Los atletas españoles que más han crecido en 2026: de Marta García a Rocío Arroyo
Marta García, Attaoui, Llopis o Rocío Arroyo han firmado el mejor año de su carrera. Repaso a los atletas españoles que más han crecido en la temporada 2026.
El atletismo español cierra 2026 con una lista de nombres que han dado un salto real, no de sensaciones. Han caído récords nacionales, han llegado medallas europeas y varios atletas han firmado el mejor año de su carrera.
El contexto ayuda a medirlo. España acudió al Europeo de Birmingham con 93 atletas, 47 mujeres y 46 hombres, la mayor delegación de su historia por encima de los 92 de Berlín 2018, y la tercera del campeonato.
Ese dato, por sí solo, no es un logro deportivo. Pero explica de dónde sale la lista: hay más atletas compitiendo al máximo nivel, y de esa base salen los saltos individuales.
Marta García, la más regular
Ninguna atleta española ha encadenado un año tan completo. Marta García empezó batiendo en febrero el récord de España de 3.000 metros en pista cubierta en Liévin, su séptima plusmarca nacional absoluta.
Era además la cuarta que firmaba bajo techo, en una carrera de mucho nivel que remontó por tramos y en la que también cayeron los récords nacionales de Portugal, Italia e Irlanda, en una noche de cascada.
El verano confirmó el invierno. En Birmingham ganó la plata de los 5.000 metros y dio a España su primera medalla del campeonato, por detrás de la italiana Nadia Battocletti, en una final que corrió al ataque.
Su crecimiento tiene una lectura de fondo. García ha pasado de ser una atleta de finales a ser una atleta de medallas, que es el escalón más difícil de subir en las pruebas de fondo europeas.
Attaoui, del invierno al podio
Mohamed Attaoui ha construido su año en dos actos. El primero, en febrero, cuando ganó los 1.000 metros del mitin de Madrid con 2:14.52, a solo 32 centésimas del récord del mundo bajo techo y con la tercera mejor marca de siempre.
El segundo llegó en agosto. El de Torrelavega firmó el bronce de los 800 metros de Birmingham con 1:45.71, su segunda medalla europea al aire libre después de la plata de Roma 2024, en una final durísima.
La carrera resumió su temporada. Atacó en la última recta buscando la plata, fue superado y acabó tercero, pero terminó por delante de casi toda la referencia continental en la prueba más disputada.
El detalle que mide su crecimiento no es la medalla sino la compañía. En esa misma final, el también español Barroso acabó cuarto a solo cuatro centésimas del bronce, a un paso del podio.
Llopis, plusmarquista en solitario
Quique Llopis llevaba años a un paso de todo y en 2026 dio el salto en la tabla. En el mitin de Madrid batió el récord de España de 60 metros vallas con 7.45 y bajó tres centésimas el registro que compartía con Orlando Ortega.
Lo hizo, además, ganando a vallistas de primer nivel mundial como el italiano Lorenzo Simonelli, el estadounidense Jamal Britt y el francés Wilhelm Belocian, que no es el contexto habitual de un récord.
El origen del salto está en el trabajo técnico del invierno. Llopis rehízo su paso por las primeras vallas apoyándose en estudios biomecánicos, y volvió a batir la plusmarca en el Mundial bajo techo de Torun.
El Europeo, en cambio, se le atragantó. Ni él ni Asier Martínez firmaron buenas semifinales en Birmingham y ninguno alcanzó la final, un desenlace que no refleja su temporada.
Rocío Arroyo, la irrupción
La aparición más llamativa del año llegó en una distancia atípica. El 29 de mayo, en Fuenlabrada, Rocío Arroyo corrió los 500 metros en 1:07.52 y rebajó en más de tres segundos el récord de España de Laura Bueno.
El registro tuvo eco internacional. World Athletics solo tenía inscritas cinco marcas mejores, todas en pista corta, así que la madrileña cerró la temporada como líder mundial del año en la distancia.
Su siguiente objetivo era mucho más grande. En junio iba a atacar en Guadalajara el récord de España de 800 metros, la plusmarca nacional más longeva del atletismo español, pero una indisposición le impidió tomar la salida.
Ese intento fallido es, en realidad, la mejor medida de su año. Arroyo llegaba de firmar su mejor marca personal de 400 metros seis días antes y se sentía en disposición de intentarlo.
La cantera que empuja
El Campeonato de España de Málaga dejó dos nombres jóvenes que conviene apuntar. Aitana Navajo batió el récord de España sub-18 de 800 metros con 2:04.73, una marca que Nuria Fernández tenía desde 1993.
La otra es Aitana Alonso, que se proclamó campeona de España absoluta de salto de altura con 17 años. Ya tenía el récord de España sub-18 con 1,86 metros, una plusmarca que había pertenecido a Ruth Beitia.
En velocidad, Jaël Bestué ha sostenido la representación española en el circuito y firmó en Birmingham una séptima plaza en la final de los 200 metros, su segunda final europea absoluta consecutiva tras la de Roma 2024.
Y en los concursos apareció Diego Casas, sexto en disco con 65,64 metros después de varios lanzamientos por encima de los 65, cerca de su mejor marca personal y muy por encima de su ranking de partida.
Lo que dice la lista
El denominador común de todos estos casos es que el salto se produjo antes del verano. Los récords de febrero y de mayo anticiparon lo que llegó en agosto, y esa secuencia no es casual.
La segunda lectura es de profundidad. En pruebas como el 800 masculino, España ya no tiene un atleta sino dos capaces de pelear una final internacional, y eso no pasaba desde hace tiempo.
La final de la Diamond League, el 4 y el 5 de septiembre en Bruselas, dejó una respuesta incómoda. El único español en competición fue Dani Arce, en los 3.000 obstáculos, así que ninguno de los nombres de esta lista la corrió.
Attaoui y Llopis no sumaron los puntos necesarios en el circuito. El valenciano acabó octavo en la clasificación de los 110 metros vallas, a un solo puesto del corte.