Los españoles que se juegan el diamante en Bruselas: quién llega y en qué prueba

Attaoui, Llopis, Marta García o Dani Arce encabezan la presencia española en la final de la Diamond League de Bruselas del 4 y 5 de septiembre de 2026.

Un mediofondista con equipación roja y amarilla encabeza el grupo en la recta de meta de un estadio de atletismo iluminado
La recta de meta de un estadio de atletismo en una reunión nocturna del circuito. Imagen generada con inteligencia artificial.

La final de la Diamond League se disputa en Bruselas el 4 y el 5 de septiembre y el atletismo español llega a ella con una nómina de habituales del circuito más amplia que hace unos años. Entrar entre los ocho de una prueba es hoy un objetivo realista para varios.

El sistema no admite atajos. Los ocho mejores de cada disciplina por puntos acumulados en las 14 reuniones regulares se ganan el billete, así que la clasificación premia tanto la marca como la constancia de estar en la línea de salida cada 15 días.

El bloque final del circuito, con Lausana el 21 de agosto, Silesia el 23 y Zúrich el 27, ha sido el que ha repartido los últimos puestos. Tres reuniones en seis días que no perdonan una mala tarde.

Attaoui, el nombre que sostiene el mediofondo

Mohamed Attaoui es el atleta español con presencia más sólida en el circuito. El de Torrelavega llega al tramo final de la temporada después de ganar el bronce de los 800 metros en el Europeo de Birmingham, con 1:45.71, su segunda medalla continental al aire libre.

Aquella carrera se le complicó en la última recta, cuando fue superado y cayó a la tercera plaza, pero el resultado confirmó el escalón en el que se mueve: es el español capaz de pelear medallas en la prueba más disputada de Europa.

Su temporada bajo techo ya había dejado una señal de dónde está. En el mitin de Madrid del World Indoor Tour ganó los 1.000 metros con 2:14.52, a 32 centésimas del récord del mundo y con la tercera mejor marca de todos los tiempos en una distancia con tradición.

En Bruselas, el 800 suele ser una de las pruebas más rápidas del año. La final de la Diamond League reúne a los ocho mejores sin eliminatorias previas, así que se corre en fresco y con liebre, el escenario que mejor le va.

Marta García y el fondo femenino

Marta García llega al final de la temporada como la atleta española más regular del año. En Birmingham firmó la plata de los 5.000 metros con 15:39.98, la primera medalla española del campeonato y un escalón por encima del bronce que ganó en la misma prueba en Roma 2024, que confirma su sitio entre la referencia continental.

Ese resultado no fue una sorpresa. En febrero ya había pulverizado el récord de España de 3.000 metros en pista cubierta en Liévin, la séptima plusmarca nacional absoluta de su carrera y la cuarta bajo techo.

El 5.000 de la Diamond League es una prueba de mucha densidad africana, con atletas capaces de bajar de 14:30 con regularidad. Para una europea, meterse entre las ocho de la final vale casi tanto como el podio continental.

El fondo español femenino no depende ya solo de un nombre. La presencia de varias atletas en las finales del Europeo apunta a una base más amplia que la de hace un ciclo, y eso se nota en el circuito.

Llopis, Martínez y las vallas

Quique Llopis ha sido el gran protagonista del invierno español. En el mitin de Madrid batió el récord de España de 60 metros vallas con 7.45, tres centésimas por debajo del registro que compartía con Orlando Ortega, y se quedó como plusmarquista en solitario.

El valenciano volvió a batir esa plusmarca en el Mundial bajo techo de Torun, con 7.42 y plata mundial por detrás del polaco Jakub Szymanski, después de un invierno de trabajo biomecánico centrado en las primeras vallas. Es un atleta de una regularidad muy poco común: fue cuarto en los Juegos de París y cuarto en el Mundial de Tokio.

El Europeo de Birmingham, sin embargo, se le atragantó. Ni él ni Asier Martínez firmaron buenas semifinales de 110 metros vallas y ninguno de los dos llegó a la final, un resultado que no refleja su temporada.

Por eso Bruselas tiene para ellos un valor de reparación. La final de la Diamond League es el último escenario grande del año en el que un vallista puede corregir la foto que deja un campeonato.

Los otros nombres del circuito

Dani Arce es el fondista español más asentado en los 3.000 obstáculos del circuito. El burgalés ha peleado durante toda la temporada por acercarse al récord de España de la distancia, una marca que lleva años resistiéndose al atletismo nacional.

El 800 masculino español ya no depende de un solo nombre. En Birmingham, detrás del bronce de Attaoui, David Barroso fue cuarto con 1:45.75, a cuatro centésimas del podio y en su debut europeo al aire libre, algo que España no firmaba desde hace mucho.

En velocidad, Jaël Bestué ha sido la representante española más habitual. Fue séptima en la final de los 200 metros del Europeo de Birmingham, una posición que sitúa el sprint femenino español en un terreno que no pisaba.

Lorea Ibarzabal ha compaginado su papel de competidora con el de liebre en varias reuniones, una función poco agradecida y bien pagada que forma parte del engranaje del circuito y que le da rodaje internacional.

Marta Mitjans es el nombre nuevo. La catalana, de 19 años, batió en las series de Birmingham el récord de España sub-23 de 800 metros con 1:58.52, tercera mejor marca española de todos los tiempos, en su debut en un Europeo absoluto.

Qué significa Bruselas para el atletismo español

Meter atletas en la final de la Diamond League tiene un valor que no se agota en el resultado. Los ocho finalistas de cada prueba cobran entre 60.000 y 100.000 dólares de una bolsa que este año reparte 2,24 millones en Bruselas, cifras que en el atletismo español cambian la economía de una temporada.

La cita llega además en un momento incómodo del calendario. Una semana después se estrena el Ultimate Championship de Budapest, así que los atletas con opciones en las dos citas tendrán que administrar el esfuerzo.

El balance del año se leerá con esas dos referencias. Birmingham ya ha dado la foto del atletismo español frente a Europa, ocho medallas y séptimo puesto en el medallero, con la marcha aportando la mitad del botín, y Bruselas dará la del atletismo español frente al mejor circuito del mundo.