Attaoui cambió su guion en los 800 de Birmingham y se colgó un bronce que Barroso rozó por cuatro centésimas
Mohamed Attaoui corrió desde delante para ser bronce en los 800 del Europeo de Birmingham con 1:45.71 y David Barroso acabó cuarto, a cuatro centésimas.
Mohamed Attaoui ganó su bronce cambiando el guion. El cántabro se colgó la medalla en los 800 metros del Europeo de Birmingham corriendo desde delante, algo que casi nunca hace, y aguantó por cuatro centésimas.
Fue la segunda medalla española del campeonato, que acabaría cerrándose con ocho, y la segunda continental al aire libre del propio Attaoui, después de la plata de Roma 2024. Llegó en una edición en la que a España le estaba costando abrir el casillero.
Una final que se decidió al final
La carrera se disputó el jueves 13 de agosto a las 22:28 en el Alexander Stadium, con dos españoles en la línea de salida. Junto a Attaoui corría el extremeño David Barroso, en su debut europeo.
El primer giro llegó antes del disparo. El británico Max Burgin, un atleta de 1:42.2 y sexto en el Mundial de Tokio 2025, se lesionó en el calentamiento y se cayó de la final.
El segundo lo protagonizó el propio Attaoui. Al coger la calle única se puso en cabeza, contra su costumbre y contra lo que suelen aconsejarle sus entrenadores, que prefieren verle correr por detrás.
Tiró del grupo junto al croata Marino Bloudek. En la recta final, el irlandés Mark English rebasó al croata sin miramientos, mientras el español miraba a su derecha por la amenaza del británico Pattison.
El croata llevaba encima una etiqueta incómoda. Era el único de los siete finalistas que no había bajado nunca de 1:44, y aun así fue quien mejor aguantó el tirón del final.
El podio y las centésimas
La resolución llegó en la recta de meta. English pasó al croata para llevarse el oro, Bloudek aguantó la segunda plaza y Attaoui tuvo que defender el tercer escalón con dos rivales encima, su propio compatriota y el británico.
El desenlace se decidió por un margen mínimo. Cuatro centésimas separaron el bronce del cuarto puesto, la distancia de un gesto en la línea, y dejaron a Barroso en el peor lugar posible.
El oro fue para English con 1:45.26. Bloudek se colgó la plata con 1:45.62 y Attaoui cerró el podio con 1:45.71, bajando un escalón respecto a su plata romana.
Barroso terminó cuarto con 1:45.75, a cuatro centésimas del bronce. Dos españoles entre los cuatro primeros de una final continental de 800 metros es un dato que habla del momento del mediofondo nacional.
El campeón merece contexto aparte. English ya fue bronce en Zúrich 2014, pero es a sus 33 años cuando ha logrado sus mejores resultados: no bajó de 1:44.5 hasta 2025 y sus diez mejores marcas son de las dos últimas temporadas.
La semifinal ya había hecho historia
El aviso llegó un día antes. Attaoui firmó 1:43.82 en su semifinal, la mejor marca de un español en la historia de los Europeos, superando el 1:44.85 de Mariano García.
Aquella fue, además, la carrera más rápida jamás disputada en un Europeo. English batió en ella el récord de los campeonatos, que resistía desde 1978, y Attaoui terminó cuarto y accedió por tiempos tras un espectacular final.
Barroso también resolvió su semifinal sin apuros. Corrió en mitad del grupo buena parte de la prueba, siguió la estela del atleta local en la contrarrecta y aseguró su plaza en la final.
Quién es Attaoui
El bronce de Birmingham encaja en una progresión sostenida. El torrelaveguense, de 24 años, es plusmarquista nacional de la distancia y fue quinto tanto en los Juegos de París 2024 como en el Mundial de Tokio 2025.
Su plata de Roma 2024 fue el primer aldabonazo. Aquel podio le colocó entre los mejores especialistas del continente, y en marzo de 2026 había sumado el bronce en el Mundial de pista cubierta disputado en Torun.
Lo que ha cambiado desde entonces es el fondo del armario. Barroso, extremeño y debutante europeo, llegó a la final y se quedó a cuatro centésimas del podio en su primera gran cita continental.
El balance español
España viajó a Birmingham con la mayor delegación de su historia, 93 atletas, y cerró el campeonato con ocho medallas: dos oros, dos platas y cuatro bronces. El de Attaoui fue el segundo metal de los ocho.
El primero lo firmó Marta García. La leonesa fue subcampeona de Europa en los 5.000 metros el martes 11, en una carrera valiente que resolvió a falta de cuatro vueltas.
Cuando el cántabro subió al podio aún quedaban tres jornadas, y en ellas cabía casi todo lo demás. El sábado por la mañana la marcha dejó cuatro medallas de golpe en el circuito urbano de Victoria Square, con las cuatro pruebas disputándose a la vez.
María Pérez ganó el medio maratón con 1:30:06, primer récord del mundo de la distancia, y Paul McGrath hizo lo propio en la prueba masculina con 1:23:23. En el maratón, Miguel Ángel López fue plata y Raquel González, bronce.
El domingo llegaron las dos últimas. El maratón femenino dio un bronce por equipos y el relevo 4×100 mixto cerró el campeonato con otro, en 40.42 y récord de España, con Jaël Bestué remontando hasta la tercera plaza en la recta final.
De aquella misma jornada del jueves salieron otros billetes que acabaron rozando el podio. Dani Arce se metió en la final de los 3.000 obstáculos y fue cuarto por 37 centésimas; Paula Sevilla, que había firmado una machada en el 400, acabó octava en la final.
Las jornadas previas habían dejado también decepciones. La más sonada, la eliminación de Enrique Llopis en las semifinales de los 110 vallas, una prueba en la que España llevaba tres Europeos seguidos subiendo al podio.
Y el viernes, un día después del bronce, llegó otro golpe. Ningún español se metió en la final del 1.500, una prueba histórica para el atletismo nacional, y Mariano García admitió que había corrido como un novato.
La frase que lo resume
Attaoui no salió satisfecho pese al metal. «No estoy satisfecho», dijo en cuanto terminó, dejando claro en caliente que su objetivo era otro y que un bronce no era lo que había venido a buscar.
Es la lectura lógica para un atleta con su marca. Con 1:43.82 en las piernas un día antes, quedarse en 1:45.71 en la final significa que la carrera se corrió a otro ritmo del que le conviene.
Pero el resultado es el resultado. Attaoui sumó su segunda medalla continental consecutiva al aire libre y el 800 español, con Barroso cuarto en su estreno, volvió a tener profundidad.