La limpia de Ancelotti para ver una «nueva generación» de Brasil

La nueva convocatoria de Brasil muestra el paso adelante que quieren dar para apoyarse en el talento ya vigente y en caras nuevas que puedan calibrar la nueva 'seleção' comendada por Ancelotti.

Carlo Ancelloti, durante la rueda de prensa en la que anunció los convocados de Brasil para los amistosos ante Australia e India.
Foto: IMAGO / Brazil Photo Press

El primer parón de la 2026/27 nos lanza de lleno a la segunda mirada de Ancelotti sobre una Brasil que necesita revolucionarse como primer paso para dejar atrás las sensaciones del Mundial 2026 y tratar de profundizar en lo que debería ser la pentacampeona en el horizonte.

El nuevo capítulo post-Mundial

Y es que la herida de la Copa del Mundo 2026 es más dolorosa de lo que parece. La llegada de Ancelotti se había tratado como lo que parecía: un paso adelante desde lo táctico y un experimentado técnico que tuviera mano para encontrar nuevos perfiles y talentos que encajaran en esa idea de juego.

Lejos de convertir a Brasil en un laboratorio de pruebas, la ‘canarinha’ no pasó de ser un retrato muy parecido a lo que había ofrecido en otras épocas. Con limitaciones muy evidentes, la caída del fútbol brasileño se atestigua con elementos que no dejan de ser meras comparsas en sus equipos y no los líderes de antaño en cualquiera de las líneas.

Caer ante la Noruega de Haaland era algo plausible, pero no perdonable. Que Brasil se pueda conformar con un resultado tan pobre marcaría el comienzo del fin de una realidad que sí da muestras de estar enferma. La autocrítica de Ancelotti, sin embargo, que fue capaz de examinar los continuos errores cometidos, dio un marco de posible mejora a futuro que empieza en esta nueva ventana internacional.

La durísima crítica de la afición, no obstante, no ha servido para que la CBF quiera dar marcha atrás a la idea de otorgar plenos poderes a ‘Carletto’, por lo que esa mentalidad a largo plazo sigue vigente. Ahora es labor del técnico italiano manejar sus opciones, acumular recursos y tomar la mejor decisión para crear una Brasil fuerte, que vuelva a asustar.

Segunda oportunidad de construir una nueva Brasil

La primera oportunidad estuvo, pese a todo, muy condicionada por las prisas, además de por la enfermería. Las urgencias de una Brasil, obligada a mejorar drásticamente en pocos meses antes de un Mundial, dejaron ver que querer saltarse pasos no suele llevar a nada bueno. Por si fuera poco, las lesiones que sufrieron hombres clave fueron decisivas para que la mejora no llegara.

Eso volvió a dar que hablar por la aparente dependencia de una vieja guardia que no tiene un relevo de garantías de igual presencia y notoriedad, tampoco en el césped. Jugadores como Casemiro o Danilo siguieron dentro de una convocatoria en la que incluso Neymar, lesionado, apareció como esperado salvador.

El inicio real de una «era Ancelotti» de cambios drásticos debería ser ahora. Con margen, con tiempo, con la posibilidad de asentar la realidad táctica en amistosos de cierto nivel y, especialmente, con la dura prueba de una competición cercana como es la Copa América 2028, que podría poner un sello indeleble al trabajo del italiano si se lograra una victoria.

Cabe esperar, más allá de nombres nuevos, un claro estudio de los perfiles para asentar un sistema. Entre el 1-4-3-3 deseado y la relación dinámica del 1-4-2-3-1 con otras opciones como el 1-4-4-2 en defensa o el 1-4-2-4 en ataque, Brasil debe corregir errores tácticos para no romperse con tanta facilidad y solucionar su falta de control del juego y del ritmo, así como de transiciones rivales que lleven a problemas.

Novedades de las que esperar mucho

Dentro de ese marco en el que esperar cambios, la inclusión de nuevos perfiles es fundamental. Esta primera convocatoria tras el Mundial ha incluido cerca de un puñado de nuevos nombres que potenciar y que reciben la llamada de Brasil por primera vez en su vida: Arthur Dias, Jair Cunha, Matheuzinho, Mauro Júnior, Vitor Reis, Breno Bidon y Gabriel Bontempo serán las caras nuevas de Brasil en esta ventana.

Afianzando las piezas de una delantera bien poblada de jugadores en primera línea (Vinícius, Raphinha, Estevão…), ‘Carletto’ ha decidido buscar en Brasil (diez convocados en total juegan en el Brasileirão) ciertas piezas interesantes para apuntalar la creatividad en el centro del campo y la defensa, zonas donde la irregularidad era palpable y el relevo generacional muy dudoso.

El retorno de ciertas piezas jóvenes como las de João Pedro o Estevão, además, facilita, junto a los debutantes, una bajada drástica de la edad media de esta plantilla: de los casi 29 años de media del equipo mundialista a los casi 25 de esta nueva lista de Ancelotti.

Muchas miradas en Vinícius y Raphinha

Pero si se piensa en los grandes pilares, por calidad y veteranía, en ataque, la mirada va rápidamente hacia el Barça y el Real Madrid, en un Clásico que también se está jugando en Brasil. Y es que Raphinha y Vinícius son las piezas que coparán más atención por su rendimiento esperado en esta oportunidad de ver de nuevo a los de Ancelotti.

Para Vinícius Júnior, la llamada de Brasil significa sentirse respaldado. El apoyo al líder ofensivo de Brasil es total y viajar con los suyos puede suponer un empujón a lo que está siendo un comienzo de curso futbolístico muy complicado, con cifras muy por debajo de lo esperado y, sobre todo, sensaciones complejas con el Madrid de Mou.

En cambio, para Raphinha, brillante en el rol de delantero en el Barcelona de Flick, todo son dudas a despejar con Brasil, no por su calidad, sino por el rol que tendrá que poner en práctica con la ‘seleção’. Si Ancelotti quiere ponerlo como ‘9’ tendrá un elemento a contrastar, pero cerrará la vía João Pedro, tan solicitada por los fans.

En cambio, la banda zurda parece ocupada claramente por un Vinícius, al que no le pesa su mal momento en el Madrid y al que Ancelotti ha defendido en ruedas de prensa previas al parón.

Esto hace que dos de las grandes estrellas de Brasil estén en el foco en una convocatoria en la que lo más llamativo es la nutrida lista de novedades, pero cuyo efecto deberá medirse en el campo.