España cierra el Europeo de Birmingham con ocho medallas y el suspenso de su seleccionador: «No llegamos ni al cinco»
España cerró el Europeo de Birmingham con ocho medallas, séptima en el medallero y con la marcha aportando la mitad del botín en una sola mañana.
España cerró el Europeo de Birmingham con ocho medallas: dos oros, dos platas y cuatro bronces. Acabó séptima en un medallero que dominó Italia y firmó exactamente el mismo botín que en Roma 2024, con la marcha aportando por sí sola la mitad del total.
El balance no dejó contento a nadie dentro de la delegación. «Ocho metales y 29 finalistas, exactamente igual que en Roma, y eso para nosotros no es suficiente. La valoración no es buena, no llegamos ni al cinco», resumió el seleccionador, Pepe Peiró.
Fue la primera vez que el campeonato se disputó en Birmingham, en el Alexander Stadium y en las calles de la ciudad. Es la 27.ª edición de la cita y repartió medio centenar de títulos, más que ninguna anterior.
La mañana de marcha que lo cambió todo
Hasta el sábado 15 España solo tenía dos medallas. Esa mañana, en un circuito urbano de un kilómetro con salida y meta en Victoria Square, las cuatro pruebas de marcha se disputaron a la vez y dejaron cuatro medallas en una sola sesión.
María Pérez ganó el medio maratón con 1:30:06 y se llevó algo más que el oro: la marca quedó homologada como primer récord del mundo de una distancia recién creada, 24 segundos por debajo del límite que World Athletics había fijado en 1:30:30.
Es su segundo título continental individual, ocho años después de Berlín 2018. La granadina llegó a Birmingham con solo dos carreras en las piernas en toda la temporada y aun así aventajó en 58 segundos a la italiana Alexandrina Mihai.
Paul McGrath completó el doblete en la prueba masculina con 1:23:23, marca personal y casi dos minutos por debajo de su mejor registro previo. A sus 24 años convirtió en oro la plata que se colgó en Roma 2024 sobre los viejos 20 kilómetros.
El maratón sumó las otras dos. Miguel Ángel López, de 38 años, fue plata con 2:56:57, también marca personal, a ocho segundos del italiano Massimo Stano, después de llegar a mandar en carrera hacia el kilómetro 28. Raquel González fue bronce con 3:20:49.
Las dos medallas que llegaron pronto
Marta García firmó la primera el martes 11. La leonesa, que había sido bronce en Roma 2024 en esta misma distancia, subió un peldaño del podio de los 5.000 metros y se colgó la plata con 15:39.98, por detrás de la italiana Nadia Battocletti.
Su reacción explicaba de dónde venía. «Me lo creía porque llevo intentando creerlo desde que me lesioné», dijo tras la carrera. «Contenta de hacer lo que puedo hacer y de cómo lo he hecho.»
La segunda llegó el jueves 13 con Mohamed Attaoui. El cántabro corrió los 800 desde delante, contra su costumbre, y aguantó el tercer escalón con 1:45.71 mientras David Barroso se quedaba cuarto por cuatro centésimas.
El domingo de los dos bronces y los tres postes
La última jornada aportó dos medallas más y tres cuartos puestos. El maratón femenino por equipos dio el bronce con Carolina Robles octava, Fátima Ouhaddou decimoquinta, Ester Navarrete decimoctava y Meritxell Soler vigésima, revalidando el bronce de Roma.
La octava llegó donde menos se esperaba. El relevo 4×100 mixto fue bronce con 40.42, récord de España, gracias a Guillem Crespí, Maribel Pérez, Andoni Calbano y Jaël Bestué, en una final que solo cinco de los ocho equipos llegaron a terminar.
Los tres postes dolieron parecido. Dani Arce fue cuarto en los 3.000 obstáculos con 8:27.02, a 37 centésimas del bronce y después de ir segundo a falta de 300 metros, con Alejandro Quijada sexto. El maratón masculino por equipos también acabó cuarto.
