El encaje de Enzo Fernández en el nuevo City de Maresca

El jugador argentino llega al Manchester City para demostrar, junto a un viejo conocido como Maresca, que su nivel como centrocampista pueden ser esencial.

Enzo Fernández, en acción en su último partido con la camiseta del Chelsea, durante el partido de Premier League ante el Fulham de la primera jornada.
REUTERS/Dylan Martinez

Tras una larga etapa de tres temporadas y media en el Chelsea, Enzo Fernández da el importante paso de cambiar el aire de Londres por el de Manchester para unirse a los planes de un City en reconstrucción post-Guardiola. Enzo Maresca quiso desde el primer día a uno de los suyos en su etapa en Stamford Bridge.

Un fichaje sonado y récord en la Premier League

No es un secreto que la llegada de Enzo viene avalada claramente por la figura del entrenador italiano Enzo Maresca, que conoce a la perfección los matices de juego de un centrocampista total que puede dominar la salida desde la base, entender el fútbol de construcción en un escalón superior y amenazar la frontal con su llegada.

En ese rol versátil, especialmente destacado con Maresca en Londres, la llegada de Enzo parece la clave que faltaba en un City muy activo en este mercado de fichajes de verano. Un City que puede decir que las llegadas han logrado tapar las dudas sobre la ambición del equipo para ir a por todas a pesar de la lógica transición que vivirán tras la marcha de Pep Guardiola.

Además, Enzo ya puede presumir de que se ha convertido en el jugador más caro de la historia de la Premier por los 145M€ pagados por el City al Chelsea, superando a futbolistas de reciente traspaso como Alexander Isak (fichado en la 2025/26), Morgan Rogers o Elliot Anderson (ambos firmados en para esta 2026/27). Y también en el único futbolista, hasta ahora, por el que se han pagado más de 100M€ dos veces.

Más que un nuevo destino

Surgido en la cantera de River Plate y con experiencia en Europa desde su llegada en 2022 al Benfica, Enzo se ha ganado ese apelativo de gran estrella de la medular por su capacidad para controlar el juego desde diferentes roles. Es un debate amplio que parece finiquitarse con la decisión de dejar el Chelsea justo en 2026.

Y es que la llegada de Xabi Alonso podía despejar algunas dudas, pues la intención, a priori, del entrenador español era hacer ver que Enzo era, eminentemente, un jugador de base, con capacidad de controlar el juego desde el pivote y con herramientas para hacerse dueño de los partidos mediante el balón y la dirección de juego.

La decisión de Enzo de viajar a Manchester persiguiendo, además de una sustancial mejora de contrato, la idea de juego de su tocayo Maresca, parece aclarar que no teme ser un jugador muy diferente a lo que muchos consideran que es su rol esencial y con más potencial.

El paso hacia el Etihad parece acercarle más a un planteamiento más de transición, de acercar su zona de influencia al área rival. Porque esa realidad no solo habla de lo que quiere Maresca de él, sino también de lo que puede haber elegido Enzo para sí mismo.

Enzo Fernández en la pizarra de Maresca

Maresca fue quien en el Chelsea tomó la decisión de ver a Enzo como un jugador con llegada, utilizándolo casi como un delantero extra, con capacidad para ser importante en zonas más propias de un mediapunta o segundo delantero que de un mediocentro con llegada. Ese rol, hasta ese momento menos común en el juego del argentino, hizo explotar la cabeza de quienes veían a Enzo Fernández como un mero organizador.

El entrenador italiano estuvo en la disciplina blue desde el verano de 2024 hasta enero de 2026, siendo director de campo del equipo londinense en 92 partidos. En muchos de ellos, Enzo Fernández fue el mediapunta del equipo, por delante de Reece James (reconvertido en mediocentro) y Moisés Caicedo.

Esa posición le dotó de una mayor presencia ofensiva y de un mayor compromiso en la presión tras pérdida, por lo que Enzo dejó ver una serie de funciones y de capacidades algo desconocidas para quienes habían decidido ya lo que era como jugador el futbolista de San Martín.

Desde esa nueva idea de Maresca, Enzo logró las dos temporadas con mayor contribución goleadora desde su llegada a Europa, con una 2024/25 con 9 goles y 17 asistencias y una 2025/26 con 15 tantos y 7 pases de gol. Las mejores por números de su carrera en el viejo continente y, en el caso de la pasada campaña, su mejor temporada en anotación en general.

Adaptación corta y presencia clave como relevo

Números que, si no dan la razón a Maresca, sí parecen plantear lo que puede llegar a ser este nuevo City, que se ha considerará a Enzo un jugador que vivirá por delante de la capacidad organizativa de otros dos fichajes como Elliot Anderson y Ayyoub Bouaddi. Dos incorporaciones carísimas también y con la potestad de guardar las espaldas de una pieza que el entrenador italiano ve, claramente, más cerca del área.

Con la salida de Kevin de Bruyne, el City ha buscado en el mercado piezas que puedan ser ese jugador que catalice la jugada ofensiva a través del pase, pero también de la pura presencia ofensiva, tal y como hacía el belga. Con las dudas que ha podido dejar un jugador sobresaliente como Cherki en la 2025/26, el nombre de Enzo Fernández parece clave.

Sin ser un sustituto al uso, Maresca ve en el argentino un jugador capaz de adaptarse muy rápido a las necesidades y exigencias del rol, muy parecidas a las que ya le pidió en su etapa en el Chelsea y que deberá potenciar positivamente lo que es el City en ataque más allá de la puntería de Haaland, la creatividad de Cherki y la potencia y profundidad de las bandas. Enzo viene a ser la piedra angular del nuevo proyecto citizen.