La marcha entierra los 20 km: España estrena las nuevas distancias con dos oros y un récord del mundo

Los 20 y 35 km marcha dejaron paso a la media maratón y la maratón en 2026. En su estreno europeo, en Birmingham, España se llevó cuatro medallas.

María Pérez despliega la bandera de España con la medalla al cuello y una corona en la cabeza tras ganar el medio maratón marcha
María Pérez celebra con la bandera de España, la medalla de oro y una corona en la cabeza tras ganar el medio maratón marcha del Europeo, en Birmingham, el 15 de agosto de 2026. REUTERS/Andrew Boyers

La marcha atlética vuelve a cambiar de piel, y esta vez el giro ya no es un anuncio: se compite. Desde el 1 de enero de 2026, los 20 y los 35 kilómetros dejan paso a la media maratón y la maratón.

El adiós definitivo a una distancia olímpica

Los 20 kilómetros marcha, prueba olímpica desde Melbourne 1956, tienen fecha de caducidad. World Athletics aprobó en su Consejo de Mónaco, en diciembre de 2024, sustituirlos por una media maratón y convertir los 35 kilómetros en una maratón completa. El cambio entró en vigor con el año.

No es un matiz menor para España. La marcha es el caladero de medallas más fiable del atletismo español, y cualquier retoque en sus distancias reordena las opciones de sus figuras. El primer test serio llegó el 12 de abril de 2026, en el Mundial por Equipos de Brasilia.

Qué cambia y qué se mantiene hasta septiembre

La media maratón añade poco más de un kilómetro a los viejos 20 (21,0975 km). La maratón, en cambio, suma unos siete a los 35 y se queda a ocho de los desaparecidos 50 kilómetros. Sobre el papel, la distancia corta apenas se toca; la larga cambia de naturaleza.

El calendario tiene doble fondo. Los 20 y los 35 kilómetros no desaparecen de golpe: World Athletics los mantiene como pruebas principales hasta el 30 de septiembre de 2026, y luego pasan a ser eventos secundarios en el ranking. Es una transición ordenada, no un corte seco.

Brasilia estrenó el nuevo mapa. Fue la primera cita de las Series Mundiales de atletismo con la media maratón y la maratón, y también la primera vez que el Mundial por Equipos aterrizó en Sudamérica, en una jornada de altura y calor en la capital brasileña.

El botín español en Brasilia fue mejor de lo temido: al bronce individual de Aldara Meilán se sumaron dos platas por equipos en la media maratón, masculina y femenina, y un bronce por equipos en la maratón masculina. Un arranque que calmó el miedo a que el cambio hundiera el rendimiento.

En clave nacional, la transición ya se nota. El Campeonato de España de maratón marcha se disputó en Cieza (Murcia) a comienzos de 2026, y las primeras medias maratones dejaron marcas de referencia todavía lejos de los nuevos récords. La base española empieza a caminar sobre distancias inéditas.

Por qué el cambio reordena el caladero español

El giro tiene una trampa olímpica. World Athletics ha inventado una maratón marcha que, de momento, no será olímpica: el COI confirmó la media maratón como única distancia de marcha para Los Ángeles 2028, en ambos sexos. Se crea una prueba larga sin su gran escaparate.

Ahí aparece María Pérez. La granadina, doble campeona del mundo de 20 y 35 kilómetros en Budapest 2023 y Tokio 2025, ya ha renunciado a la maratón: se centrará solo en la media, con la vista puesta en Los Ángeles. El cambio le recorta el terreno donde arrasaba con dobletes.

El cambio se lleva también un símbolo reciente. En París 2024, Pérez y Álvaro Martín ganaron el oro en la maratón por relevos mixtos, una prueba que no seguirá en Los Ángeles. Martín, además, anunció su retirada en septiembre de 2024, con lo que España pierde a la vez una distancia y a su mejor pareja.

No todo es pérdida. Los récords se han recalibrado a la baja para las nuevas distancias, un ajuste que favorece a los marchadores españoles frente a las marcas heredadas. Y la maratón abre hueco a perfiles de más resistencia, castigados cuando desapareció la distancia de 50 kilómetros.

World Athletics defiende que distancias más dispares diversificarán los podios. En el Mundial de Budapest 2023, seis de los diez primeros en los 20 kilómetros repitieron entre los diez mejores de los 35, señal de que ambas pruebas premiaban casi al mismo perfil de marchador.

El debate: cambiar de distancia cada dos por tres

Los marchadores llevan años quejándose de vivir en obras. Primero cayeron los 50 kilómetros tras Tokio 2020, sustituidos por unos 35 que apenas han durado cinco temporadas. Ahora, media maratón y maratón. Cada cambio obliga a rehacer entrenamientos, ritmos y objetivos a medio plazo.

El argumento oficial de Sebastian Coe es acercar la marcha al aficionado: un tiempo de media maratón o de maratón se entiende, se compara con lo que corre cualquiera. La contrapartida es una disciplina que cambia de reglas más rápido de lo que sus estrellas pueden asimilar.

De los 50 kilómetros a la maratón: un baile de una década

La marcha olímpica nació con los 50 kilómetros en Los Ángeles 1932 y sumó los 20 en Melbourne 1956. Ese esquema aguantó décadas, hasta que la prueba larga desapareció tras los Juegos de Tokio 2020 y dio paso a un 35 que nunca llegó a ser olímpico.

Aquel recorte dejó víctimas. El español Marc Tur, cuarto en los 50 kilómetros de Tokio 2020, se quedó de golpe sin su distancia en el mejor momento de su carrera. La historia rima: cada ajuste beneficia a unos perfiles y expulsa a otros del mapa de las medallas.

Birmingham, el examen que la marcha española aprobó

El estreno continental de las nuevas distancias llegó en el Europeo de Birmingham, del 10 al 16 de agosto de 2026. Media maratón y maratón, en hombres y en mujeres, se disputaron a la vez en un circuito urbano de un kilómetro, lo que hizo imposible cualquier doblete.

España salió de esa mañana con cuatro medallas en cuatro pruebas. María Pérez ganó el medio maratón con 1:30:06 y Paul McGrath, el masculino, con 1:23:23: los dos primeros nombres del palmarés continental de la nueva distancia son españoles.

La marca de Pérez fue algo más que un oro. Quedó homologada como el primer récord del mundo del medio maratón marcha, 24 segundos por debajo del listón de 1:30:30 que World Athletics había fijado como referencia para una distancia sin historia previa.

El maratón completó el pleno: plata de Miguel Ángel López con 2:56:57 y bronce de Raquel González con 3:20:49. Cuatro pruebas, cuatro medallas y la mitad del botín español en un campeonato que se cerró con ocho.

Los récords tampoco tardaron por el lado largo. La italiana Sofia Fiorini ganó el maratón femenino en 3:15:11 y estrenó también ahí la plusmarca mundial: las dos distancias nuevas nacieron con récord en su primer gran campeonato.

El circuito, eso sí, confirmó las quejas previas. Los atletas de las cuatro categorías compartieron un trazado estrecho de un kilómetro con salida y meta en Victoria Square, y los grupos llegaron a mezclarse: los marchadores del maratón tuvieron problemas para adelantar a las del medio.

La marcha española ha sobrevivido a cada amputación de su calendario y ha seguido llenando el medallero. El reto ahora no es solo caminar más rápido, sino adaptarse otra vez a un reglamento que se mueve bajo sus pies, con Los Ángeles 2028 como única brújula fiable.