Y el 4×400 femenino cerró el campeonato con otro cuarto puesto. Las ‘Golden Bubbles’ (Paula Sevilla, Ana Prieto, Rocío Arroyo y Blanca Hervás) pararon el crono en 3:24.39, el mejor registro español de la historia del relevo en un campeonato continental.
Lo que falló
El primer disgusto llegó el miércoles. Quique Llopis y Asier Martínez cayeron en las semifinales de los 110 metros vallas y dejaron a España fuera de una prueba en la que llevaba tres podios seguidos: Berlín 2018, Múnich 2022 y Roma 2024.
El segundo fue el viernes por la mañana y dolió igual. Ningún español se metió en la final del 1.500: Carlos Sáez se cayó en su serie y ni Adrián Ben ni Mariano García estuvieron nunca en carrera.
Las palabras de los protagonistas fueron más duras que los cronómetros. «He corrido como un novato, básicamente», reconoció Mariano García, campeón del mundo bajo techo en Torun apenas unos meses antes. Ben habló directamente de fracaso.
Los dos relevos cortos convencionales tampoco llegaron a la final: el masculino y el femenino perdieron el testigo. Que la medalla de la velocidad acabara llegando en el 4×100 mixto, con los relevos limpios, fue la mejor respuesta posible a ese sinsabor.
La delegación más grande de la historia
España inscribió 93 atletas, 47 mujeres y 46 hombres. Es el récord de participación del país en un Europeo al aire libre, por delante de los 92 de Berlín 2018, y la tercera delegación más numerosa del campeonato.
Solo Italia, con 132 atletas, y la anfitriona Gran Bretaña, con 98, llevaron más. El equipo español, de 26,8 años de media, estuvo capitaneado por Miguel Ángel López y Maribel Pérez, los más internacionales del grupo, que acabaron los dos con medalla.
Hay un dato que va más allá del tamaño. Fue la primera vez en la historia que las mujeres superaron a los hombres en una delegación española para un Europeo al aire libre, y el margen ya no es anecdótico.
Los hitos que no dieron medalla
María Vicente firmó el mejor de todos. La barcelonesa batió su propio récord de España de heptatlón, con 6.372 puntos, 68 más que su marca de 2021, y acabó octava, dos años y medio después de la lesión que le costó los Juegos de París.
Jesús David Delgado fue sexto en los 400 metros vallas con 48,66, en una final que ganó Karsten Warholm con récord de los campeonatos. Un día antes había firmado 48,37 en semifinales, la mejor marca de un español en un Europeo.
Hubo más. Idaira Prieto fue cuarta en los 10.000 con marca personal (31:59.84), Inés López acabó duodécima en disco igualando el mejor puesto español en la prueba y la final masculina de longitud reunió a tres españoles: Cáceres, Lescay y Guerra.
Lo que pasó fuera de la delegación
Italia se llevó el campeonato con 22 medallas y diez oros, y adelantó a Gran Bretaña en la última carrera del programa: el 4×400 masculino, resuelto por tres centésimas. Alemania fue tercera con 21 metales, aunque solo seis dorados.
Mondo Duplantis cerró la noche del domingo con su cuarto título europeo consecutivo, saltando 6,15 y sin llegar a probar el récord del mundo. Antes, la final de los 100 se había decidido con el abandono de un Marcell Jacobs lesionado a mitad de recta.
El veredicto y lo que viene
La lectura oficial fue severa. «En los Mundiales de pista cubierta de Torun dije que habíamos rozado la perfección competitiva y esta vez hemos quedado muy lejos de eso», admitió Raúl Chapado, presidente de la Real Federación Española de Atletismo.
El diagnóstico de Peiró apunta al fondo de armario: «No tenemos tanto fondo de armario como otras selecciones; por lo tanto tendremos que ser más selectivos con los objetivos». La próxima cita continental es Valencia 2027, en pista cubierta y en marzo.