngetich en Chicago.
Quién estará en la salida
La organización había anunciado a mediados de mayo el gran nombre del cartel: Sawe, plusmarquista mundial y vigente campeón. Pero el 27 de agosto se retiró por una lesión y no defenderá el título.
Sin él, la carrera masculina queda abierta. Guye Adola, campeón en 2021, Getaneh Molla, Gabriel Geay y Shura Kitata parten entre los favoritos, y Kenenisa Bekele vuelve a los 44 años a una prueba que ya ganó dos veces.
En la carrera femenina, Assefa encabeza un cartel en el que están la vigente campeona, Rosemary Wanjiru, y las etíopes Bedatu Hirpa, Dera Dida y Zeineba Yimer.
Detrás de la élite viene una marea. La organización espera unos 60.000 participantes de unos 160 países, entre corredores, atletas en silla de ruedas, handbikers y patinadores, una cifra que sitúa a Berlín entre los maratones más multitudinarios del planeta.
Entrar no es sencillo. Como en el resto de las Majors, el acceso general se decide por sorteo, porque el número de solicitudes supera con mucho al de dorsales disponibles.
Hay vías alternativas para quien corre rápido. Acreditando marcas oficiales recientes en pruebas de envergadura similar se puede optar a una inscripción por tiempo, sin pasar por la lotería.
Los detalles de la edición
La organización ha incluido este año un billete de transporte público de cuatro días para las zonas tarifarias ABC, válido del 24 al 27 de septiembre. Es un gesto de sostenibilidad y también de logística.
En la meta esperará un poncho reutilizable para todos los finishers, sin coste. Quien prefiera bolsa de ropa puede reservarla aparte, aunque entonces se queda sin poncho.
Esas medidas le han valido el nivel Oro del estándar de sostenibilidad «Athletics for a Better World» de World Athletics, con 97 de 120 puntos, un escalón por encima de la plata del año pasado.
El atractivo para el corredor popular
Berlín no es solo una carrera de élite. El grueso de la salida lo forman corredores populares, llegados de unos 160 países.
Su perfil llano es precisamente lo que la hace atractiva para ese público. La misma ausencia de desnivel que permite atacar el récord mundial sirve para intentar bajar de un tiempo redondo.
De ahí que la demanda desborde a la oferta cada temporada. El sorteo se abrió casi un año antes de la prueba, entre finales de septiembre y principios de noviembre, y aun así deja fuera a mucha gente.
La organización ofrece rutas alternativas para no perderlos. Campos de entrenamiento y cursos de preparación de la propia SCC Events llevan asociado un dorsal garantizado.
Es un modelo que las Majors han copiado entre sí. La entrada al maratón se ha convertido en un producto tan trabajado como la carrera misma.
El recorrido, kilómetro a kilómetro
El trazado atraviesa la ciudad de oeste a este y vuelve. Sale de la zona del Tiergarten, recorre barrios de perfil llano y regresa al corazón del centro.
El final es la postal de la carrera. Los últimos metros pasan bajo la Puerta de Brandeburgo antes de una recta corta hasta la meta, una de las llegadas más reconocibles del atletismo.
Ese tramo también explica parte del rendimiento. Llegar a los últimos kilómetros sin haber gastado en subidas permite apretar cuando el resto de maratones obliga a administrar.
Lo que Berlín le hace al atletismo
El maratón ha dejado de ser una prueba de resistencia pura para convertirse en un ejercicio de ingeniería. Zapatillas, liebres, geles y trazado se optimizan por separado y a la vez.
Esa carrera tecnológica genera debate cada temporada. Hay quien sostiene que las marcas actuales no son comparables con las de hace 15 años, y el argumento no es descabellado.
Pero el efecto sobre la popularidad es innegable. Las carreras populares viven un auge sostenido, y las pruebas urbanas de referencia han visto caer sus récords históricos al calor del mismo fenómeno.
Berlín es el punto donde todo eso se concentra un domingo al año. Si la temperatura acompaña y las liebres cumplen, el reloj volverá a ser la noticia.
Puedes seguir la previa, el desarrollo y el análisis de la carrera en la sección de atletismo de Relevo, con la cobertura del calendario de fondo.